kulturee.pdf

Vista previa de texto
-Eres muy serio- me dijo.
-No, pasa que me caga esta clase- le respondí.
Sonrío e hizo un gesto de empatía sobre mi
situación. Me preguntó si había una cafetería o un
lugar donde pudiera comprar algo para comer, le
respondí que sí, me ofrecí a acompañarla e
Tanto fue mi interés por ella que le propuse ya no
entrar a las clases que nos faltaban y seguir
conociéndonos, a lo cual ella acepto sin disgusto.
Me invitó a su casa, una propuesta que no esperaba
que llegara tan rápido pero a la que accedí
inmediatamente. Llegamos a la casa y me tumbé
en el sofá mientras Karen subía por "algo" a su
cuarto, no sabía muy bien a que se refería con ese
"algo" pero sólo eso mencionó, cuando esperaba a
que bajara me quedé observando todo, trataba de
