INVENTARIO 128 COMPLETO.pdf


Vista previa del archivo PDF inventario-128-completo.pdf


Página 1...9 10 11121328

Vista previa de texto


¿Cómo percibes el futuro inmediato de la organización? ¿Se puede
hablar de posibilidades auténticas de cambio en la conducción sindical cuando, salvo tú, hoy permanecen los mismos integrantes del
Comité Ejecutivo?

de nuestra organización, hasta caer en la difamación. En
todos estos años nunca logré que estos casos me fueran
indiferentes. Siempre me quedó un dejo de impotencia y
coraje. Pero son, dirían los clásicos, gajes del oficio.

La necesaria transición generacional de quienes conforman la actual dirigencia es una realidad inobjetable e
ineludible. No es un punto a negociar o a discutir. Mi
salida del Sindicato es el punto de arranque de este relevo generacional que deberá darse en los tres o cuatro
años siguientes. Por eso es fundamental la capacitación
sindical de los trabajadores con menos antigüedad en el
Banco. Reponer los cuadros sindicales, por un lado, y
profesionalizar a las comisiones autónomas, por el otro,
coadyuvarán a la creación de lo nuevos liderazgos sindicales. Soy optimista y confío plenamente en que el Comité Ejecutivo Nacional que ahora inicia trabajará en
esa línea y sentará las bases para que así sea. Es un tema
de sobrevivencia.

La hora del adiós
¿Hay vida después del Bancomext y el Sinudet? ¿Cuáles son tus
proyectos en puerta y cuáles para más adelante?
Es curioso. Yo siempre he jugado con este tipo de frases
cuando me encuentro con algún compañero jubilado.
¡Y ahora me las aplican a mí! Claro que hay vida, y mucha, tras nuestro paso laboral y profesional en el Bancomext y, en mi caso, el Sinudet. Valoró enormemente
la fortuna de haber trabajado tantos años en esta noble
y generosa Institución que me dio tanto y yo en correspondencia le di mi mejor vida laboral. El haber pertenecido al Sinudet y haber tenido la fortuna de dirigir sus
destinos durante diez años, algunos de ellos en la peor
tormenta imaginada, será siempre mi orgullo y fortuna.
Soy actualmente lo que soy, merced a mi paso por mi
querido Sinudet, al que siempre llevaré en mi corazón.

Volvamos a la parte emotiva. ¿Cuál fue tu momento más feliz y
cuál el más amargo en tu gestión?
Me la pones muy difícil. Casi imposible seleccionar un
solo momento, ya sea feliz o ingrato. ¡He tenido muchos
de ambos! Sin duda, el haber contribuido en la defensa
del Banco y haber echado atrás la decisión presidencial
de fusionarnos con Nafin es una de mis mayores satisfacciones y orgullos laborales. El hecho de haber ayudado a mantener los proyectos profesionales y familiares
de muchos de nuestros representados es algo inolvidable
para mí y mis compañeros del Comité. ¡Qué momento!

No tengo ningún proyecto laboral en puerta. Mi intención es descansar un rato y dedicarme a convivir con la
familia y amigos. Retomar algunos estudios y aficiones.
Y, en la medida de lo posible, viajar. Después quiero retomar un viejo compromiso: una investigación histórica sobre un tío abuelo poeta que fue todo un personaje
político, para escribir su biografía o un ensayo y buscar
su publicación en libro. Se lo debo a la familia. Y tal
vez, con alguna perspectiva de tiempo, me gustaría escribir sobre el sindicalismo bancario. Mi experiencia en
el Bancomext. Ya les contaré.

Entre las amarguras hay dos aspectos que destaco particularmente. El fracaso rotundo de cualquier gestión o
negociación que impide llevar a buen puerto un tema de
importancia laboral. O, peor, no poder evitar la salida de
un compañero del Banco. Se queda uno frustrado, con
la sensación de que se pudo hacer algo mejor, de que no
se tuvo la capacidad necesaria. La otra amargura es enfrentar la ingratitud. Muchas veces la crítica y la queja al
Sindicato y al secretario general son muy contundentes y
justificadas y responden al derecho de los trabajadores de
señalar y exponer lo que consideran que se hizo mal. En
estos casos sólo le queda a uno apechugar, aceptar, aprender y tratar de hacerlo mejor. Pero en otras ocasiones la
posición crítica es profundamente injusta, arbitraria e ingrata. Compañeros que gracias al trabajo sindical lograron
resolver un complicado asunto laboral, algunos incluso su
permanencia en la Institución, se expresan injustamente

¿Con qué mensaje personal te gustaría despedirte como líder sindical frente a la comunidad laboral del Bancomext?
Me gustaría decirles a todos que ha sido un honor y un
privilegio haber sido su representante sindical en estos
años, algunos turbulentos y difíciles. Que tengan la certeza que en todo momento me conduje con honorabilidad, honestidad y responsabilidad, teniendo muy presente que representaba los intereses laborales de todos.
A veces no alcanzó el esfuerzo para concretar algunos
temas, pero siempre los expuse y defendí con pasión y
vehemencia. Siempre estaré profundamente agradecido
por el apoyo y solidaridad que me brindaron. Y que por
ahí, seguro, nos encontraremos.... l

9

Inventario 128