Agil Mente Estanislao Bachrach.pdf

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Dos grupos de cientos de estudiantes universitarios recibieron la siguiente consigna:
Grupo 1: Tenés siete años y la escuela hoy no abre sus puertas. Tenés todo el día para vos. ¿Qué harías? ¿Adónde irías? ¿Qué
mirarías?
Grupo 2: Tenés todo el día para vos. ¿Qué harías? ¿Adónde irías? ¿Qué mirarías?
Luego de que ambos grupos escribieran las respuestas durante diez minutos, se les dio una serie de acertijos y test de
creatividad; por ejemplo, encontrarle un uso alternativo al neumático de un auto muy viejo. El grupo 1, que por un instante se
sintió de siete años, fue de lejos mucho más creativo en los acertijos y generó el doble de ideas que el grupo 2.
Podemos recuperar nuestra creatividad perdida, pretendiendo ser chicos otra vez.
El pensamiento creativo es pensar productivamente. Al enfrentarnos con un dilema, preguntarnos primero cuántas formas distintas hay de
mirar ese problema, cuántas formas de repensarlo, de resolverlo, en lugar de preguntarnos qué hemos aprendido para solucionarlo. La idea
es tratar de llegar a diferentes respuestas, muchas de las cuales quizá sean muy poco convencionales y algunas, posiblemente, únicas.
Además, el pensamiento reproductivo, que nos caracteriza, fomenta un pensamiento muy rígido. Debido a esto, muchas veces fallamos al
intentar resolver un problema. En general, las respuestas que encontramos son muy similares o al menos superficialmente similares a
experiencias pasadas. El pensamiento reproductivo nos conduce a ideas típicas y poco originales. Si vos siempre pensás de la manera en que
siempre pensaste, vos siempre vas a obtener las mismas viejas ideas que siempre obtuviste.
TÉCNICA DE LA S SEIS PA LA BRA S
¿Cuál es la esencia de tu desafío creativo? ¿Podés escribirlo y describirlo en una frase con sólo seis palabras? “Hacer lo que es
imposible hacer.” “Clientes felices de consumir mi producto.” “No me llevo ninguna materia a marzo.” “Suerte que todavía no me
casé”, etcétera.
Reducir un problema complejo en una frase simple de seis palabras estimula tu imaginación.
Para poder generar, creativamente, distintas asociaciones y conexiones entre temas diferentes se necesita mezclar conceptos. Esto es una
de las formas de pensamiento creativo. Como veremos a continuación, para lograr la mezcla de
conceptos ( conceptual blending) hay que
desinhibir los pensamientos y dar lugar a diferentes posibilidades. Mezclar dos o más conceptos en un mismo espacio mental da forma a las
nuevas ideas. Los niños son expertos en conceptual blending. Cuando somos pequeños, nuestros pensamientos son como un vaso de agua:
inclusivos, fluidos y claros. Todo se mezcla con todo y todo se puede combinar, realizando un montón de conexiones y asociaciones
posibles. Por eso, los chicos son creativamente espontáneos. Pero en la escuela nos enseñan a definir, segmentar, segregar y etiquetar en
categorías separadas. Estas categorías permanecen divididas toda nuestra vida y no se tocan entre ellas. Es como si ese pensamiento líquido
de los chicos se congelase dentro de cubeteras. Cada cubito representa una categoría; dicho de otra forma, nuestros pensamientos se
congelan.
Pablo Picasso decía que todo niño es un artista, y el problema es cómo permanecemos o cómo continuamos siendo artistas
una vez que crecemos.
