TEXTO 1.8. Mary Wollstonecraft y VindicacioÌn de los Derechos de la Mujer. Rosa Cobo.pdf

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Serie de Documentos de Análisis
opinión pública. Hay que señalar que esta pedagogía que propone Rousseau para
las mujeres, simbólicamente representada por Sofía, es exactamente la opuesta
a la que le exige a Emilio. Éste no debe obedecer a nadie que no sea él mismo; la
obediencia en Emilio sólo es legítima si se origina en su propio juicio. Por la misma
razón, tampoco puede someterse a la opinión pública. La propuesta normativa
para Emilio es el ‘ser’, la autenticidad y la autonomía; por el contrario, la propuesta
normativa para Sofía es la apariencia y tanto si está de acuerdo como si no lo está
con su esposo o con la opinión pública debe fingir su sometimiento a ambos, aunque
en lo más hondo de sí misma rechace esos juicios extraños a ella misma. En otros
términos, para Rousseau existen dos concepciones pedagógicas distintas, una para
cada sexo, y ambas reposan sobre ontologías diferentes y se traducen socialmente
en la distribución de ámbitos diferenciados por sexo: el privado-doméstico para las
mujeres y el público-político para los varones.
La contestación de Mary Wollstonecraft es rotundamente ilustrada: si las
mujeres son inferiores a los hombres y por tanto su virtud no es la misma que
la de ellos, la virtud entonces es una idea relativa. Si es una idea relativa, deja
de ser un principio universal. Pero como dirá Wollstonecraft, no es relativa,
por lo que la conducta y la educación de las mujeres deben basarse en los
mismos principios y tener el mismo objetivo que tienen los de los varones28.
La contestación de Wollstonecraft ataca directamente al concepto de virtud
rousseauniano, mostrando la contradicción entre la universalidad de este
principio y su aplicación concreta a las mujeres.
Al concepto rousseauniano de virtud, Wollstonecraft opone una noción de virtud
racional en un sentido ilustrado. Si la razón es universal, la virtud que es su expresión
moral, también será universal. La virtud alcanza a cualquier individuo que quiera
practicarla: no se funda en intereses particulares o en utilidades sociales sino en
la misma razón. Razón y virtud constituyen los dos polos sobre los que asienta
Vindicación: “Permítasenos, queridos contemporáneos, superar esos prejuicios
estrechos. Si la sabiduría es deseable en sí misma, si lo es la virtud para merecer tal
nombre, debe basarse en el conocimiento; que se nos permita intentar fortalecer
nuestras mentes a través de la reflexión hasta que nuestras cabezas lleguen a
nivelarse con nuestros corazones”29.
Respecto a la distinción de dos espacios de conocimiento atribuidos por Rousseau
en el Emilio (uno para el varón, donde se halla situada la abstracción, la especulación
y la facultad de crear sistemas, y otro para la mujer que contiene las facultades de
observación, penetración de espíritu y sutileza, recordemos que el objeto propio de
conocimiento de las mujeres es el hombre), Wollstonecraft no sólo critica a Rousseau sino que también extiende lúcidamente esa crítica a la apropiación histórica
de la razón por parte de los varones30. Wollstonecraft propone una comparación:
los varones se comportan con las mujeres como la aristocracia respecto al pueblo
28 Ibídem; p. 137.
29 Ibídem; p. 236.
30 Ibídem; p. 230.
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