Agil Mente Estanislao Bachrach.pdf


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Te enamorás de alguien, para andar en bici necesitás una bicicleta, disfrutás una puesta de sol observando el astro dorado que cae detrás
del horizonte, te duele la muela porque tenés una caries, aprendiste matemática al ver ecuaciones en el pizarrón, tuviste una idea genial para
resolver un desafío en tu laburo… Si bien todo empieza en una neurona, son las interacciones entre ellas, como nosotros interactuamos con
el mundo, las que mueven nuestra razón, nuestras emociones, NUEST RA CREATIVIDAD, nuestros instintos… nuestra mente.
La sinapsis es la unión que permite la comunicación entre neuronas. Imagínense las neuronas una detrás de otra como una avenida de
mano única con semáforos. Si la señal que se está transmitiendo, mediante impulsos eléctricos y liberación de neurotransmisores, es la de
frenar alguna actividad, el semáforo se pondrá rojo. Por el contrario, si la señal es comenzar o seguir haciendo algo, habrá onda verde hasta
el último objetivo/destino de la información; por ejemplo, el pie para patear una pelota. Esta transmisión de información puede alcanzar desde
dos milímetros hasta un metro de distancia. Cuando un impulso eléctrico se inicia, ocurre un cambio dramático en la neurona, conocido
como “potencial de acción”, donde la membrana del axón pasa de tener una carga negativa a una positiva. Esto sucede a una velocidad de
ciento sesenta kilómetros por hora y puede disparar hasta mil veces por segundo. Por fin, cuando llega al extremo del axón, este cambio de
voltaje gatilla la liberación de neurotransmisores que llegan y se pegan a la superficie de receptores especializados de las células del objetivo.
Estos receptores actuán como interruptores que se encienden o apagan dependiendo del mensaje químico transmitido. Existen decenas de
miles de este tipo de conexiones en una neurona, que pueden modificar a las células objetivo. Una neurona típica dispara entre cinco y
cincuenta veces por segundo. Las neuronas se conectan con otras neuronas, músculo o glándulas formando un

trillón de patrones

distintivos que se reforman, crecen y migran a lo largo de nuestras vidas. Esta especificación y migración comienza en el embrión, alrededor
de cuatro semanas después de la concepción. Gracias a un programa genético, el tipo de neurona correcto migrará a una región
predeterminada y, una vez alcanzada esa área específica, sus dendritas y axones se extenderán para conectarse con otras neuronas. De esta
manera comenzarán a formar las diferentes estructuras del cerebro, a adquirir modos específicos de transmisión de mensajes y a aprender
cómo procesar y controlar las interacciones con el ambiente. Desde patear una pelota (funciones motoras) hasta manejar un avión (tareas
que requieren de una memoria compleja).
Tu mente va a seguir aprendiendo y cambiando hasta el momento en que morís

. Esto sucede gracias a la capacidad de

aprendizaje del cerebro, que implica capacidad de cambio, también conocida como neuroplasticidad. En general, cuando esto sucede,
los resultados son alteraciones pequeñas e incrementales en la estructura neuronal, que se van sumando a medida que pasan los años.

Tu

mente (los pensamientos) pueden modificar la estructura y anatomía de tu cerebro (en especial las neuronas).
No estamos biológicamente destinados a ser menos creativos con la edad. Tu juventud te hace más inocente e ignorante, lo
cual te permite aceptar ideas más radicales. Si seguís encontrando nuevos desafíos, entonces vas a seguir pensando como un
joven aunque tengas el pelo gris.
La actividad mental o el pensamiento pueden dar forma a las estructuras neuronales de varias maneras: redes neuronales muy concurridas
reciben un flujo sanguíneo mayor, lo que les provee más glucosa y más oxígeno; cuando las neuronas se disparan juntas, se refuerza la
sinapsis existente y se forman nuevas sinapsis; algunas no muy utilizadas o simplemente inactivas se marchitan a través de una especie de
poda neuronal, algo así como la supervivencia del más ocupado; crecen neuronas nuevas en diferentes áreas del cerebro, por ejemplo, en el

hipocampo, donde esta neurogénesis aumenta la apertura de los canales de la memoria hacia nuevos aprendizajes. Por otro lado, existen cada
vez más estudios sobre el modo en que la excitación emocional positiva facilita el aprendizaje, aumentando la conexión neuronal y
consolidando el cambio sináptico. Dado que de todas estas maneras tu cerebro cambia su estructura, tu experiencia personal importa mucho
más allá de su impacto subjetivo y momentáneo. Suceden cambios duraderos en tejidos físicos en tu cerebro, que afectan tu bienestar, tu
funcionamiento y tus relaciones.
Hoy, basada en datos científicos, existe una razón fundamental por la cual se debe ser gentil con uno mismo, cultivando experiencias
plenas y aprendiendo de ellas, ya que todas estas experiencias impactarán de manera real, estructural y anatómica en tu cerebro, pudiendo
influir e impactar en tu presente y futuro como persona.