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Mundo Desconocido: El Necronomicon
meseta de Leng que se presentan en el espantoso Necronomicon... Más tarde lamenté no haber examinada
nunca aquel monstruoso libro en la biblioteca del colegio".. Un mensaje radiofónico al campamento base
sugiere que la "disposición (de los fósiles) recuerda a unos de los monstruos de los mitos primarios,
fabulados específicamente en el Necronomicon como Seres Mayores". El siguiente descubrimiento incita al
autor a referirse de nuevo a la "perversamente afamada meseta de Leng", para lamentar que "yo nunca había
leído el abominable Necronomicon" (quizá éste había hecho de él un hombre impresionable), y a añadir que
había hablado con "aquel desagradable erudito y folklorista Wilmarth" (el autor de la primera narración
Cthulhu, The Wisperer) antes de seguir adelante. Los últimos descubrimientos vuelven a ser presentados
mediante una revaluación de lo que ya sabemos sobre el "libro prohibido", además de las referencias a
"mitos que insinúan espantosamente temas parecidos al Necronomicon"; "salmodias viscosas que, sin duda
alguna, eran las que murmuraba Abdul Alhazred (¿en prosa?) como los "shogguths" en su horroroso
Necronomicon, a pesar de que aquel loco árabe no había insinuado que existiera alguno de ellos en la Tierra,
excepto en los sueños de quienes habían masticado una cierta hierba alcaloide"; y "la fabulosa meseta de
pesadilla que incluso el loco autor del Necronomicon vacilaba en comentar". La conclusión de Madness es
presentada de forma inteligente como una conversación entre Danforth, "un gran lector de temas extraños
que había hablado mucho de Poe", que es "uno de los pocos que alguna vez han examinado completamente a
fondo aquella copia del Necronomicon roída por los gusanos y guardada bajo llave en la biblioteca del
colegio", y el narrador. En ella trata de ponderar las impresiones que el "libro prohibido" pueden haber
causada sobre los protagonistas ("no insinuó ninguno de estos horrores específicos hasta después de que su
recuerdo hubiese tenido ocasión de recurrir a su pasada lectura") en contra de los verdaderos
descubrimientos científicos. Se trata de una técnica que Lovecraft empleó por primera vez en la narración de
Houdini, pero en el presente caso sus finales "abiertos" están expuestos con mucha sofisticación. Siempre
había la posibilidad de que el "loco árabe" hubiese tenido razón cuando "trataba nerviosamente de jurar que
ninguno de esos seres habían sido engendrados en este planeta, y que sólo los soñadores drogados los habían
concebido alguna vez". En Dreams of the Witch House (1932), este tema se repite, porque las autoridades de
la Universidad impiden a Gilman "consultar los viejos y equivocados libros" cuando ya es demasiado tarde;
en efecto, "Gilman ya tenía algunas terribles pistas del abominado Necronomicon y sabía que representaba
un demonio primario demasiado horrible para ser descrito"; cosas que se "citaban cautelosamente" en aquel
libro casi convencen a Gilman de que está volviéndose extremadamente impresionable ("decidió que había
captado el última concepto de cuanto había leído en el Necronomicon sobre Azathoth, aquel insensato
ente"). En Through the Gates of the Silver Key {1932) dice que "un capitulo completo del prohibido
Necronomicon" es utilizado por Randolph Carter cuando está tratando de colocar en su contexto los dibujos
grabados en la llave de plata. Carter recuerda que el loco Arabe "los había bosquejado de forma vaga y
desconcertante" (hace referencia a The Guide) y cita un párrafo entero sobre las "formas de la oscuridad que
agarran y atan". El Necronomicon también le indica qué "reverencias" debe hacer en presencia de la Forma.
Y en The Shadow Out of Time (1934), la "personalidad secundaria" de Nathaniel Wingate Peaslee es
extrañamente atraída hacia "horribles libros de saber prohibido" (el Necronomicon entre ellos), Durante su
período amnésico, Peaslee lee el "libro prohibido", hace anotaciones marginales, e incluso es responsable de
"ostensibles correcciones en una escritura y giros idiomáticos que de alguna manera parecían singularmente
inhumanos" (esto resulta especialmente extraño porque él "ignoraba tres de los idiomas empleados"). Sin
embargo, el Necronomicon demuestra ser útil porque permite que Peaslee reconozca el culto Cthulhu cuando
lo ve: "En el Necronomicon, se sugiere la presencia de un culto como éste entre seres humanos, un culto que
a veces proporciona ayuda a las mentes que viajaban bajo los eones desde los días de la Gran Carrera".
Evidentemente, en el 0ecronomicon hay varias posibilidades. Puede leerse por interés antes de partir en una
expedición científica hacia la Biblioteca de la Universidad Miskatonic. Los ejemplares de las colecciones
privadas pueden ser consultados por aquellos que ya están interesados en lo Oculto. Si una persona "es
tomada" por los Dioses Mayores, su "personalidad secundaria" es posible que sea dirigida al "libro
prohibido" y lo leerá con total comprensión. La visión necesaria para comprender la prosa alusiva de
Alhazred también puede estimularse artificialmente masticando "cierta hierba alcaloide" (Lovecraft subraya
las conexiones entre este hecho y los escritos de Allan Poe}. ¿Qué pasa con los que han leído el libro?
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