La Provincia de Sevilla.pdf


Vista previa del archivo PDF la-provincia-de-sevilla.pdf


Página 1...39 40 41424375

Vista previa de texto


5.4. HISTORIA

35

mas el 29 de enero de 2006[16] y el 10 de enero de 2010. la Z.E.P.A. (Zona de Especial Protección para las Aves)
[20]
que comparte con los térmiLos veranos son extremadamente cálidos y los inviernos “Campiñas de Sevilla”,
nos
de
Osuna,
Marchena,
La
Lantejuela y El Rubio. Dibastante fríos con una oscilación de 20 °C de media, facha
Z.E.P.A.
se
encuentra
englobada
en la red ecológica
voreciendo estas fuertes variaciones térmicas la ubicación
[21]
europea
Natura
2000.
geográfica del municipio. Los inviernos son, por lo general, fríos y húmedos con mínimas menores que 5 °C. Estas condiciones ambientales producen frecuentes heladas,
al encontrarse la ciudad en un valle, por lo que el aire frío,
que pesa más que el caliente, desciende y se concentra en
la ciudad, siempre que el viento no disperse el aire. Los
veranos son, por lo general, muy calurosos y secos, con
máximas en torno a los 37 °C de media durante los meses
de julio y agosto, donde son habituales los días con máximas por encima de los 40 °C, debido a que se encuentra
en el Valle del Genil.
Una de las mayores temperaturas alcanzadas durante el
verano tuvo lugar en el mes de julio de 1966 cuando se
registraron 48 °C a la sombra.[17] Según se comenta en
un artículo del diario ABC de fecha 10 de julio de 1959,
que a su vez se basa en un artículo del diario francés Le
Figaro el 9 de julio de 1959 se alcanzaron los 49 °C a la
sombra.[18]

En cuanto a biodiversidad aviar podemos destacar el
sisón, el aguilucho cenizo, el cernícalo primilla, el
alcaraván, la tórtola común, la carraca, el gorrión moruno, la perdiz roja, el zorzal, el verderón, el jilguero, el
mirlo, el petirrojo, el ruiseñor, el abejaruco, el búho real,
el vencejo, el águila real, al azor, la abubilla, la lechuza,
el cuco o el escribano montesino. En las áreas lacustres
encontramos el ánade real, el flamenco, el calamón, la
grulla, la pagaza piconera o la cigüeñuela.
Con respecto al resto de la fauna, encontramos mamíferos
como conejos, liebres, lirones caretos, erizos europeos o jinetas. Y anfibios y reptiles como pueden ser
salamandras comunes, sapillos pintojos ibéricos, ranitas
de San Antonio, ranas comunes, lagartijas cenicientas y
distintas especies de culebras. Dentro de la piscifauna del
Genil, a su paso por Écija, destacan los barbos y carpas.

Por último, en la avifauna urbana de Écija encontramos
Por el contrario una de las menores temperaturas regis- estorninos, gorriones comunes, murciélagos, vencejos,
tradas durante el invierno tuvo lugar el 28 de enero del golondrinas, cigüeñas comunes y palomas domésticas.
2005 cuando se alcanzaron los 9,1 °C bajo cero.[14][19]

5.3.6

Flora y fauna

La flora del término municipal de Écija se encuentra marcada por la intervención de la mano del hombre, que ha
modificado de manera definitiva el paisaje, creando extensas plantaciones cerealísticas y olivareras. Así tenemos especies como olivos de cultivo, trigo, maíz, avena,
oleaginosas como el girasol o cultivos industriales como
el algodón o la remolacha. Además también se cultivan
plantas hortenses como tomate, patatas o legumbres entre otras.
No obstante, debido a la gran extensión del término
ecijano también podemos contemplar zonas de bosque
mediterráneo con especies como las jaras, lentiscos,
chumberas, pitas, palmitos, algarrobos, quejigos,
romeros, tomillos, acebuches o madroños. En las márgenes del río Genil y sus arroyos que atraviesan este
término habitan especies de bosque de galería con
vegetación riparia como álamos blancos, fresnos, tarajes,
zarzales, algunas adelfas y rosales bravíos. En las áreas
lacustres encontramos carrizos, juncos, eneas, almajos,
salicores y tarajes.

5.4 Historia
5.4.1 Prehistoria y Protohistoria
Salvo raras excepciones, no hay muchos estudios sobre
esta época en Écija, por lo que la información que en
este apartado se presenta se basa en hipótesis y en función de las investigaciones realizadas en los territorios
adyacentes.[22]
Paleolítico
En la comarca astigitana vivió una población paleolítica
de cazadores y recolectores. Los elementos más arcáicos corresponderían a unas culturas iniciales de graveras, caracterizadas por la presencia de complejos líticos
de cantos tallados. Estas culturas se enmarcarían en el
pleistoceno medio, localizadas en las terrazas altas del
Genil.

Con el pleistoceno superior el hábitat discurriría preferentemente en las terrazas bajas, con industrias de cantos
tallados evolucionados y piezas sobre lascas en cuarcitas
En cuanto a la flora urbana destacan los naranjos amargos,
y sílex.
plátanos, palmeras tanto Phoenix como washingtonia,
moreras, eucaliptos, tipuanas, jacarandas, jazmines,
adelfas y rosales.
Neolítico
La fauna astigitana es la típica de las lomas cerealísticas
del Valle del Guadalquivir, adquiriendo gran importancia En esta época hay una tendencia al sedentarismo poblala avifauna, albergando el término ecijano gran parte de cional. En la comarca de Écija surge el poblado al aire