¿Quién es Mauricio Macri .pdf

Vista previa de texto
La historia del Grupo está resumida en dos informes. El primero fue elaborado por Claudio
Lozano, economista, titular del Centro de Estudios de la CTA .
El segundo fue elaborado por Jorge Argüello, un técnico que no tiene ninguna relación con el
homónimo ex titular del Consejo Deliberante.
La Patria Financiera
La nacionalización de la deuda de los privados a través de los sistemas de seguros de cambio
implementados durante la dictadura fue uno los primeros beneficios de las empresas
vinculadas con Macri.
Según el informe de Argüello, “la deuda de Fiat, de 170 millones de pesos, terminó
transformándose en bonos del Estado, lo que le permitió a Macri pagar su deuda a un valor
que en términos reales equivalió a menos de un 10 por ciento del original”.
Lozano sostiene que “importantes empresas controladas y/o vinculadas al Grupo (Sideco
Americana, Pluspetrol, Socma, Dragados y Obras Portuarias, R.S.Z. y A. Producciones, Iecsa
y Manliba) acumulaban un endeudamiento con el exterior cercano a los 180 millones de
dólares, que fue transferido a la sociedad a través de los seguros de cambio”.
La Patria Contratista
Aunque Manliba comenzó a recolectar la basura porteña en 1979, las principales denuncias
sobre irregularidades en los contratos aparecieron en 1989, con la llegada a la Municipalidad
de Carlos Grosso, ex empleado de Macri.
El estudio de Argüello sostiene que, apenas llegó al poder, “el intendente consiguió que se
prorrogara el contrato a pesar de los incumplimientos de la empresa en la renovación de la
flota de camiones, al cambio del barrido mecánico por el barrido manual con el consecuente y
desmesurado incremento de la factura, o lo más oneroso del servicio comparado con el
prestado por la empresa Cliba”.
Pero la recolección de la basura no fue el único servicio prestado por los Macri a la
Municipalidad. Itron, de la que participaba el Grupo, logró alzarse con la contratación de la
facturación de ABL y del impuesto automotor. “El contrato era de 10 millones de pesos
anuales”, señala el informe de Argüello, que cita una serie de objeciones formuladas por la
Auditoría de la Ciudad, entre las que se destaca “un bajo nivel de exigencia técnica, operativa
y jurídica para los concesionarios, situación que no fue corregida en las sucesivas
negociaciones y prórrogas pactadas”.
Por su parte, Lozano recuerda que los contratos de Rentas fueron rescindidos por el actual
Gobierno de la Ciudad. “Los resultados son elocuentes: el Estado de la Ciudad de Buenos
Aires gasta 30 millones de pesos menos”, señala.
