Arquitectura domestica romana.pdf

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todos los placeres viciosos, y hemos extendido las manos hacia los tesoros regios- tanto
más me horrorizo, temiendo que aquellas riquezas nos hayan conquistado en vez de haber
sido por nosotros conquistadas. Creedme: las estatuas traídas desde Siracusa son nocivas
para esta ciudad. Al presente son ya demasiados los ciudadanos a quienes se les escucha
elogiar y admirar las obras de Corinto y Atenas y reírse de las imágenes de barro de los
dioses romanos. Yo prefiero que estos dioses me sean propicios y espero que continuarán
siéndolo si logramos que ellos continúen sobre sus pedestales."13
Sin embargo, el proceso no pudo detenerse y luego de la toma de Corinto en el
146 a.C., cuando se concreta la conquista definitiva de Grecia, aumenta
considerablemente el lujo privado (por supuesto, también el público) transformando
radicalmente y por siglos el marco doméstico.
La vivienda refleja el rango social y le permite al poderoso cumplir con sus varios
compromisos, además de aparentar ante los de afuera. De esta manera los salones
principales, comedores o recepción eran los privilegiados en la decoración pictórica y
escultórica; pero otras áreas de la casa que también ven los visitantes, como el atrio, el
peristilo, los baños, ciertos dormitorios, podían recibir especial tratamiento. Sólo en las
casa más prósperas, sin embargo, la mayoría de las habitaciones estaban elaboradamente
decoradas. Aún en Pompeya las paredes pintadas que conforman los conocidos cuatro
estilos están sobrepasadas por las que tienen simples esquemas de franjas o paneles y los
mosaicos de pavimento se concentraban en pocas viviendas muy opulentas.
El propietario usaba la decoración para transformar la domus y exaltarla en toda
su magnificencia. Por ejemplo el primer estilo pompeyano recordaba el revestimiento de
los palacios helenísticos, las formas perspécticas de los estilos II y IV parecían aumentar
el espacio físico de una habitación, o permitían un escape hacia el cielo, o un paisaje, y el
III resaltaba sus aspectos ornamentales.
Otro rol de la decoración interior era convertir partes de la casa en una galería de
arte con copias de cuadros o esculturas griegos, esta era una manera en que los nuevos
ricos podían hacer gala de su cultura. Muchos ricos romanos colocaban copias e incluso
algunos originales de esculturas griegas en sus casas como simples objetos decorativos,
desprendiéndolos de su sentido original. Existían estatuillas religiosas en el altar familiar
(los genius del paterfamilias, y las deidades protectoras del hogar) pero el afán
coleccionista se dirigía hacia los productos griegos que se ubicaban en nichos de los
salones o se desplegaban en jardines y otras partes abiertas de la casa. Las colecciones
eran totalmente heterogéneas, los poderosos las traían directamente de Grecia, pero no
había demasiada discriminación como podemos darnos cuenta por el encargo que le hace
Cicerón a Atico para su villa, "cualquier cosa que consideras adecuado para la palestra y
el gimnasio...” El gran orador se llenó de deudas por sus villas de Túsculo (Frascati), de
Pompeya y de Arpino... En sus discursos contra Verres (año 70 a.C.), acusado de
malversación de fondos y de extorsiones en la provincia de Sicilia, donde ejercía el cargo,
Cicerón nos depara el cuadro más vivo de la manía coleccionista y también el aspecto de
museos que tomaban las villas y las moradas de los ricos. ...Cicerón describe la casa de
un romano, un cierto Heius, en Mesina, que tenía una capilla privada dedicada a la Buena
Fortuna, en la que la estatua del culto era una antigua figura de madera, entre otras
estatuas se encontraban un Eros de Praxíteles, y un Hércules de Mirón, mientras que otras
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PORCIO CATON famoso por su defensa del honor y la severidad.
