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«NUEVAS CONSIDERACIONES SOBRE LOS INTENTOS DE REPRESENTACIÓN DE TIC-TAC,
DE CLAUDIO DE LA TORRE EN PARÍS: LOS BOCETOS INÉDITOS DE SALVADOR DALÍ
Y OTRAS COSAS »
Si se analiza el estilo de los tres bocetos se puede comprobar que
coincide con el de aquella época de 1927 o con algunos trabajos anteriores.
Es un período esencial en la trayectoria de Dalí. En estos años, 1927, 1928,
1929, se producen diversos acontecimientos que lo vinculan, ya,
indefectiblemente hacia la pintura de vanguardia y, en concreto, hacia el
surrealismo. Hay que recordar que en 1929, Dalí y Buñuel forman
oficialmente parte del grupo y se adhieren al Segundo Manifiesto. Con lo
cual, la creación de estos tres trabajos aportan algo de luz a las soluciones
plásticas en la evolución de este pintor. Tanto los montajes de La familia del
Arlequín, de Adrià Gual, como Mariana Pineda, de Federico García Lorca,
responden a temas históricos, posiblemente, revisitados y conectados a la
contemporaneidad de aquel momento, mientras que en el supuesto de Tictac, el espectador se encuentra con una obra rigurosamente compuesta para
su tiempo. Así que el diseño de decorados para su puesta en escena es
posible que resultara algo complejo.
A continuación, se llevará a cabo un breve estudio comparativo de
estos bocetos con otras piezas del propio autor de la misma época. De los
tres bocetos, el primero posee algunas especiales coincidencias con otras
creaciones de Dalí, de diferente formato y origen. Merece la pena detenerse
un poco sobre ello. En este primer boceto escenográfico de Tic-tac, su autor
distingue dos espacios: el inferior, la casa, y el inmediato superior, la calle,
donde se concreta con mayor claridad una especie de fuga. Se podría señalar
alguna comparación con otras obras de Dalí. Por un lado, estos pasajes de
ciudad recuerdan a la serie urbana El Pa Pu (1922), Nocturno madrileño
(1922), Burdel (1922) o Sueños noctámbulos (1922). En ella, se observan
similares ángulos cubistas y ciertas formas comunes en las ventanas
encendidas. Destaca también una especie de representación nocturna con
secuencias de luces de mayor a menor intensidad y palabras iluminadas, así
como algunos otros signos: una flecha y una mano señalando con el dedo
índice, y dirigidas ambas hacia el centro, hacia la zona donde se encuentra el
punto de fuga. Una flecha similar, un poco más compleja, así como algunas
Anagnórisis
Número 10, diciembre de 2014
B-16254-2011 ISSN 2013-6986
