TEXTO 2.3 Beauvoir por Amelia ValcaÌrcel.pdf

Vista previa de texto
mundo situada y en esa situación debe luchar por su
vida y su libertad, que vienen a ser lo mismo. No
somos los seres humanos meras vidas biológicas, sino
libertades vivientes y actuantes.
Lo que Beauvoir quiere saber es cuáles son las
condiciones que, en su propia vida individual, forman
"su situación"; esto es, dónde están y cómo están
formados los límites verdaderos de su libertad como
individuo. De este planteamiento surge un programa
explicativo
efecto
aplicado
idóneo.
La
a
un
mayor
objeto,
parte
de
"la
mujer",
los
rasgos
en
que
definen su propia situación dependen de su "ser una
mujer". Sobre esta marca, en principio biológica, se
acumulan muchas más que, justificándose por vías muy
diferentes,
la
consolidan.
La
figura
final,
"la
mujer", está construída. El cómo, el porqué y el para
qué de esa construcción son importantes. Porque esa
figura es un molde que a ninguna mujer se le permite
rechazar
y,
por
lo
tanto,
tampoco
verdaderamente
elegir.
Las mujeres padecen, en el núcleo mismo de su
existir, una situación de otreidad casi absoluta. El
problema
no
son
estas
a
aquellas
leyes,
tales
o
cuales costumbres, mitos, ritos o supuestos saberes,
sino que cada una de esas prácticas forma parte de un
ensamblaje bien trabado en el que la modernidad y sus
luces, aunque han introducido fisuras, no entran. Ser
mujer ha sido y es un aprendizaje heterónomo de "mil
lazos tenues". Un aprendizaje que ningún individuo
