la tiranc3ada de la falta de estructuras1.pdf

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continuará buscando estrellas para que actúen como portavoces, en la
medida en que no existan alternativas oficiales a las que acudir en busca
de
declaraciones
representativas
del
movimiento;
asimismo,
el
movimiento carecerá de control en la designación de sus portavoces en
la medida en que siga creyendo que no debe tener ningún portavoz. En
segundo lugar las mujeres que se encuentren en esta situación son
frecuentemente objeto de ataques virulentos por parte de sus hermanas,
actitud en absoluto positiva para el movimiento y también dolorosamente
destructiva para las mujeres afectadas. Estos ataques sólo conducen a
que
estas
mujeres
abandonen
el
movimiento
-muchas
veces
profundamente ofendidas- ó a que dejen de sentirse responsables ante
sus hermanas; tal vez, mantengan cierta lealtad difusamente manifestada
hacia el movimiento, pero dejarán de ser susceptibles a las presiones de
otras mujeres del movimiento. Uno no puede sentirse responsable hacia
aquella gente que es la causa de tal sufrimiento sin tener algo de
masoquista y, normalmente, estas mujeres son demasiado fuertes como
para someterse a este tipo de presión personal. De esta forma la reacción
ante el sistema de estrellas anima de hecho el mismo tipo de
irresponsabilidad
individualista
que
el
movimiento
condena,
el
movimiento al purgar a una hermana por actuar de estrella pierde
cualquier forma de control que pudiera haber ejercido sobre ella la cual
se siente entonces libre para cometer todos los pecados individualistas de
que ha sido acusada.
