La DC en la encrucijada.pdf

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participación o tolerancia a la diversidad interna. Nada.
No se trata de desconocer la dureza de la política que, en
definitiva, es la lucha por el poder. El problema es que transforma
esa lucha en una mera operación instrumental y no en un debate
por las ideas respecto de qué es lo mejor para el país, para la
región o para esa comuna en particular. Esta realidad explica, entre
otras razones, en parte la fuga de muchos militantes y la dificultad
para atraer otros nuevos.
Este problema está relacionado directamente con la forma en
que se toman las decisiones al interior del partido, cuestión que
también es clave resolver en un proceso de puesta al día del
partido.
Para comprender mejor los aspectos relacionados con los
otros dos elementos de un partido, como son la militancia (el
elemento personal) y las ideas (el elemento doctrinario), creo que
es necesario tener presente que la política como proceso social
tiene dos fases o caras: la fase agonal, que es la lucha por la
conquista del poder, y la fase arquitectónica, que es la etapa, una
vez conquistado el poder, de construcción del proyecto ofrecido a la
ciudadanía. En ambas fases, la militancia y las ideas, se juega la
existencia y la supervivencia del partido.
Los partidos políticos, en una democracia, luchan por el poder
para concretar las ideas que tienen respecto de cómo esa
comunidad humana debe vivir mejor.
