la tiranc3ada de la falta de estructuras1.pdf


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quería cambiar su estructura al tiempo que modificaban sus tareas. Las
mujeres habían aceptado plenamente la idea de la falta de estructura sin
percatarse de los límites que encerraba su aplicación. Se trató de utilizar
el grupo sin estructura y las charlas informales, en cuestiones no
adecuadas basándose en la ciega creencia de que cualquier otra forma
organizativa no podía ser más que opresiva.
Si el movimiento pretende expandirse más allá de estas etapas
elementales de desarrollo tendrá que abandonar algunos de sus
prejuicios

sobre

la

organización

y

la

estructura.

No

hay

nada

inherentemente pernicioso en estas dos cuestiones; ambas pueden ser y
son frecuentemente mal empleadas pero rechazadas de pleno porque su
empleo no es correcto, es lo mismo que negar los instrumentos necesarios
para su posterior desarrollo. Es necesario por lo tanto comprender por qué
no funciona la falta de estructura.
ESTRUCTURAS FORMALES E INFORMALES
Al contrario de lo que nos gustaría creer no existe algo similar a un grupo
sin estructuras. Cualquier grupo de personas que, por razones se une
durante un periodo de tiempo determinado y con un objetivo cualquiera,
se dará inevitablemente una u otra forma de estructura: ésta podrá ser
flexible y variará con el tiempo; tal, vez sirva para distribuir tareas
equitativa o injustamente y también para distribuir el poder y la influencia
entre los distintos miembros del grupo, pero aquella se conformará
independientemente de la personalidad, facultades, o intereses de las
personas que lo componen. El simple hecho de ser individuos con talento,
predisposiciones y procedencias distintas hace que este hecho sea
inevitable. Sólo si nos negamos a relacionamos o a interactuar sobre