EL NIÑO RESILIENTE.pdf

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Habilidades para el Trabajo Social II.
Francisco José Vidal mazo
Esther no manifiesta conciencia de problema, cuando se le pauta cualquier cambio, lo
entiende desde lo cognitivo, pero no parece motivada al cambio, quiere que este cambio
venga del menor. Tampoco parece tener conciencia de las necesidades básicas de su hijo,
excepto de las carencias materiales, ni las necesidades cognitivas ni las psicológicas. No
asume responsabilidad de la situación, salvo en alguna ocasión en que, de forma culpógena y
para salir del paso, verbaliza: “yo sé que no atiendo bien a mi hijo Jonás”, pero que no da
como resultado un cambio de comportamiento favorecedor hacia el cuidado del niño, por
considerar que si hijo se encuentra bien. “Solo tengo noticias positivas de mi hijo Jonás tanto
del colegio como de todas los que lo rodean”
No está motivada a realizar cambios para resolver la situación, no ve un problema real
en su hijo, tan sólo expresa la búsqueda de solución en la “huida” a Canarias o a Portugal. La
disposición para iniciar actuaciones concretas es temporal, siendo inconstante y yendo esta
disposición en decremento, a medida que pasa el tiempo, siempre que no haya algún motivo
económico o remunerado en especies; no existiendo por tanto, una consistencia en el
tratamiento, debido a las ausencias al mismo. Esto se ha dado tanto en la asistencia y
cumplimiento de tareas del Programa de Formación y Apoyo Familiar, como en la
intervención familiar e individual que se diseñó.
X.
VALORACIÓN
Familia monomarental
en situación de exclusión social, con quien se ha
implementado un Proyecto de Intervención Familiar cuyos resultados han sido infructuosos,
por lo que el menor se halla en una situación de desprotección.
Dicha situación se sustenta en los siguientes indicadores:
Factores de riesgo a nivel Familiar:
-
Pobreza crónica y desempleo, con la subsiguiente dificultad para atender
adecuadamente las necesidades del menor.
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