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Libro Oro Celeste en baja .pdf



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© Nacho Cejas
Montevideo, Uruguay
E-mail: nachocejas@adinet.com.uy
Todos los derechos reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio
o procedimiento,comprendidos el tratamiento informático, fotocopia, escaneo, o cualquier otro sistema, sin premiso previo y escrito por el autor.
Impreso en Uruguay
Primera edición: 2012
Diseño y armado: Pablo Cribari - incopigraficos@gmail.com
ISBN: 978-9974-553-80-4
Impreso en El Pais. D.L. Nº 318.434
Hecho el depósito que indica la ley.

oro celeste
Nacho Cejas

Los colores de la identidad

ORO CELESTE

Xosé de Enríquez

4

“Con un respeto profundo / rindieron
admiración / a nuestra joven nación
/ las cinco partes del mundo. / Tengo
derecho un segundo / de sentirme una
lumbrera / y gritar de esta manera / sin
mentir, sin ilusiones / que honraron
nuestros campeones / toda la América
entera”. Con estos versos comenzaba “A
los campeones del mundo”, que el inolvidable poeta payador Juan Pedro López
escribiera en homenaje a los Olímpicos
de Colombes, en 1924. Todo el espectro
social y cultural, con raras excepciones,
se rendía a los pies de los formidables
“footballers”. De forma lenta pero persistente, el fútbol se iba convirtiendo en
una de nuestras señales identitarias más
fuertes. Hacía muchos años ya, que el
juego de los “ingleses locos” había saltado a los descampados montevideanos desde los barcos de la rubia Albion.
El “nuevo país”, la “flamante nación”, el
Uruguay del 900, dejaba atrás definitivamente su pasatiempo más popular,
las corridas de toros y el nuevo juego de
sport se extendía como mancha de aceite permeando todas las capas sociales.
Era el adiós irreversible a “lo español” y
la bienvenida glamorosa –y definitiva– a
“lo inglés”.
Hoy, en este presente, seguramente ya
no queden testigos presenciales de las
gestas deportivas protagonizadas por
los celestes, en 1924 y 1928; tal vez, algún
testigo todavía pueda referirse al Mundial de 1930, y algunos más, a la gloriosa
hazaña de Maracaná. Pero para el imaginario colectivo, aquellos triunfos inalcanzables están ligados a una construcción visual que nos remite a fotografías
en blanco y negro, a cuadros pintados

por diversos artistas, imágenes recreadas por un sinnúmero de caricaturistas,
o antiguos filmes en 16 mm., también en
blanco y negro, y en ocasiones “coloreados” de manera artesanal y con escaso
rigor histórico. ¿Será que los colores no
eran lo importante? ¿En la actualidad,
cómo imagina nuestra sociedad sus
triunfos deportivos, sus glorias pretéritas que proyectan enseñanzas, mitos,
reflexiones… y una gran carga emotiva?
¿En blanco y negro tal vez? ¿Qué representan los infinitos matices de grises?
¿Cómo recrear en nuestra memoria colectiva la retícula urgente de las amarillentas páginas de los diarios, aquella
infinidad de puntitos que daban vida a
la jugada, la corrida del wing, el desborde sobre la raya, o el momento preciso
en que la ball cruzaba la línea de cal?
¿Cuáles eran los colores reales de aquellas tardes de fiesta?
Si de imaginar o recrear el mundo taurino se trata -en nuestro medio, las corridas fueron más populares y tuvieron
más adeptos de lo que generalmente se
cree-, estamos bastante acostumbrados
a identificar al torero con su traje de luces, con escasas variaciones en el tiempo…, pero en ese “mundo español” era
todos contra el toro, y en el nuevo juego
traído por los ingleses cambiaba sustancialmente esa regla: era todos contra
todos. Aparecían los “clubs”, las parcialidades, las banderas y las camisetas, es
decir ¡los colores! El fútbol también era
la fiesta del colorido, y muy pronto, las
selecciones de los distintos países entraron en la liza luciendo asimismo sus
colores y banderas.

Esta obra del periodista e investigador
Ignacio Cejas, nos transporta en el tiempo, nos propone revivir los momentos
más significativos y emblemáticos de las
grandes consagraciones orientales en el
campo futbolístico y nos invita a recordar y poner en valor la fiesta del color,
que ha sido y es, patrimonio del fútbol.
Un arduo trabajo de más de un año, en la
minuciosa reconstrucción fotográfica, la

paciente y rigurosa pesquisa periodística, persiguiendo y rescatando anécdotas
y crónicas, dan como resultado este material, valioso e imprescindible a la hora
de componer el friso histórico cultural
de una expresión popular, deportiva y
ciudadana, de ribetes únicos e intransferibles: el fútbol uruguayo. Cuando nos
referimos a la “celeste”, hablamos de
nuestra selección nacional, pero lo hacemos a través del color. Ahora, cuando
hablemos de la “celeste” en el 24, 28, 30
o 50, además de homenajear a los campeones, al igual que el payador Juan Pedro López, veremos caer también muchos mitos y falsas historias referidos a
los colores. “Oro Celeste” es un museo
portátil, una galería al alcance de la
mano, para cuyo montaje se restauraron
digitalmente –limpiando de polvo, marcas, hongos, arrugas– un centenar de
fotografías; coloreada cada una con más
de cien capas, obteniendo el realismo de
una foto digital actual. Se recrearon los
escudos de cada selección restaurando
su versión original, cada bandera en los
estadios –muchas de las cuales difieren de las actuales-, el cielo, el césped,
las texturas... Se comprueba de manera irrefutable, por medio de pruebas de
colorimetría, que la selección uruguaya
nunca utilizó medias azules como alguna vez se dijo; en 1924,1928 y 1930 eran
negras con rayas horizontales blancas y
azules, en 1950, negras y celestes.
“Pinta tu aldea y pintarás el mundo”,
propuso León Tolstoi; parafraseando al
gran novelista ruso, podemos decir que
Ignacio Cejas “al pintar la gloria, colorea
nuestra identidad”.

ORO CELESTE

¿Cómo recrear aquella fiesta de color
que se diluye en la bruma de los tiempos? Uruguay logró los títulos mundiales en 1924, 1928, 1930 y 1950. ¿Qué de
aquellas casacas, de aquellos pantalones cortos, de las medias...? ¿Cómo lucían? ¿Cómo revivir aquellas históricas
tardes de gloria, a partir de la fiesta del
color, desde los viejos fields hasta las
gradas de los stadiums? El viernes 18
de julio de 1930, día del partido entre
Uruguay y Perú por el primer Mundial
y además, la inauguración del Estadio
Centenario, La Tribuna Popular tituló
a toda plana: “Hoy harán su debut los
bravos Campeones Uruguayos”. Unas líneas abajo, el anónimo y visionario cronista escribió (el remarcado es nuestro):
“Tras de los clásicos maillots patrios, la
emoción de todo nuestro pueblo seguirá
la pelota y estará en el momento decisivo concentrada en la jugada final. ¡Celeste y blanco sobre el pantalón negro!
Nuestros once Campeones se aprestan
a escribir con la pluma de la pelota hábilmente manejada en la gramilla verde,
una página más para nuestro glorioso
deporte”. Imaginemos la magnitud de
aquel acontecimiento, las características de la fiesta deportiva que se vivió.

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Derribando mitos

ORO CELESTE

Es muy común hoy día que cuando un
artículo se publica en internet, varios
medios o personas copien el texto sin
investigar su veracidad y hay cientos
de duplicados en webs y blogs sin seriedad alguna.
Es así que se transmiten informaciones absolutamente erróneas.
Hemos observado en estos últimos 10
años textos propios copiados hasta el
hartazgo sin mencionar la fuente.
Quienes me conocen saben de que antes de decir algo investigo hasta el hartazgo y con rigurosa minuciosidad.
He aquí algunos ejemplos:

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donado hasta los nuevos diseños escote en v o cuello redondo.

El apellido del arquero Olímpico Andrés Mazali se escribe con una sola z y
es de origen francés ( Mazalí) y no italiano como se menciona en numerosos artículos. Confirmado por su nieto.Alvaro Colina Mazali residente en
Monterrey, Mexico.
Lo mismo ocurre con el jugador Adhemar Canavesi. Numerosos registros
internacionales lo mencionan con una
sola s.
En la final de 1950, Julio Pérez fue el
único jugador uruguayo que no jugó
La selección uruguaya utiliza en tor- con número rojo en su espalda.
Lo hizo con un número 8 blanco cosineos oficiales desde 1924 hasta 1930
short azul y medias negras con vivos do o emparchado en su camiseta debiazules y blancos ( como nuestra ban- do a la rotura de su camiseta.
José Leandro Andrade jugó en los cludera)
bes argentinos Atlanta, y en la fusión
En el mundial del 50,se utilizó short Lanús/Talleres.
negro con el detalle en las medias que También vemos numerosas referencias acerca de que se retiró en Argenpasa a ser un único motivo celeste.
No hay registros de medias azules en tinos Juniors.
De este último club no se hallaron rela investigación.
En los comienzos , la camiseta uru- gistros que verifiquen su autenticidad.
guaya era con botones y a partir del 30 Esto lo corrobora el Centro para la Incambia su diseño por un cuello acor- vestigación Histórica del Fútbol CIHF.

Este libro lo dedico a mi Tío Juan Pedro García “ Toscano”
y doy gracias a Dios por el tiempo que compartí con él.

PARIS, 1924
El Team Uruguayo saluda al Palco de el Estadio de Colombes.

LA CELESTE
ORO CELESTE

Su gloriosa marca sería conocida como "La Celeste" desde su
primer victoria internacional en Montevideo el 15 de agosto de 1910
por 3 a 1 en el primer partido en el que empleó su camiseta celeste,
adoptada como emblema nacional en reconocimiento al triunfo que
poco antes había conseguido el River uruguayo ante el poderoso
Alumni porteño por 2 a 1 con esos mismos colores.

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Posteriormente, la selección uruguaya sería la primera campeona
del continente derrotando a los argentinos en la final de la Copa
América 1916, disputada en la ciudad de Buenos Aires.

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ORO CELESTE

Arribo de la delegación urugaya a las costas de Vigo.

El hotel muestra a los uruguayos saludando al pueblo
anfitrión.

1924: GIRA URUGUAYA PREVIA
A LOS JUEGOS OLIMPICOS DE PARIS

ORO CELESTE

El 7 abril de 1924, la selección de Uruguay llegaba a Europa para disputar una serie de partidos amistosos de carácter preparatorio para
la olimpiada de París, donde se alzaría con el oro olímpico. Vigo sería
su primer destino, para disputar dos partidos amistosos frente al Celta
de Vigo.
La expedición uruguaya estaba compuesta por los porteros Andrés
Mazali y Pedro Casella. Los defensas, Fermín Uriarte, Pedro Arispe,
Humberto Tomassina, José Nasazzi. Los medios, Pedro Zignone, José
Vidal, Alfredo Zibechi, Alfredo Ghierra y Leandro Andrade. Y los delanteros, Santos Urdinarán, José Naya, Héctro Scarone, Ángel Romano,
Pedro Petrone, Domingo Etchegoyen, Zoilo Saldombide, Pedro Cea
y Pascual Somma. Les acompañaban el masajista Ernesto Fígoli, el
delegado D. Asdrúbal Castro, estudiante de Derecho y miembro del

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Consejo Superior de la Asociación Uruguaya de Fútbol y el árbitro uruguayo Ángel Minoli.
Los precios de las entradas para ver los partidos entre el Real Club
Celta y la Selección de Uruguay eran los siguientes: Palcos, ocho entradas, 57,60 pesetas. Silla de palco, 7,20 pesetas. Silla, 6,40 pesetas.
Grada, 5,60 pesetas y General, 2,40 pesetas. Los socios del Celta canjearon su recibo en las oficinas del club por una entrada para dichos
partidos. El partido del día 10 se disputó a las 16:00 hrs. y los comercios de Vigo permanecieron cerrados hasta las 18:00, para que toda la
ciudad pudiera disfrutar de ese gran día de fiesta.
En ese primer encuentro, celebrado en el Campo de Coia, los uruguayos ofrecieron un verdadero espectáculo de fútbol y deportividad,
consiguiendo el triunfo por 0-3.

El segundo partido, jugado el domingo 13 de abril, sería también para
Uruguay, que venció a los celestes gallegos por un contundente 1-4.
La muestra del gran ambiente de fraternidad y deportividad que se
vivió durante esos días tuvo su reflejo en el propio terreno de juego.
En el partido jugado el domingo, uno de los jugadores del Celta lanzó
fuera un penal deliberadamente, al considerar que la decisión del árbitro había sido injusta.
El periodista y gran cronista vigués Manuel de Castro, “Handicap”,
dejó escrito para la historia que “Por los campos de Coia, pasó una
ráfaga olímpica…”. Gran acierto fue el de este periodista, dado que
en Vigo, Uruguay comenzaba a cimentar una historia rica en triunfos y
logros únicos para un país de sus características.
Según se comenta en “El enganche”, en 1923 Uruguay fue campeón

Uruguay en vigo 1924.

del Campeonato Sudamericano y este éxito obligó a Don Atilio Narancio, el denominado “Padre de la Victoria” y por entonces Delegado de
Nacional, a cumplir su promesa. Y es que Don Atilio había prometido
que si eran campeones sudamericanos concurrirían a las Olimpiadas
de París. No fue una tarea fácil, Uruguay no tenía afiliación olímpica y
la Asociación no tenía fondos pero Narancio hipotecó su casa y confió
ciegamente en las posibilidades de los también conocidos como los
líricos muchachos del “Mariscal”. Junto a EEUU, los celestes eran las
únicas dos selecciones de ultramar que disputaban aquella Olimpiada
y la ganaron de manera impecable, saliendo victoriosos en todos sus
encuentros.
Fuente :
Ruben Herruzo

ORO CELESTE

El Celta de Vigo.

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Uruguay en vigo 1924.

ORO CELESTE

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Amistoso frente al Atletico de Madrid.

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ORO CELESTE

Uruguay en vigo 1924.

ORO CELESTE

Atletico de Madrid 2 - Uruguay 4

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ORO CELESTE

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ORO CELESTE

Primera participación olímpica uruguaya
Nueve partidos jugados y nueve ganados. Veinte goles a favor y sólo dos en contra en el campeonato olímpico
de fútbol de 1924. Es el inicio de un proceso del fútbol uruguayo que muchos no dudan en llamar glorioso.

Los Uruguees por Kees Spierings

ORO CELESTE

Libro Holandés publicado en 1930.
Son imperdibles los relatos del cronista durante los partidos que disputó la celeste.

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He aquí un extracto traducido y adaptado al español por el autor
Nacho Cejas
“Diecisiete jugadores, jugadores de élite del fútbol holandés y miles
de miles de personas, viajaron llenos de coraje, apoyados por el cálido
interés del fútbol.
El conjunto de los Países Bajos a París para darle a nuestro pequeño
país la fama en nuevos deportes.
La primera ronda enfrentó a nuestros muchachos a los de Carmen
Sylva, la reina rumana , y fácilmente se convirtieron en víctimas de
nuestras capacidades más grandes.
Ganamos 6-0 con las camisetas de color naranja y nos colocamos en
la segunda ronda. Gran entusiasmo.
Pero la lucha contra Rumania era insignificante, pues no daba garantías en cuanto a la forma de nuestro equipo.Por el contrario, hubo un
cierto cuidado ansioso, a pesar de este éxito.
Bélgica, nuestro adversario formidable en 1920, nuestra contraparte,

fue aplastado por Suecia, nada mas ni nada menos que 8 a 1. Los
Suecos, han desarrollado en silencio ¿una super clase?
Suecia! Suecia! Esa fue la gran sorpresa que ponía en juego las expectativas optimistas de los holandeses.
Pero la amenaza y el peligro vinieron de "un lugar remoto que nadie
esperaba, y se acercó, lentamente pero con firmeza.
Dueños de una muy pequeña porción de la gran América del Sur llegó,
con aspecto de inocente e inofensivo. Hubo cierta sensación agradable al ver el coraje y la progresividad del pequeño país en el Río de la
Plata, en el alegre sonido que asignaba el nombre de: Uruguay.
Hubo una risa tonta y divertida ante lo nunca-visto, pues el equipo
uruguayo tenía en sus filas incluso un par de negros. Era la atracción
de los parisinos y era especial por ser la primera vez que gente de
América del Sur pisaba su estadio. Ellos decían que, hasta ahora para
estos simpáticos sudamericanos era desconocido el campo de fútbol,
como para los esquimales la fabricación de sombreros de Panamá.

EL DEBUT

Fue agradable, ver en París a Uruguay contra Yugoslavia.
!Fue muy bueno!
El partido había llegado, y lo que a priori fue lástima y simpatía para
estos muchachos en el campo de fútbol se convirtió en ...... asombro.
Ese grupo ágil y tranquilo de jugadores de fútbol mostró un juego
que París no había visto todavía. Fue tan fácil y silencioso, sin ningún
tipo de fatiga, de modo que los Parisinos parecían estúpidos. París se
quedó admirando a estos atletas maravillosos.
!Y los negros! Los negros!con los que ya se habían entretenido con

antelación, fueron jugadores de fútbol con un atractivo poco común.
Ágiles como un elástico, que caían suavemente sobre la textura del
balón, parecía como si fueran gatos. Y, en silencio, en serio silencio,
era la preocupación por Yugoeslavia, que jugó como extrañada de lo
que se revelaba en Paris. Yugoslavia tristemente, fue la víctima.
Con un 7-0 's se retiraron del campo los jóvenes yugoeslavos.
El público estaba extasiado, y todavía estaba la alegría que contagiaban los uruguayos al ver los abrazos y los besos embriagadores, que
después de cada gol se daban felicitándose unos a otros.
La prensa no sabía cómo era esto. Y sólo ligeramente elogió el juego
de los uruguayos, solicitando tener en cuenta la parte débil de estos.
“Los próximos partidos deben demostrar si este club de negros y
blancos españolatinos, realmente tienen la capacidad, que mostraron
en este partido. Ciertamente tenían los jugadores, incluido el negro
que se destacó Andrade y Petrone, y el orgullo de Scarone y Nasazzi,
muchas buenas cualidades, pero hay que ver si en contra de mejores
oponentes también podrán utilizarlas.”

ORO CELESTE

Especialmente querían ver a los negros, a ver que hacían. Sería que,
al igual que para los toros el color rojo distraería a sus oponentes? Se
esperaba algo muy divertido, y que Uruguay que es un bonito nombre
- especialmente en sus preliminares ya estaría derrotado, se preguntaban los parisinos: ¿que querrían? y, por supuesto, el aspecto que
tendrían.

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ORO CELESTE

LA REAFIRMACIÓN
CONTRA ESTADOS UNIDOS

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La Prensa siguío cauta, y ahogaron sus temores sobre la nueva brisa
de optimismo.
Sin embargo, Uruguay lo mantuvo en contra de Estados Unidos en la
primera ronda, ganando por 3-0. La batalla había sido feroz, la valiente seleccíon norteamericana tenía que luchar, pero Uruguay tuvo este
juego, que fue mayor que en la primera batalla.
Decía la prensa:
"El entusiasmo, la admiración entusiasta al golpear el balón. En una
batalla futbolística es ahora popular Uruguay. París nunca había visto
un fútbol así. Los descendientes de los profesores ingléses en contra
de este equipo de raza blanca y marrón sufren la derrota.”
!La Estrella de Occidente había llegado a Europa! La disciplina del
equipo fue elogiada por las mayorías, esto fue el trabajo en equipo
en particular, y los jugadores eran todos virtuosos y con experiencia,
dominó el fútbol de las travesuras con balón más maravilloso jamás
realizado. Ninguno de los once estaban tensos notablemente pues Nasazzi, el tirano, aclaró el campo con su caminar calmo, preciso en el
medio, y en virtud de que era principalmente el Negro Andrade, quien
se destacó por su juego excelente, suave y fácil.
Lo llamaban el negro maravilla, la maravilla negra, el hombre elástico,
el elástico. Se esforzaron por encontrar descripciones típicas a algo
tan difícil de encontrar para este virtuoso del fútbol curioso. Con su
cuerpo grande, flexible se trasladó en calma, aparentemente imperturbable y lánguido a través del campo, pero no hay rival que le pueda
rodear. “Y lo hizo todo ", hacían que mostraban a un jugador la pelota,
con Andrade a la vista, y luego éste se sumergía de repente, nadie sa-

bía dónde y cómo. Tenía el cuerpo grande y negro, que se extendía por
igual al magnetismo en sus pies, jugaba la pelota lejos antes de que el
oponente se acercara y hacía malabares con él, para seguir sus movimientos y giros fuera de su alcance. Empujó y no abusó de su cuerpo,
pero aceptaba el choque. Se movía con una velocidad sorprendente
y una claridad increíble. Andrade, el negro, estaba en todas partes,
en todas partes. Con sus piernas largas y musculosas, caminaba sin
dificultad, e imperturbable, y lo hacía durante un montón de tiempo.
Y siempre estaba a tiempo, justo a tiempo para evitar el peligro. Poco
después se colocaba detrás de la línea de ataque, lo apoyaban, y tenía
una oportunidad para alcanzar un nuevo asedio. Scarone, Petrone y
Cea se la entregaban a Castro, el nivel de los jugadores más puros, los
magos, los políticos, los jugadores de ajedrez con la pelota. El balón
saltaba de pronto y se desviaba a la izquierda y a la derecha, daba
vuelta , y era dado en corto y largo con ajustada perfección. Fútbol
para hacer agua la boca.
París estaba en éxtasis. 'Ese pequeño país en el Río de la Plata que
estaba en París, había conquistado Europa.
Y sin embargo ...... de todos modos,todavía había esperanza de que la
vieja Europa en contra de estos chicos pudiera hacer algo; mantener,
lo que los Países Bajos o Suiza venían haciendo aunque la supremacía de estos elegantes muchachos se mantenía inaccesible desde el
exterior.

CONTRA LOS LOCALES
Aún estaban allí, pero estos fueron los chovinistas de Francia en los
cuartos de final, quienes tuvieron la oportunidad. 'El estadio repleto
animó a sus jugadores, que lucharon, pelearon como leones contra los

LA BATALLA DE COLOMBES
El partido llegó. Uruguay al entrar fue recibido con abundante hospitalidad sureña. Holanda tenía un aplauso débil de unos pocos seguidores fieles, que, a pesar de todo, querían alentar a los muchachos
en su lucha desesperada contra la popular Uruguay ya de gran alcance. Había pocas esperanzas en su corazón, sintieron la hostilidad

del medio ambiente, eran conscientes de su propia inferioridad, pero
su jugadores, Denis, Pijl,Natris y Vermeulen, serían como tantos otros
héroes deportivos holandeses que no se rendirían. No estoy seguro
ahora. Y aplaudieron tan fuerte como pudieron. El equipo debía saber
que había algunos, que podían alentarlos entre todos los miles y miles
de personas que aclamaban a Uruguay. Pero los aplausos se apagaron
en el vasto espacio del Estadio de Colombes, y se ahogó pronto por
la sonoridad francesa. Cuándo el señor Vallat, un francés, dió la señal
para comenzar ...... de repente, un uruguayo salió volando hacia la
meta holandesa. El público se rió entre dientes: !Holanda sería aplastada! "Um Uruguay! En avant! "
Sin embargo, el primer ataque fue roto por Denis, y los holandeses
fueron al ataque. Sonrió con lástima el público. ¿Qué hacen los cabezas de queso? Ah ...... mira, Uruguay les dio oportunidad, sin duda,
van a jugar con ellos como el gato y el ratón. Natris sacó un disparo
y Mazali ataja como con una pinza, con una patada saca la pelota
hasta el campo contrario. Ahora los uruguayos "iban a mostrar lo
que podían! Ahora tenían la cortesía con Holanda permitiéndoles
descargar, y por lo tanto podían libremente destruir al jugador naranja.
¡Cuidado! Y todo el estadio se extendía en el entusiasmo feliz en el
juego principal, que se va a ver ...... Pero, bueno ...... Decepcionados,
volvían a sentarse en los bancos ...... Holanda tenía el balón atrapado,
llegaba de nuevo. Pero, oh, fue Nasazzi, la magnificencia de la espalda
del héroe puso a su equipo en acción. Ahora, ¿estás seguro de que el
fútbol no se da vuelta, bello y equilibrado?. Eso fue todo, toque ......
cierre ...... cierre ...... de un pie a otro y a navegar por la vanguardia
de América del Sur por parte de los holandeses.
Los indígenas al resguardo.Petrone, el tirador peligroso tiene el balón,
el estadio está en silencio en el poder supremo, los holandeses son

ORO CELESTE

demonios dolorosamente hermosos, que jugaron al fútbol con mero
cálculo, al igual que las matemáticas. Francia jugó con valentía y la
energía que le dio el entusiasmo del público, pero Uruguay llegó a la
pieza por pieza todos los ataques, y construyó la calma, deliberada y
geométrica puramente suya. Con el 5 a 1, Francia estaba rota.
Y el pueblo francés, encantado con la lucha contra el arte hermoso
entusiasmado animó a ambas partes a viva voz. Ya era un éxito moral
que el equipo francés le anotara a Mazali, el gran portero de Uruguay.
Esto hizo que el corazón se sintiera bien nacional. Y, además, la mayor
parte de ellos eran latinos, Uruguayos! Latinos como ellos. Hermanos
de la tribu! El conjunto de Francia y ahora el rebaño hermoso del fútbol hablaba de lo que fue Uruguay en los bulevares, en los tranvías y el
metro, en los salones de la Opera y de Montmartre. Uruguay y Andrade, Scarone, Petrone y Nasazzi eran la conversación del día.
Y en contra de esta maravilla de equipo venía la lucha pesada, aburrida de dos horas,de Holanda derrotando a Irlanda por 2 a 1.
Pequeña pero gloriosa Holanda, en esta Olimpiada llega con gran
alegría a la semi-final por la que había trabajado.
Había poca esperanza. El equipo parecía mostrar un desglose, que no
era el ardiente entusiasmo de años anteriores, no hubo la voluntad, la
voluntad indomable de ganar.

21

ORO CELESTE

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pocos y hay un poco de miedo entre las masas expectantes. Se abre
una brecha... velocidad vertiginosa y marcha el balón a la esquina de
la meta ...... Saltos humanos en el aire ..... es ...... y tiene la pelota
Barclay...... Barclay la ha atajado.
Los partidarios de las tierras bajas se regocijan en el éxtasis. El estadio está en silencio.
La seguridad tangible de la victoria sudamericana comienza a tambalearse. Parece apretado el público francés, como la alimentación veloz
al extremo izquierdo 'La Petite Hollande” Cross, medido como un lazo
de vaquero. La pelota está ...... ¡ah! atención !...... a los pies de otro
holandés. Está libre, absolutamente libre, no más de cinco metros de
la meta uruguaya. Su pierna se levanta, quiere disparar, pero el balón
se desliza debajo de sus pies,y lo lamenta. Suspiro de alivio de medio
estadio.
Sólo unos cuantos holandeses están decepcionados.
Perpleja y molesta la audiencia se mira entre sí.Uruguay no está
en forma. "En avant, Uruguay, en avant!" Rugen, rugen bramidos en
todos los rangos. Un huracán de remolinos como gritos de aliento
llegan de todos los lados para los sudamericanos. Aprietan los dientes juntos, trabajando como caballos, llevan a cabo los trucos más
extraños ...... pero no es así. Los holandeses se ciñen a sus espaldas
como ovillos. Ellos mismos no pueden aflojar. Parece como si fueran
no once, sino veinte-Orange oponentes. Y el público sigue rugiendo.
El juego es fuerte, incluso duro. Pero Holanda, pequeño pero valiente,
se levanta como un muro. El público francés está loco de emoción.
Unos enlaces inteligentes y diabólicos se ejecutan. Por fuera, Natris
pasa magistral al negro Andrade,a continuación, Andrade, rápido, ágil
como un caballo, corre tras él, se lanza antes que él la pase pero es
demasiado tarde ...... Precisamente, Natris pasa la bola fuertemente
a Cornelis Pijl que patea justo antes de que llegue el portero Mazali,
!pone en la red.el 1-0 para los Países Bajos! Es una historia increíble.

Uruguay se apoya para superponerse a la pequeña y picante Holanda.
Aliento impetuoso a sus favoritos entre sus filas. Ahora, esto es para
mostrar su juego real. Tormentas eléctricas inteligentes caen sobre
el meta holandés, pero Denis salva. Holanda es más, aún predominan.
Hay que romper el juego de los maestros sudamericanos, los malabaristas, los estrategas inteligentes, los genios de tierra fuera, y aún
así mantener su propio juego para construir sus ataques y el espíritu
de asedio. El estadio está igual. "¿Dónde, dónde", se preguntan con
malestar ", dónde está la invencibilidad, el poder y todo lo convincente
de nuestros héroes?"
Y pequeña, Holanda continuó luchando heroicamente. Once jóvenes
héroes, fuertes, que luchan con la llama del entusiasmo, por el atleta
de su país. Lucha heroica y llena de coraje, determinación y honor.
Grande como la batalla de Roelant en el "Valle de Ronceval”. Ellos
atacan, atacan con entusiasmo y eso no se puede domar. De fotografía
en fotografía aparecen, pero el portero salva maravilloso. Andrade, el
tirano, vueltas y revueltas a los vientos, Nasazzi, el técnico, el atleta de
la belleza, inmersiones de todos, el excelente portero Mazali da curvas, caídas y saltos, para no dejar a los Países Bajos. Siguen atacando, fuertes y poderosos, ¿se va a sucumbir a tan abrumadora carga?.
Por suerte ...... El silbato del árbitro! Y por primera vez en el torneo
mundial se ve salir a los americanos del sur cansados y agotados
hacia los vestuarios.
Los holandeses trabajaron mucho. ¿Cómo podría ser que después
de un esfuerzo supremo, hubiera tal intransigencia tenaz. Pero hay
esperanza, la esperanza y el coraje super fuerte! ¡Oh! Hay valor! Y
eso es 1-0 para Holanda. En Holanda, lo saben todo ya. Los hilos del
telégrafo asi lo señalan con un mensaje animador. Todo el país está
construyendo ahora sus esperanzas en la valiente once naranja.
En el vestuario hay una gran emoción apretada. El entrenador trabaja
con masajes y algunos jugadores se comprometen intensificado su

actividad que trae el estadio en el entusiasmo que brilla intensamente. Los disparos virulentos, el giro más inesperado, los cabezazos de
la mayoría de los tiradores, que él intercepta.
El Diablo es, indomable, ágil, delgado, con manos como garras de agarre. Éxtasis poderoso que lo capta todo el estadio: Aquí hay una lucha
de nivel incomparable de valentía sobrehumana y belleza. Batalla sin
igual, que en el deporte tendrá la grandeza legendaria..
Hay Uruguay por enésima vez ,difícil de alcanzar, puro.
Cea patea justo antes del cierre hacia la meta y es 1-1. Uruguay lo ha
hecho! Colombes de pie. Es un caos satánico, loco de gritos, llanto y
otros ruidos. Cea es abrazado, besado, subido sobre los hombros. Una
emoción salvaje vibra a través de los nervios y las venas de todo el
mundo ...... Sólo la colonia holandesa, pequeña e insignificante, está
deprimida.
!Y los jugadores! Se miran unos a otros, para encontrar los ojos del
otro, la intransigencia, el corazón ardiente. Se centran en su voluntad,
su coraje y como los tigres se atan a todas las fuerzas morales y físicas. Ellos se mantienen. No se hunden, no se desaniman.
Como los trabajadores del dique, que van a el agujero para detener
todas las burbujas del agua, por lo que trabajan en la valentía rígida,
en la resistencia dinámica.
Andrade, el mecanismo milagroso de estiramiento, el girar el tornillo
de las piernas en el juego y al mismo tiempo lo flexible de los músculos, que prevalece sobre todos los movimientos, el hombre que está
en todas partes, en todas partes, y cuyo caminar se dirige sin ningún
tipo de torpeza, sin ningún tipo de inexactitud, si no conoce la fatiga,
el nerviosismo no, Andrade, el milagro de la totalidad de uno de los
jugadores que dominaron el campo. Es peligroso, es el destructor.
Pero siempre empuja a su guardia, pero siempre destruye los ataques
de Holanda. Sin embargo, Barclay, Denis y Tetzner cumplen valientemente.

ORO CELESTE

compromiso, los funcionarios son fuentes vibrantes de admiración y
alegría, sin embargo, los jugadores se sientan aún y el resto de sus
cansados nervios y músculos descansan en el campo. Sin embargo,
sus ojos brillan de fuerza de voluntad.
A largo plazo no pueden descansar. "Se viene el árbitro para pedir la
segunda mitad de esta batalla de titanes.
Ataque enérgico, valeroso de los holandeses de nuevo. Pero ...... el
estadio de Colombes comienza a notar la intensa emoción: la mayoría de los uruguayos se paran en forma de bota! La lucha de los
americanos del sur, con un impulso sin precedentes que está fuera de
todos los trucos,( y tienen innumerables), que llevan su velocidad, su
seguridad, hasta el extremo, el uso de sus cuerpos fuertes y resistentes para frenar a los holandeses a que usen sus pies. Gran trabajo el
que desempeñan.
No hay señales de fatiga , orgullosos de que su auto-afirmación se
establece de nuevo. Ellos son inalcanzables. Una maravillosa demostración de fútbol en todo lo sublime de la perfección es, por desgracia, en ocasiones marcada por la violencia física grave. Pero son los
virtuosos.
Admiración en frío: suave, firme, flexible, limpio, lleno de variedad de
obras de ingeniería inteligente y sus soluciones encontradas.
Pobre Holanda! El enorme esfuerzo requerido antes agota físicamente gran parte del resto de los jugadores. Algunos sólo pueden mantener el ritmo. Pero aún así trabajan arduamente, transportan, incluso
tan fuerte como pueden. No parpadean. El heroísmo antiguo, el coraje
terco de los Países Bajos en sus glorias. No se desvíen, no. Todos
vibran los músculos, todos se queman los pies y jadeantes, sus pulmones, que tienen que soportar.
Los Países Bajos pueden, esperando ansiosamente, y no defraudan.
Y Barclay, que se ve como los jugadores de antes, viendo como es
oprimido, con valentía frente a la superioridad es estimulado por la

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Otros dos minutos de juego. Ataque uruguayo en la meta holandesa.
Barclay se arroja a los pies de un uruguayo y salva, a patadas, pero
"un silbato del árbitro detiene la acción.
En silencio, él ve al árbitro, y espera tranquilamente por su decisión. El
uruguayo caido ya está por retirarse del área, y de repente ... El árbitro
señala el punto penal ... !Penal!
Una gran admiración en todas partes. Susto. Terribles. ¿Por qué?
¿Por qué? Hay protestas. Hay discusión feroz entre los holandeses
y el árbitro francés. El Uruguayo esperando con calma, se aleja. No
hay emoción visible. Sentado en las gradas en gran confusión está
el público.
El Sr. Vallat reitera su decisión ......
Golpeado, destruido, aplastado y tirando de los holandeses, que cerca
de noventa minutos, expusieron toda su valentía, su coraje y su fuerza,
el cuerpo y la mente le han dado la espalda. Barclay, nuestro portero
glorioso está sólo debajo del travesaño. La totalidad de la prensa se
encuentra detrás del arco y ahora en su responsabilidad, está Scarone, el tirador vicioso colocado detrás de la pelota. Está muerto, todo.
No hay nada para todos aquellos miles y miles que miran sobre la
bola, la mentira de lo inmóvil, solo el de la mancha blanca.
Entonces suena el silbato fuerte.
Y al abrir los ojos ...... la pelota haciendo ejercicios en la red.
Saltos locos, columpios y público para acoger este gol uruguayo. Los
jugadores se abrazan en el entusiasmo exuberante.
Barclay se dirige el balón sólo, y lo patea hacia adelante, donde están los nuestros, paralizados, aplastados, su gran corazón, travieso
de repente y atrapado ahora en una cosa pequeña, tranquila, llena de
tristeza y melancolía.
Furtivamente unos pocos en las gradas, los holandeses en silencio
lejos del incontenible público francés alocado.

Así terminó la famosa batalla de estas dos naciones valientes, con
injusticia. Debí decir: final de el mejor juego en el campo de fútbol se
decide por pena injusta, cuando la situación era igual.
Acto deshonroso de "héroe de guerra", nunca una guerra en Europa
como se vieron en los deportes ...... Pero en la fama holandesa, el
holandés mantuvo el honor sin mancha. Ellos habían sido asesinados
en su grandeza heroica.
El equipo estaba muy decepcionado.
Una formación totalmente diferente en el campo tenía que luchar por
el tercer puesto, que iba en contra de Suecia, la mayoría de jugadores
jóvenes Por desgracia se hizo pedazos la moral de los jugadores . Fue
derrota 3 a 1.

LOS HOLANDESES NOS ESPERABAN
EN AMSTERDAM PARA LA REVANCHA
Y en Amsterdam, cuatro años, cuatro años de ejercicio intenso, para
vengarnos del virtuosismo glorioso de Uruguay. Como la escoba de
Piet Hein! Que pondrá fin a continuación, para el mundo, a estos maestros cuyas dotes fueron adquiridas con un accidente cerebrovascular.
A Suiza vencieron en la batalla final, 3-0, en vítores y tuvieron su París.
Sólo cuatro años ...... y Amsterdam, he aquí la venganza heroica! la
venganza leal ...... sin falta de honradez!
"Hasta los Juegos Olímpicos de Amsterdam", fue la llamada de consuelo a los once valientes.
Nota del autor:
Sabemos que en Amsterdam Uruguay derrotó a Holanda por 2 a 0 y
esta vez no hubo polémica acerca del ganador.

No existíamos para el mundo.
Antes de la participación uruguaya en Francia 1924, el Comité Olímpico
Internacional encargó a sus delegados en América del Sur averiguar
sobre la situación jurídica de Uruguay pues creían que nuestro país era
una provincia argentina y por tanto no podríamos participar.

EL RÍO DE LA PLATA DICE PRESENTE
“Creo en el triunfo de los sudamericanos y mi más ferviente deseo es
llegar a la final con nuestros hermanos argentinos y poder demostrar a
los europeos que, en la lejana América, se juega un fútbol inteligente y
habilidoso”, expresó el capitán uruguayo José Nasazzi a su llegada a
Francia.

Omar Odriozola un profesor de Literatura de secundaria realizó una
adaptación de un vals llamado “Campeones Olímpicos” con el nombre
“Uruguayos campeones”para la Murga Los Patos Cabreros en el carnaval de 1925. Esa es la canción que todos conocemos.
La canción original en tiempo de vals de este éxito es autoría de Juan
Rodríguez y Francisco Brancatti, grabado por Rodriguez en discos Electra de Buenos Aires en 1924 sello del cual terminaría siendo director
artístico hasta su muerte en 1935.
“ Vayan pelando las chauchas “ fue una creación del jugador olímpico
uruguayo y Coronel Alvaro Gestido la tarde de la primer final con Argentina en Amsterdam, 1928.

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Uruguayos campeones.

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PLANTEL URUGUAYO DE 1924

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Integraron la Celeste:

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J. Leandro Andrade, Pedro Arispe, Pedro Casella, Pedro Cea, Luis Chiappara, Pedro Etchegoyen, Alfredo Ghierra,
Andrés Mazali, José Nasazzi, José Naya, Pedro Petrone (goleador del torneo con 7 conquistas), Angel Romano, Zoilo
Saldombide, Héctor Scarone, Pascual Somma, Humberto Tomassina, Antonio Urdinarán, Santos Urdinarán, Fermín
Uriarte, José Vidal, Alfredo Zibechi y Pedro Zignone bajo la dirección técnica de Ernesto Figoli.

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La delegación junto a Madame Pain en Argenteuil.

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Vista del Castillo de Argenteuil.

Una vez terminado el conflicto bélico que asoló sobre todo a Europa,
la llamada por los historiadores I Guerra Mundial, los Juegos Olímpicos cobraron fuerza como sinónimo de paz. En la Olimpiada de París
en 1924 participaron 44 naciones, entre ellas algunas del Continente
Americano que lo hacían por primera vez.
En fútbol, por ejemplo, participaba la Selección Uruguaya y era todo
un caso; los aficionados y los periodistas querían ver cómo se jugaba
el fútbol en un continente diferente al europeo. Jamás habían visto el
balonpié latinoamericano y las expectativas eran muchas.
En su primer encuentro Uruguay tenía que enfrentar a Yugoslavia. Los
serbios decidieron mandar algunos espías a la práctica charrúa para
verificar la manera de jugar de los adversarios desconocidos.
El técnico uruguayo Ernesto Fígoli al darse cuenta de lo que estaba
sucediendo, mandó a sus jugadores a entrenar de una manera poco
ortodoxa. Los futbolistas fallaban los pases, repetidamente pegaban
al pasto en lugar de al balón, el esférico era enviado al cielo, nunca
a la portería; a propósito los jugadores chocaban unos con otros y se
tropezaban con el balón.
Los espías yugoslavos, entre los que se encontraban varios reporteros
de aquel país, informaron sonrientes: “Dan verdadera pena estos muchachitos que vinieron de tan lejos, serán presa fácil de los nuestros y
de cualquiera que se les ponga enfrente”.

El 26 de mayo de 1924 Uruguay saltó a la cancha para enfrentar a los
yugoslavos, quienes se sentían ganadores sin haber jugado. La sorpresa fue mayúscula. Aquellos “muchachitos” de un país desconocido
para los europeos, dieron una cátedra de fútbol. Con jugadas llenas de
garra, gambetas, pases precisos y un toque diferente, que los yugoslavos no conocían, Uruguay doblegó a los rivales ¡7-0!
Nadie lo podía creer. Pero los resultados siguieron a favor de los charrúas. Vencieron 3-0 a los Estados Unidos, 5-1 a Francia, 2-1 a Holanda y el 9 de junio, en la Gran Final, 3-0 a Suiza.
Esa tarde, tras ganar la Medalla de Oro, los jugadores tuvieron la ocurrencia de dar la vuelta al campo para agradecer los aplausos del
público que con frenesí los vitoreaba. Nacía así la vuelta olímpica.
Henri de Montherlant, dramaturgo francés que disfrutó cada encuentro uruguayo, escribió;
“Los mismos que semanas atrás pedían clemencia para los “muchachitos que no saben de fútbol”, ahora decían lo contrario: “¡Una revelación! He aquí el verdadero fútbol. Lo que nosotros conocíamos... lo
que nosotros jugábamos... no era, comparado con esto, más que un
pasatiempo de escolares”.

Fuente: Carlos Calderón , Periodista mexicano

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Banderín que llevó
la delegación
a los Juegos
Olímpicos de París.

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Scarone dispara ante los defensores holandeses.

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París organiza por segunda vez los juegos olímpicos, el barón Pierre
de Coubertin quería que París fuese la ciudad que albergara estos
juegos básicamente por dos motivos, uno porque era el trigésimo aniversario de la instauración de los juegos olímpicos y el otro motivo era
para que París pudiera lavar la mala imagen de los juegos de 1900.

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Entre Amberes 1920 y París 1924 las olimpíadas se perfeccionaron
muchísimo, Barcelona y Los Ángeles compitieron con París por la organización de estos juegos, también Lyon y Reims ciudades francesas
que en el último momento retiraron su candidatura para apoyar la
candidatura de la capital francesa. Los países derrotados en la primera guerra mundial siguieron excluidos de estas olimpíadas.
En estos Juegos Olímpicos participarían 44 naciones con un total de
3092 atletas, entre los nuevos países participantes había varios hispanoamericanos.
En estos Juegos Olímpicos es donde por primera vez se construye una
villa olímpica para los atletas de las distintas delegaciones, también

se construyeron grandes instalaciones para la ocasión como el estadio
olímpico de Colombes y las instalaciones náuticas de Les Tourelles.
En esta olimpíada verían a un gran nadador llamado Peter John Weismuller que después del éxito cosechado pasaría a la gran pantalla
interpretando al mítico Tarzán.
Tambien a partir de estos Juegos se separan los deportes de invierno
para formar su propia olimpíada que en su primera edición los organizaría la ciudad francesa de Chamoix entre el 27 de enero y el 7 de
febrero.
La situación institucional del fútbol en nuestro país no era la ideal.
Las profundas diferencias entre J. M. Sosa (presidente de Peñarol) y
J. Batlle y Ordóñez formaban parte de un entorno poco propicio para
el fútbol uruguayo. Una crisis en la integración de la Asociación, por la
separación de Central y Peñarol de la misma e inexistencia de recursos económicos, pautaban la tónica del momento.
La mayoría de los integrantes del seleccionado pertenecían a Nacional. Atilio Narancio, delegado de Nacional, había prometido que si eran

LA VUELTA OLIMPICA
El lunes 26 de mayo de 1924 comenzaron los Juegos Olímpicos para
la selección uruguaya de fútbol, que derrotó a Yugoslavia por 7 goles
a 0.
Fue el comienzo de una serie de triunfos sucesivos (EEUU 3-0, Francia 5-1, Holanda 2-1) que culminó con la obtención del campeonato
el 9 de junio, jornada en que “la celeste” venció en la final a Suiza
por 3 goles a 0, frente a 60.000 personas en el estadio de Colombes.
Aquel día, los jugadores dieron una vuelta a la cancha para saludar
a los asistentes. Nacía la “vuelta olímpica”.

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campeones concurrirían a las Olimpíadas de París. Uruguay no tenía
afiliación olímpica y la Asociación no tenía fondos. Narancio hipoteca
su casa.
Numa Pesquera, Presidente de Nacional desde 1923, firma un cheque
en blanco.
Nacional aporta 6 jugadores: Andrés Mazali, Santos Urdinarán, Alfredo
Zibechi, Héctor Scarone, Ángel Romano y Pascual Somma..
En los Juegos de 1924, en París, Uruguay concurre con una delegación
integrada por veinticinco deportistas, representando a tres deportes.
Obtiene la medalla de oro en Fútbol.
Luego que Uruguay se consagrara como Campeón Olímpico de fútbol
en los Juegos realizados en París en 1924, hubo una larga serie de
festejos.
En la noche del 9 de Junio, tras vencer en la final a Suiza, todos fueron
a cenar a un restaurante parisino cuyo chef era uruguayo. Allí se comió
puchero criollo, compartido con residentes uruguayos y argentinos en
París.

Pero no todo quedó allí, porque la selección siguió recorriendo la
ciudad y el 16 de Junio se realizó un banquete de confraternidad en
el hotel D’Orsay. Mientras tanto, la selección celeste seguía hospedándose en el castillo de Argenteuil.
Lo cierto es que los gastos de la estadía y celebraciones provocaron
la aparición de bolsillos semivacíos: el dinero escaseaba. Alguien
tiró una propuesta de jugar un partido para recaudar dinero, pero
los muchachos estaban fuera de forma.
Pero comenzaron las dudas. Si se aceptaba cobrar por jugar, ya no
eran aficionados, tal cual lo requerían las reglas olímpicas y corría
riesgo el trofeo obtenido. También la prensa francesa requería precisiones acerca de cómo podía ser que los uruguayos, a un mes de
haber terminado los Juegos, no retornaban a sus trabajos.
Entonces se resolvió regresar inmediatamente a Montevideo, terminando con la fiesta. Se hizo una vaquita entre esos argentinos
y uruguayos, más una ayuda oficial, pagándose todo lo que había
que pagar. Y Uruguay volvió a su país. Los integrantes del plantel
volvieron a sus trabajos habituales, marmolista (Nasazzi), repartidor de hielo (Cea), funcionarios de bancos (Zibechi, Saldombide),
empleado en el Mercado Agrícola (Petrone), funcionario de Usinas y
Teléfonos (Romano), vendedor de tienda (Naya), verdulero (Somma),
empleado en una fábrica de vidrios (Vidal) y jornaleros de frigorífico
(Tomassina, Arispe, Uriarte), entre otros oficios.

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Campeón mundial en
1924, 1928 y 1930,
llegó a jugar en su
ocaso tres partidos
en el profesionalismo
argentino. Lo hizo en
una oportunidad en
Atlanta en 1933. Y en
1934 jugó dos partidos
en la Unión TalleresLanús.

En París fue la novedad. Se le dispensó una
admiración supersticiosa. Se lo disputaron
las lindas francesitas como a un extraño
amuleto, con algo de temor, algo de curiosidad y quién sabe qué extraño sensualismo
salvaje.
Una vez el loco Romano lo fue a buscar a
una dirección que el mismo José Leandro
le había dado.
Llegó frente a un suntuoso apartamento y
pensó: “Me habré equivocado”. Y allí, su
sorpresa no tuvo límites. Ante la invocación
de una doncella a quien lo único que se le
entendía era “monsieur Andrade”, apareció
José Leandro vistiendo un regio kimono de
seda, en aquellas habitaciones llenas de
pieles, de estatuitas, de “abat jours» y perfumes.
(Fuente Julio Cesar Pupo)

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ANDRADE

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ANGEL ROMANO.
En la concentración uruguaya de Argenteuil.

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Canción cachada dedicada a los Porteños (Argentinos).

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Romano y Petrone cabecean
en el área holandesa.

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CABEZASO EN EL ÁREA

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FINAL DE 1924

OCTAVOS DE FINAL

URUGUAY 3

SUIZA 0

Uruguay 3 Estados Unidos 0

Andrés Mazali
Pedro Arispe
José Nasazzi
Alfredo Ghierra
José Vidal
José Leandro Andrade
Angel Romano
Pedro Cea
Pedro Petrone
Hector Scarone
Santos Urdinarán

Hans Pulver
Rudolf Ramseyer
Adolphe Reymond
Aron Pollitz
Paul Schmiedlin
August Oberhauser
Paul Fässler
Max Abegglen
Walter Dietrich
Robert Pache
Karl Ehrenbolger

29 de mayo de 1924
Asistencia: 10.455 espectadores
Árbitro: Charles Barette (Bélgica)

Manager :
Ernesto Figoli

Manager :
Edward Duckworth

1 de junio de 1924 – Estadio Olímpico, París
Asistencia: 30.868 espectadores
Árbitro: Peder Christian Andersen (Noruega)

Goles:
Petrone 10’ y 44’
Scarone 15’
CUARTOS DE FINAL
Francia 1 Uruguay 5

Goles:
Nicolas (FRA) 12’
Scarone 2’ y 24’
Petrone 58’ y 68’
Romano 83’
SEMIFINALES
Países Bajos 1 Uruguay 2
6 de junio de 1924 – Estadio Olímpico, París
Asistencia: 7.088 espectadores
Árbitro: Georges Vallat (Francia)
GOLES:
Pijl 32’ ( HOL)
Cea 62’
Scarone 81’ (penal.)
FINAL
Suiza
0 Uruguay 3
9 de junio de 1924 – Estadio Olímpico, París
Asistencia: 40.522 espectadores
Árbitro: Marcel Slawick (Francia)

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GOLES:
Petrone 9’
Cea 65’
Romano 82’

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1924 SUDAMERICANO MONTEVIDEO
Uruguay 3- Paraguay 1. El capitán de Uruguay, José Nasazzi, el de
Paraguay, Manuel Fleitas Solich y el Juez Chileno Alberto Parodi.

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El Campeonato Sudamericano 1924 fue la VIII
edición del Campeonato
Sudamericano, que se
disputó desde el 12 de
octubre al 2 de noviembre de 1924. Uruguay fue
sede nuevamente y retuvo su título de campeón
sudamericano.
El torneo fue organizado por la Asociación
Paraguaya de Fútbol en
territorio uruguayo.
El Estadio Gran Parque
Central, fue la única sede
de este torneo.
Participaron cuatro de
las cinco asociaciones
afiliadas a la Confede43
ración Sudamericana
de Fútbol en esa época
ya que Brasil decidió no
participar en el torneo.

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Otro ángulos
del gol “olímpico”
de Onzari.

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Argentina vs Uruguay
Amistosos
post olimpíadas de 1924
Apenas llegaron los campeones olímpicos a Montevideo, se organizaron dos amistosos con Argentina. El primero se jugó el 21 de setiembre en Montevideo y finalizó 1-1.
Una semana después se disputó la revancha en Buenos Aires. La cancha de Sportivo Barracas tenía capacidad para 40.000 espectadores.
Pero la expectativa del encuentro superó todos los cálculos: se ven-

dieron 42.000 entradas (35.000 populares a $ 1 y 7.000 plateas a $ 3).
Sumando los invitados, los socios y los colados, ese día hubo 52.000
personas para La Nación y casi 60.000 para La Razón. El partido se
inició con mucho público al borde de la línea lateral. Apenas iban cuatro minutos cuando el árbitro uruguayo Ricardo Vallarino decidió suspender el partido. Hubo incidentes y algunos heridos. Un bochorno.
Se logró organizar la revancha para el jueves 2 de octubre y se tomaron varias medidas. Entre ellas, cercar el campo de juego con un
alambrado de un metro y medio de alto. Si bien ya existían varias
canchas cercadas en el país y en Montevideo, desde entonces pasó a
llamarse alambrado olímpico. Restringir la cantidad de entradas y aumentar el precio: se vendieron 15.000 populares a $ 2 y 5.000 plateas
a $ 5. Y se estimó en 30.000 a los espectadores.

El puntapié inicial fue dado por el ministro de guerra Agustín P. Justo.
A los 15’ de la etapa inicial el puntero izquierdo Cesáreo Onzari lanzó
un tiro de esquina y la pelota se metió en el arco sin que nadie la
tocara. Era la primera vez en la historia del fútbol que se hacía un gol
así. Según el equipo visitante el arquero Mazali había sido empujado
mientras la pelota venía en el aire. El árbitro no les hizo caso.
A los 31’ del segundo tiempo, Celli Chocó con Cea y sufrió la fractura
de una pierna, permitiendo el seleccionado de Uruguay que el jugador
argentino sea reemplazado por Bidoglio.
Cuando faltaban 4’ para el final, una falta de Andrade lesionó a Onzari
por lo que algunos espectadores arrojaron proyectiles a los jugadores
visitantes, quienes los devolvieron a la tribuna.
Nasazzi, capitán de los uruguayos, dio la orden de retirarse y el parti-

do quedó inconcluso. El arbitro del partido fué Ricardo Vallarino (Uruguay).
Argentina (2) formó con Tesoriere; Bearzotti y Adolfo Celli; Médici,
Fortunanto y Solari; Tarasconi, Ernesto Celli, Gabino Sosa, Seoane y
Onzari.
Uruguay (1) lo hizo con Mazali; Nasazzi y Mascheroni; Andrade, Zibecchi y Zingone; Urdinarán, Scarone, Petrone, Cea y Romano. Goles
primer tiempo: 12m Onzari (A) y 31 Cea (U). Gol en el segundo Tiempo:
8m Tarasconi (A).
El acontecimiento marcó también el comienzo de las transmisiones
radiales. El radioaficionado Horacio Martínez Seeber y el cronista del
diario Crítica Atilio Casime relataron el partido por LOR Radio Argentina desde una tarima ubicada sobre los vestuarios.

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Gol “olímpico” de Onzari.

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AMSTERDAM, 1928
Arribo de la delegación al puerto.

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PERSECUCIÓN NARANJA
El Capitán Harry Dénis y Dolf van Kol de Holanda
persiguen al uruguayo René “Tito” Borjas.

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