EL NIÑO RESILIENTE.pdf


Vista previa del archivo PDF el-ni-o-resiliente.pdf


Página 1...7 8 9101126

Vista previa de texto


Habilidades para el Trabajo Social II.
Francisco José Vidal mazo

En este nuevo domicilio, que compartía con otras dos mujeres con problemas de
adicciones, existe una grave problemática de convivencia teniendo que intervenir, incluso, la
Policía para echar a una de las inquilinas, precisamente, a la que Esther le dejaba a su hijo
cuando no podía atenderlo. Debido a la gravedad del incidente se le indica que busque otro
alojamiento. Es entonces cuando se va a un piso compartido en la zona de San Bernardo, en
principio, como medida provisional hasta encontrar algo en el Casco Antiguo.
Se le sigue atendiendo, por tanto, desde esta UTS, pues sigue empadronada en el
territorio, asegurando que en poco tiempo volverá a esta zona, hasta el punto de no querer
trasladar al menor a otro colegio ni acudir a otros servicios sociales. De nuevo, por problemas
de convivencia, al cabo de dos meses, abandona este domicilio trasladándose a otro piso
compartido a pocos metros del anterior. En la actualidad ha informado de nuevo cambio de
domicilio, esta vez a un estudio para estar sola con su hijo Jonás y no tener problemas de
convivencia (la dirección es la que consta en el in forme).
Durante esta etapa se observan importantes carencias en Esther a nivel marental.
Esther sigue sin cumplir con horarios (lleva tarde a Jonás al cole, lo recoge tarde de la Unidad
de Día); acuesta al menor entre las 11 y las 12 de la noche, manteniéndolo durante mucho
tiempo y sin control (“como son dibujos animados”, todo vale) ante el televisor, no siendo
capaz de alternar distintas tareas a lo largo de la tarde y organizarse para acostarlo a horas
apropiadas; sigue sin ofrecer una alimentación adecuada Jonás, a pesar de las orientaciones
dadas en este sentido (la ayuda económica ofrecida para alimentación y necesidades básicas
se dirigió sobre todo a ropa, juguetes, reloj…, más que a alimentos). Continúa dejando a
Jonás a cargo de personas con las que no tiene confianza y siempre relacionadas con su
mundo de marginalidad cuando tiene que ausentarse, por ejemplo, para ir a prisión para
visitar a su pareja. Sigue tomando decisiones que ponen en riesgo a su hijo, como cuando
plateó ocupar una vivienda con otra amiga, sin haber considerado las consecuencias legales
que ese hecho podía ocasionar ni las condiciones en que se encontraba la vivienda.

9