LA PARABOLA DE LA HIGUERA (3).pdf

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Nuestra vida terrena es una escuela, una prueba, y un entrenamiento para la
eternidad (Heb.1:13-14, 2:1-16).Los ángeles son administradores, y los humanos
redimidos somos los herederos del reino eterno.
NUESTRA MUERTE Y SEPULTURA ES UNA SIEMBRA
El hecho mismo de nuestra muerte y sepultura nos es explicado en la biblia en
términos de una siembra y una cosecha:
(Jn.12:24)“De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y
muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto”.
Amados hermanos, cada vez que nosotros depositamos un cadáver en el
cementerio, no lo enterramos; Según las escrituras, lo sembramos:
“Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y
hay cuerpo espiritual”. (1Cor.15:44).
“Se siembra… y resucitara”. Existe un futuro glorioso para la humanidad… o todo
lo contrario. La resurrección de los muertos, increíble para la mente natural, nos
fue predicada y luego demostrada por la resurrección de Jesucristo de entre los
muertos. (Léase 1Cor.15) La resurrección figura en la biblia como el final del
proceso de la redención, como “la corona de la vida” y “la esperanza
bienaventurada”
que
aguardamos.
(Rom.8:22-25,Ti.1:2,2:13,1Jn.3:1-3,1
Tes.4:13-16).
EL FACTOR TIEMPO EN EL PROCESO
El factor tiempo esta interpuesto en el plan de Dios. Para ilustrar la importancia del
factor tiempo les ofrezco una pequeña anécdota, cuyos datos son exactos. Corría
el año 2000 y nuestro hermano René (quien es ministro en nuestra congregación)
se dirigió al cajero automático para retirar el salario de esa semana. Su hijo, el
pequeño Eduardo, de siete años de edad, le acompañaba por primera vez.
Cuando el niño miro que su papa sacaba el dinero del cajero automático, le dijo:
“Oye papa, ya no vayas a la empresa a trabajar. Mejor venimos tu y yo a sacar
dinero de esta máquina, y listo”.
El niño deseaba que su papa estuviera más tiempo con él, y rápidamente encontró
la forma de solucionar su problema. El pequeño Eduardo no comprendía aun el
concepto de la siembra y la cosecha, pero muy pronto aprendería que la vida no
funciona sin esfuerzo y trabajo. En el proceso de la siembra y la cosecha
interviene de forma inevitable el factor tiempo, y asimismo funciona nuestra vida
cotidiana. El factor tiempo y el trabajo no pueden eliminarse.
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