Juicio.a.Michael.Jackson.(por.Mariana).pdf


Vista previa del archivo PDF juicio-a-michael-jackson-por-mariana.pdf


Página 1...28 29 303132229

Vista previa de texto


JUICIO A MICHAEL JACKSON - 31 DE ENERO - 13 DE JUNIO -2005

LA FAMILIA QUE ACUSA A JACKSON DICE HABER SIDO SECUESTRADA POR EL
CANTANTE. PERO LA FAMILIA EN ESE TIEMPO FUE VISTA EN RESTAURANTES,
HACIENDO COMPRAS Y HASTA EN EL CINE.
[Por Roger Friedman]
Ayer hubo noticias de que la banda de "secuestradores" de Michael Jackson tuvo a la madre y sus tres hijos
"retenidos" en el… “¡¡¡Country Inn and Suites de Calabasas!!!” en febrero de 2003. Calabasas es un precioso
barrio de Los Angeles, repleto de casas que valen un millón de dólares y comunidades valladas. No es
exactamente como vivir en South Central.
Varias semanas después de su expulsión de Neverland y el mundo de Jackson, la familia dijo a un abogado
que su hijo mayor, de 13 años, había sido abusado por parte de Jackson y que éste había tenido a la familia
secuestrada.
La fiscalía podría tener problemas con éste episodio si le piden a la madre o a los hijos que digan
exactamente qué hicieron durante su "secuestro".
Hay facturas que muestran que la familia tenía teléfono en su habitación de hotel y lo usaban
constantemente durante su estancia de cinco días.
También fueron al menos una vez al cine en el Calabasas Edwards Cineplex 6, comieron helados en el Cold
Stone Creamery, y tomaron varias comidas en el Outback Steak House.
Ellos fueron a todos esos sitios, durante el tiempo en que cualquiera de ellos podrían haber estado pidiendo
ayuda si hubiesen tenido algún problema.
"A la madre le encanta Outback y quería ir allí a comer todo el tiempo". También iba a Anchor Blue (un centro
comercial) y compraba casi continuamente en tiendas como Robinson-May, Banana Republic, Wilson's
Leather y Pacific Sunwear.
(en el juicio, la defensa de Jackson presenta las facturas de éstas compras al jurado...).
También podía haber protestado por su secuestro por primera vez, cuando fue a que le hicieran la manicura y
pedicura para ella y su hija (51 dólares) antes de cenar en el Panda Express.
La aventura del Calabasas Country Inn tuvo lugar entre el 25 de febrero y el 2 de marzo del 2003, lejos de
Neverland y Michael Jackson.
Esto, ciertamente recortaría una semana de la acusación del Fiscal Tom Sneddon, que acusa a Jackson de
abusos entre el 20 de febrero y el 10 de marzo.
¿Por qué fue la familia a Calabasas?. Tras haber aparecido en el documental de Martin Bashir "Living with
Michael Jackson," la famila experimentó una tormenta de mala publicidad. Durante dos semanas estuvieron
con Jackson, seguros de ojos ajenos tras las puertas de Neverland.
En ese tiempo, la madre tuvo problemas con un socio de Jackson, Dieter Wiesner. Estaba cabreada porque
sus hijos aparecían en el documental de Bashir sin que ella hubiese firmado una autorización, y furiosa
porque no les pagaron por ello. Quería algún tipo de remuneración. Dijo que quería que Jackson le comprara
un apartamento en Solvang, que está cerca de Neverland y lejos de su triste apartamento en el este de Los
Angeles que abandonaron.
Pero Jackson tenía una idea distinta. Él prefería que se fuera toda la familia, y pidió a un colega que se
llevara a la madre a buscar apartamento cerca de Los Angeles.
Frank Tyson y Vincent Amen, de 22 años, fueron el chofer de la familia y les compraron lo que necesitaban.
(No hay cargos que digan que esos chicos llevaran ningún tipo de armas. Sólo una tarjeta de crédito.)
Según los meticulosos recibos que guardaron durante la aventura, la mayor parte de la familia, estuvo fuera
del hotel. Los recibos muestran como el grupo se movía constantemente durante el día, y la búsqueda de una
casa se mezclaba con ir a comer y de compras, actividades que no suelen estar relacionadas con un
secuestro...
Pero incluso eso no sería tan malo. La Habitación 300 del Country Inn, donde estuvo la familia, es un dúplex
con dos dormitorios, un loft y una cocina. También tenía una pantalla gigante de TV, y vieron tres películas de
pago.
La mayoría de los días, la madre hacía más de una docena de llamadas al colegio de los niños, cinco a sus
padres y otras a su novio (un Mayor de las U.S. Army que trabajaba en Westwood, a unos 30 minutos). No
eran llamadas cortas. Muchas de ellas, todas a Los Angeles, costaron más de 24 dólares y una de ellas
superó los 46.
Presumiblemente, si la madre hubiera mencionado que ella y sus hijos estaban secuestrados o retenidos
contra su voluntad, alguien podría haber alertado a las autoridades.
La agenda de la famila durante su "secuestro" estaba apretada.
Por la tarde del 1 de marzo, por ejemplo, el día consistió en una comida a las 4 p.m. en Johnny Rockets
(33$), seguida de una parada a las 5:14 p.m. en Anchor Blue para comprar un par de camisetas (24$). Más
tarde, a las 5:55 p.m. un aparetivo en Topanga Canyon Mall (café, agua, zumo de manzana) seguida a las

30