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JUICIO A MICHAEL JACKSON - 31 DE ENERO - 13 DE JUNIO -2005
La investigación contra Michael Jackson sigue apostando por la corrupción
Después de que se conociera la solicitud de la defensa de desestimar los cargos contra Michael y de
rechazar los últimos cuatro registros realizados en su contra -más de cien en un año- ante la imposibilidad de
preparar el caso antes de que empiece la selección del jurado el 31 de enero, hoy se ha conocido la
existencia de otra moción, esta vez de la acusación, en la que la fiscalía de Santa Bárbara ha pedido al juez
que se tomen en cuenta
las evidencias del Caso Chandler.
En aquel entonces Evan Chandler amenazó a Michael con decir a la prensa que había abusado de su
hijo Jordan, si no le daba dinero para construirse un chalet y producir una película. Michael se negó a
ser chantajeado y Chandler cumplió su amenaza.
Lógicamente nunca se encontró ni el menor indicio, se demostró más que de sobra que todo había sido una
extorsión, que se zanjó a principios del 1994 cuando Michael decidió, por consejo de sus abogados,
pagar una importante suma de dinero para que le dejaran en paz. A cambio, los Chandler y su
abogado firmaron un documento en el que reconocían que Michael nunca les había hecho nada malo.
Ante la duda, el juez decidió que el caso seguiría abierto durante cinco años más. Si la policía no hallaba el
más mínimo indicio de delito, el caso quedaría cerrado definitivamente.
En 1999, tras seis años de investigación, la policía de Santa Bárbara no tenía nada y los Chandler vivían de
incógnito una vida lujosa en algún lugar de la Costa Este.
El problema ahora es Tom Sneddon, el fiscal de distrito del Condado de Santa Bárbara. Era él quien dirigió la
acusación en el caso Chandler, y es él quien dirige la acusación del caso Arvizo.
A pesar de que Michael Jackson está continuamente rodeado de cientos de niños y de que nunca fue hallado
indicio alguno de delito, ahora su oficina solicita que aquel caso, demostrado como quedó que nunca hubo
delito alguno más que la extorsión de la que Michael fue víctima, sea tenido en cuenta en la investigación
actual.
(extorsión que los medios, NO! han querido contar con bombos y platillos, como si lo hicieron con las
denuncias...).
A lo largo de 65 páginas, la fiscalía vuelve a tomar sus propias conclusiones infundadas asegurando sin lugar
a dudas que el rancho Neverland sirve como señuelo para engatusar a niños, y afirman que el simple hecho
de la existencia de Neverland ya es un vinculante entre ambos "crímenes", y que eso demuestra que Michael
es "propenso" a cometerlos.
Resulta sorprendente que alguien que dispone de todos los medios económicos del Estado para investigar
crímenes, ignore adrede que cientos de niños enfermos terminales piden como última voluntad visitar el
rancho, como que Neverland es la vivienda particular de Michael, o como que el "crimen" de 1993 se
relacionaba con la casa de Evan Chandler, y no con Neverland.
Por no hablar de ese documento firmado por los Chandler en el que reconocen que Michael jamás cometió
delito alguno.
Catorce mil páginas de mentiras
"Es injusto e innecesario forzar el asunto para ir a juicio cuando la defensa no ha tenido el mismo tiempo y
acceso a material relevante que la acusación", decía en su moción el abogado defensor Robert Sanger.
Según el texto, el juez ha estado presionándoles para empezar a seleccionar los miembros del jurado. Y lo
cierto es que Rodney Melville no está resultando ser un juez equitativo ni dando a razonamientos lógicos,
precisamente.
Mientras se quejaba de que la fiscalía estaba tardando mucho tiempo en compartir sus evidencias con la
defensa, seguía entorpeciendo su labor al autorizar más y más órdenes de registro, incluido el que se llevó a
cabo en Neverland la semana pasada durante más de ocho horas de teatro: Al día siguiente se conoció que
únicamente querían una muestra de saliva.
Según las leyes californianas y según las leyes del sentido común, habría bastado una discreta llamada
telefónica al abogado defensor para concertar una cita en privado.
En lugar de eso, se dedicaron a pasearse por el rancho desde que amaneció hasta que se hizo de noche,
asustando a los niños que había en la propiedad, contactando con los medios de comunicación y pidiéndole
a su periodista amiga Diane Dimond, que airease a los cuatro vientos con su enorme, podrida y morbosa
bocaza que habían encontrado una revista pornográfica con las huellas de Michael y Gavin Arvizo, algo que
no sólo no demuestra nada, sino que además es mentira: La revista fué incautada hacía más de un año.
(la periodista Diane Diamond es amiga de Tom Sneddon, y se encargó desde 1993 ha escribir maldades
sobre Michael Jackson...).
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