LA PARABOLA DE LA HIGUERA (3).pdf

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constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles”.
Esta gracia nos fue dada “antes de los tiempos de los siglos”, pero “ha sido
manifestada por la aparición de nuestro salvador Jesucristo, el cual quito la
muerte…” Es decir, que por la aparición del mesías y por su sacrificio en la cruz,
fue revelado a los hombres el tiempo de gracia, y Pablo tenía el llamamiento de
Dios para explicar a todos este misterio completamente, desde su inicio y su
desarrollo, hasta su plena consumación. Esto ya nos fue explicado; no es correcto
hacer nuestra propia teología al respecto.
Lo que debemos hacer todos nosotros es, sencillamente, seguir al apóstol que fue
autorizado por Dios para explicarnos estas cosas. Cuando estudiemos las setenta
semanas, debemos recordar que la muerte del mesías príncipe revelaría el
tiempo de gracia para los gentiles.
UN SOLO REBAÑO Y UN SOLO PASTOR
(Jn.10:16)“También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también
debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor”.
Nuestro Señor Jesucristo declaro que todos los redimidos por su sangre
constituyen un solo rebaño. “El buen pastor su vida da por las ovejas”… ¿Son
acaso dos pastores los que dan su vida? Luego, si una es la sangre derramada
por los redimidos, entonces los redimidos constituyen un solo rebaño. Fue
necesario el derramamiento de la sangre del cordero para que se constituyera
este “único rebaño”. Esta es una gran verdad, irrefutable. Aun así, el concepto de
“un solo pueblo, un solo rebaño, por la sola sangre del buen pastor” es negado
por muchos maestros modernos.
UN SOLO SACRIFICIO POR LOS PECADOS, UN SOLO PUEBLO, UN SOLO
CUERPO
Aquel buen pastor hubo de “dar su vida por sus ovejas”, y por su sangre los hizo
un solo rebaño, un solo pueblo, un solo hombre, un solo cuerpo y una sola familia.
Amados hermanos, estos conceptos no son “posturas teológicas” u opiniones de
algún hombre; es lo que manifestó la aparición de nuestro Señor Jesucristo, y lo
que fue explicado después por el apóstol Pablo. Jesucristo mismo escogió a Pablo
para predicar, enseñar y explicar a todos el desarrollo de esta verdad. Jesucristo
muchas veces declaro verbalmente el misterio oculto, pero lo manifestó en la
cruz. Y Pablo lo recibió por revelación, y lo transmitió al pueblo de Dios. Este
misterio es:
Judíos y gentiles son “un solo pueblo”, por la sangre de Jesús.
(Efe.2:12-19)“Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno,
derribando la pared intermedia de separación…”
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