Curso básico de Quiromasaje terapéutico (2015)..pdf

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Trabajando con el tacto;
El masaje no es solo hacer un determinado número de maniobras o técnicas, si no también
utilizar el tacto para sentir las estructuras de los músculos y huesos que estamos
masajeando con nuestras manos, intentaremos hacernos una imagen en nuestra mente de
lo que hay bajo la piel, de esa forma dedicaremos más tiempo a aquellas zonas con más
tensión y que precisan de una mayor atención.
Una de las formas de trabajar con el tacto es empezado practicando contigo mismo,
observando la diferencia al dar una fricción sobre tu propia piel haciéndola esta fricción de
forma lenta y profunda y después hazla rápida y superficial. (De forma lenta y profunda
induce a la relajación), (de forma rápida y superficial podrás apreciar un efecto contrarío
“estimulante”).
Otra forma de practicar el tacto es con tu propio cuerpo, túmbate boca arriba en una cama y
con los dedos de las dos manos colocados a ambos lados de las cervicales, empezaremos a
palpar las vertebras del cuello y sus músculos, intentando apreciar si hay músculos en
tensión en un lado y en otro.
Ejemplo.
Se puede practicar el tacto incluso con tu mascota de compañía siempre que sea posible,
masajeando y acariciando e intentando sentir los músculos, huesos y las diferentes
tensiones y texturas, anticipándote a sus posibles respuestas si masajeas demasiado fuerte,
tomando las precauciones necesarias para evitar que nos pueda lastimar a nosotros y claro
está sin causar un daño al animal.
También podemos practicar con una masa echa de harina “maicena” y agua con una
densidad perecida a la masa de pan, lo pondremos en un cuenco de barios centímetros (5-6
cm) de profundidad, así podremos sentir las diferentes resistencias, al introducir de forma
rápida las manos notaremos mucha resistencia, y si las introducimos las manos de forma
lenta lo aremos casi sin encontrar resistencia, el musculo se comporta de una forma muy
parecida al masajearlo. Con todos estos métodos conseguiremos agudizar nuestro tacto y
evitar que el masaje se convierta en algo monótono y aburrido.
Nota; en personas delgadas resulta más fácil la palpación de los tejidos y sentir sus
estructuras. En personas obesas o con sobrepeso es más dificultosa la palpación por la
acumulación de tejido adiposo bajo la piel y la acumulación de líquidos subcutáneos, esto
dificulta sentir las estructuras que hay bajo la piel como; músculos, tendones, huesos etc…
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