EN ESTOS TIEMPOS DE LA TIERRA Noviembre de 2015 PDF.pdf

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vuestra Presencia, no para encontrar allí explicación, ni para encontrar alivio,
sino porque es la única Verdad que no puede ser alterada, mientras que todas las
verdades efímeras de este mundo, como lo veis, se desnaturalizan cada día un
poco más.
Veis los elementos de la naturaleza que se vuelven anárquicos, veis el
funcionamiento de los hombres que se vuelven también anárquicos. La
predación, la competición nunca estuvieron tan presentes en la historia de la
humanidad porque los medios modernos os dan la capacidad de crear lo que se
podría llamar redes de pensamientos o egregores y que inconscientemente, en el
momento en que lleváis vuestra atención y vuestra conciencia a la guerra,
entonces está la guerra en vosotros. Pero si vuestra mirada se lleva a la guerra
que está vosotros mismo previamente en paz y en la beatitud, la guerra no tiene
ningún efecto sobre vosotros, veréis allí únicamente la manifestación de la Luz
que se revela y que desenmascara todo lo que no es Eterno.
Recuerden que sois los niños de la Ley del Uno; recuerden, como fue repetido
muchas veces, que estáis sobre este mundo pero que no sois de este mundo. El
conjunto de este sistema Solar vive, diría yo, una modificación sin precedentes,
y vuestro Corazón también. Él se muestra, y se muestra para demostrarse a sí
mismo, os colma de Gracia y os llena de beatitud y alegría. Si este no es el caso,
no se juzguen, sino comprueben simplemente si el miedo está aún presente, sin
juicio alguno, sin culpa alguna, ni de vosotros ni de alguna circunstancia, ni de
alguien más. Estén conforme con ello y háganse “pequeños”, y yo estaré ahí.
Entonces en este momento la Gracia os podrá colmar más allá de toda apariencia
y de todo sufrimiento.
… Silencio…
Estaré ahí también en vuestros momentos de silencio, en vuestros momentos de
Presencia y en vuestros momentos de Ausencia, incluso si no tenéis nada que
pedirme, sino solo para la evidencia del Corazón y del Amor. Muchas de mis
hermanas Estrellas os dijeron tal vez la misma cosa respecto a la ayuda que os
podemos aportar. En lo que me concierne yo os propongo, como os decía, otra
octava, mucho más directa, mucho más inmediata y también mucho más eficaz
si puedo decir, no solamente sobre la resolución de este mundo, sino sobre la
instalación de vuestra Presencia o de vuestra Ausencia en la beatitud del
Corazón.
En la Vía de la Humildad y en la Vía de la Infancia – y quizás ya es el caso – les
será dado de escuchar el Coro de los Ángeles. Sé que el Coro de los Ángeles ya
se expresó entre vosotros pero la primera expresión del Coro de los Ángeles es
un sonido, un coro melódico que toma todos vuestros sentidos y os lleva hacia el
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