EN ESTOS TIEMPOS DE LA TIERRA Noviembre de 2015 PDF.pdf

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Debido a mi ubicación en el seno de las Estrellas de María soy aquélla que más
puede ayudaros para ahondar más aún en la verdad del Amor y no quedar
afectados por estos tiempos de la Tierra porque - como lo veis en todas partes
alrededor vuestro, ya sea en el país donde estáis como en los demás países – lo
que aparece es el fin de un modo de funcionar donde el conjunto de las pasiones
que todavía existen en algunos hermanos y hermanas se agudizan, donde las
religiones también, las que condicionaron esta Tierra, se exacerban unas contra
otras. Es el tiempo, como sabéis, del Apocalipsis, de la Revelación. En estos
tiempos de la Tierra que vivís estamos más que nunca, mis hermanas Estrellas y
también los Ancianos, los Arcángeles y todas las formas de vida hasta ahora
invisibles, muy cerca de vosotros.
Entonces, por supuesto, son dos las maneras de ver las cosas. Ya sea que veáis
tan sólo lo que pasa por la pantalla de vuestra vida, es decir confusión y
desorganización, ya sea que aceptáis adentraros más y más en lo que sois para
encontrar el Amor, la consolación y también la Verdad. Entonces sean cuales
sean las circunstancias de vuestras vidas, sean cuales sean las circunstancias de
vuestro país o del lugar donde estáis, todo eso no es sino la puesta en
conformidad de la vida tal como está de momento en esta Tierra con la voluntad
de la Fuente y, sobre todo, con el estado crístico.
No estoy aquí para hablaros de todo lo que ha sido tratado acerca del cuerpo de
Êtreté, acerca de la Ascensión, sino que estoy muy cerca de vosotros para
ayudaros a reconectar aquella Infancia, a reencontrar aquella espontaneidad en la
confusión de este mundo volcándoos hacia vuestro ser verdadero, no para
apartaros de la ilusión de este mundo sino para daros a comprender y a
experimentar que el mayor recurso se encuentra en vuestro corazón y en la
Eternidad pues en adelante nada de lo efímero podrá permitiros aferraros a lo
que sea. Este mundo – en estos tiempos de la Tierra – se torna incierto,
inestable, cada día más inestable y curiosamente – quizás lo experimentéis ya –
cuanto más inestable se pone el mundo exterior, mucho más firme se pone
vuestro estado interior, hasta el punto de preguntaros a veces cómo hacéis para
permanecer en calma pese a las circunstancias de este mundo.
Todo se revela. La verdad de la Eternidad, la verdad del Cristo aflora ahora más
y más en la conciencia colectiva de la humanidad y eso, por supuesto, no es
aceptado del mismo modo según lo que ha sido llamado vuestro punto de vista,
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