Revista Ambiente Siglo XXI. N° 30 Septiembre Octubre.pdf


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TU CASA EN TRANSICIÓN—BIOCLIMÁTICA ACCESIBLE
tos será superior a la contrapresión máxima con que empuja la estufa y tendremos
salida de humos por la puerta
y otras aberturas de la estufa
hacia el interior de la vivienda.
Pocos son los fabricantes (por
no decir ninguno) que indican
cual es la contrapresión máxima de sus estufas, permitiendo diseñar la chimenea con la
longitud óptima para aprovechar el calor sin inconvenientes de uso.
La recomendación suele ser
que la chimenea tenga el recorrido más corto posible y vertical. Esto juega a favor del fabricante, que de esta manera
dispone del máximo tiraje disponible y se asegura con un
gran factor de seguridad la
ausencia de ingreso de humo
en la vivienda, y el que paga
el costo de la ineficiencia
energética es el usuario, con
un consumo mayor de combustible para calentar el mismo espacio. Nuestro dinero
en compra de leña y nuestro sudor en hachar se escapan por la chimenea.
El método de transferencia
de calor. Las metálicas.
Chapa de acero.
La popularización del pantó-

SEPTIEMBRE / OCTUBRE 2015

grafo CNC dio origen a una
variedad de propuestas en
chapa (Tromen, Del Sur, Ñuke, Qutral, entre otras). Son la
versión moderna de las salamandras de fundición (Istilart,
Filfer, entre otras). El diseño
moderno de las estufas de
chapa las hace compatibles
con la estética de las viviendas
urbanas.
Sin embargo, el método constructivo de estas estufas
metálicas adolece de una falla
y es que la zona de la cámara
de combustión (CC) es la misma donde se intercambia calor. Todas la salamandras y
algunas de las estufas de chapa tienen las paredes de la CC
con metal expuesto en el interior, lo que las vuelve muy
convectivas y radiantes, dando
calor instantáneo. Sin embargo, la exposición a las llamas
resulta en una degradación
más rápida de la chapa.
Además, extraer calor de la
zona de la CC implica que la
temperatura de combustión
será menor, por lo que será
más difícil, sino imposible,
lograr la combustión completa. Las líneas actuales de
estufas de chapa de acero mitigan esta fuga de calor revistiendo el interior de la CC con

tejuelas refractarias (espesor
2 ó 3cm) y en casos excepcionales, con ladrillos refractarios
(espesor 6 cm). Aún así, la
cara exterior metálica de la CC
suele superar los 70ºC. En
comparación, las estufas de
mampostería tienen la CC
aislada con una capa de
perlita o vermiculita de 5cm o
más, teniendo la cara exterior
de la CC a menos de 40ºC.
Como se mencionó en la nota
anterior, una manera sencilla
de comprobar la eficiencia de
la combustión es observar el
humo que sale por la chimenea.
- Humo persistente negro o
azulado indicará combustión
incompleta.
- Humo blanco o grisáceo y de
estela corta indicará combustión más cercana a la completa.
- La ausencia de humo indica
combustión completa.
i

Allen y Cooke. (1981) Control of
emissions from
residential wood burning by combustion
modification, EPA-600/S7-81-091;
Agencia de protección ambiental de
USA.
ii
Desempeño certificado por el INTI
en Junio 2006

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