Recetario Nicanor RotiserÃa.pdf

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Un poco de historia…
Como en cada pueblo de nuestro país de antaño, no faltaban los almacenes de “ramos generales”.
Concarán no era excepción y, entre otros negocios de similar rubro,
don Juan Sánchez, junto a sus hijos, además de otras actividades y labores, atendían uno
en la actual esquina de Pedernera y Gobernador Elías Adre.
Con el correr de los años, uno de los hermanos Sánchez, don Miguel Nicanor, quedó al frente del local
y lo transformó con el tiempo en bar donde los habitantes y algunas personas de paso tomaban algo,
comían y disfrutaban de una charla y de un clásico vermouth. Pronto el sitio se hizo lugar obligado de
encuentro y hasta los ómnibus que entraban al poblado, hacían un alto para proveerse
de alimentación y bebida. Y poco tiempo después de comenzar, don Miguel tuvo la innovadora idea de
incorporar helados. Así, trayendo hielo seco de Villa Dolores y con ayuda de un amigo en las primeras
elaboraciones, comenzó con los primeros gustos. Casi en forma simultánea se “suma al equipo”,
su novia Lidia Ana, conocida en la localidad como “doña Coca”. Durante más de 50 años esa
heladería fue el punto de encuentro de generaciones de Concarán y también de ocasionales visitantes.
Incluso, durante un par de años en la década del ’90, funcionó en invierno el “Café Nicanor”.
Ya cerrada la heladería hace unos pocos años, nos hicimos cargo de la esquina y
la transformamos en lo que hoy es: una rotisería y repostería. Y, en homenaje a
quien fuera un poco el “visionario” de este espacio, la bautizamos como
“NICANOR”.
Nuestra propuesta, en parte, tiene los pilares de aquellos primeros años de
Concarán: punto de encuentro; esos sabores que distinguen a la comida casera;
ambiente amigable y tranquilo y, fundamentalmente, ocupa el espacio de la que,
sin dudas, es la esquina más tradicional de Concarán.
Los invitamos a seguir disfrutando con nosotros de este espacio emblemático
cargado de historia!
