Versos de un amante nocturno.pdf

Vista previa de texto
Canto segundo.
Noches de verano.
La ciudad se ha vuelto fría con tu ausencia,
Desconocida.
Bruma de un recuerdo pasado,
Espejo de un océano de llamas.
Te busco en aquel café sucio,
Mientras remuevo el café frío del cielo,
Y tan solo encuentro remordimientos.
La ciudad es fría e inhóspita.
Sus garras me acarician,
Y me susurran lo cobarde que fui.
Del mar de lágrimas.
No entiendo como no enamorarme,
De tu poesía al caminar.
No entiendo como no enamorarme
De tus bailarinas al andar,
De tus uñas rojas,
De tu melancolía,
Y por ende de tu ira.
No entiendo como no enamorarme,
De tu cabello azabache,
De tu mirada desconocida,
De tus versos torcidos,
De tus entrañas,
De tus cicatrices y heridas.
