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U
n libro de reciente aparición sobre la enseñanza del ajedrez en
las escuelas es el que nuestro amigo el maestro de la FIDE,
autor y profesor de enseñanza primaria Marcelo Reides nos
acaba de obsequiar. Ese muy interesante y didáctico trabajo de
investigación con apartes singulares para la materia ha visto la luz
recientemente bajo el sello de Ediciones Ventajedrez con el título
Estrategia y Táctica del Ajedrez Escolar, Herramientas para la
enseñanza, editado en Buenos Aires, en 2016. Sus autores son
Javier Caramía, Alejandro Moretti y Marcelo Reides *, todos
ellos con notable experiencia ajedrecística y fundamentalmente en la
formación docente e incluso con importantes obras publicadas en
cuanto a la didáctica del ajedrez escolar y sus circunstancias;
quienes, indudablemente, han puesto lo mejor de si en la hechura de
un libro que, no cabe duda, enseña a enseñar.
Todos saben que el tema de la enseñanza del ajedrez en las aulas es
muy amplio, complejo y dinámico; y que prácticamente sus
balbuceos con notables intermitencias e interrupciones comenzaron
con la importante iniciativa del Dr. Julio César Avanza en la Provincia
de Buenos Aires en 1952, como lo he mencionado en mi obra Historia
del Ajedrez Argentino, citando los dichos del Prof. y maestro de
ajedrez Jorge Laplaza en un reportaje realizado en 1989 por la revista
argentina Ajedrez de Estilo. Pero tales intermitencias en ocasiones
eran de años y producto de las consecuencias de las erráticas y
cambiantes políticas con sus consabidas interrupciones democráticas
en la República (ver el mencionado Tomo Primero, páginas 91 a 94 y
la reciente reedición de la Historia del Ajedrez Argentino, Gárgola
Ediciones, Buenos Aires, 2016, páginas 69 a 72). Es claro que como
lo explicito en mi mencionada obra, las iniciativas partieron mucho
antes por medio del Club Argentino de Ajedrez, pero en contexto con
la época, primera y segunda década del pasado siglo, eran de
carácter restrictivo a pesar de la voluntad imperante en tales
pioneros. Luego en la década del 30 en Buenos Aires, vemos un
esporádico dictado de clases de ajedrez en parques y plazas de esa
ciudad a cargo de la municipalidad local. Hacia 1985, luego de
recuperada la democracia, el maestro Juan Carlos Hase realiza un
importante trabajo como coordinador nacional del Programa Nacional
de Ajedrez Escolar, con 11.000 alumnos de 157 escuelas (ver la
citada obra). Sin duda esa trascendente iniciativa del flamante
gobierno de la Democracia, que tenía por fundamentales impulsores a
la Secretaría de Deportes de la Nación y, por supuesto, a la
Federación Argentina de Ajedrez (FADA), sentó bases importantes
para que lenta y progresivamente la práctica y enseñanza del ajedrez
en las escuelas fuera una realidad. Si bien en la década del 90, y
fundamentalmente hacia fines de la misma se firman convenios
quinquenales entre el Ministerio de Cultura de la Nación y la FADA,
estos no llegan a concretarse en la práctica. Luego de la gran crisis,
económica, política y social de los comienzos del nuevo siglo se
retoma la enseñanza del ajedrez mediante el Programa Nacional de
