RobertoGarciadeMesa(60 94)n10.pdf


Vista previa del archivo PDF robertogarciademesa-60-94-n10.pdf


Página 1...11 12 13141535

Vista previa de texto


72

ROBERTO GARCÍA DE MESA

Esta primera se encuentra sin fechar, pero como muy acertadamente ha
señalado Pedro Almeida, probablemente pertenezca a 1927. En ella se da
noticia del posible estreno parisién de Tic-tac el 15 de junio.
Por su parte, en otra misiva dirigida a Néstor, el 2 de junio de 1927, se
puede ver que, en efecto, Dalí le envía los bocetos a Claudio, y que este los
recibe el 1 de junio de dicho año, esto es, el día anterior. De esta carta se
desprende que, en un principio, Claudio le había encargado a Dalí los
bocetos escenográficos para el estreno de Tic-tac, en París, pero que, por
algún motivo, este no se los había enviado. Por esta causa y ante la tardanza
del pintor catalán, decide proponérselo a su primo Néstor, pero le llegan los
dibujos de aquel. Con lo cual, esta situación motiva en Claudio la creación
de esta segunda misiva:
Gran Hotel Carlton. Bilbao
Junio, 2 1927
Querido Néstor:
Ya sospecharías por mi silencio que había un nuevo compás de espera en lo
de París. Parece ahora que lo que conviene a todos es aplazar el estreno hasta
el próximo octubre. Así me lo escribe Luis [Doreste]. La temporada acabará
antes de lo que creía Lugné [Poe] y, como es natural, no es cosa de montar la
obra precipitadamente para unos pocos días. De manera que vuelta a esperar,
esta vez, sin embargo, con mejores esperanzas. La cosa, en cambio, se ha
complicado a última hora. Te incluyo la carta inesperada de Dalí, que he
recibido hace unos días. Ayer, efectivamente, recibí los bocetos. Algunos
bien, otros del todo irrealizables. Pero no es esto lo delicado sino la sorpresa
que me da a destiempo, cuando menos esperaba sus noticias después de
decirme que no había hecho nada. Y aquí de mi confusión: ¿qué debo hacer
ahora? ¿Devolvérselos, enviarlos a París? A Luis escribí diciéndole que tú
pensabas acompañarme. Figúrate su alegría, aunque también su desconsuelo
por no ser tan pronto como pensábamos. Me pedía que le enviase algún
boceto tuyo para llevárselo a Lugné, a quien ya le había hablado. Y ahora
surge Dalí, tan de improviso, y me deja sumido en la mayor de las
confusiones. Lo gracioso es el tono de naturalidad de la carta, como si no me
hubiese dicho que no podía hacerlos para la fecha indicada. ¡Que generación
de atolondrados! De cualquier modo, ya no hay la urgencia de antes y
nuestros planes han variado. Tengo tiempo por lo tanto de esperar a oír tu
consejo y contestar luego a Dalí. Tu consejo debe referirse a decirme lo que
tengo que contestar a este, ya que no quisiera yo herir susceptibilidades ni
despreciar nada ni a nadie, por muy justificada que estuviera en estos
momentos cualquier desconsideración por mi parte. En fin, tú me entiendes.

Anagnórisis

Número 10, diciembre de 2014
B-16254-2011 ISSN 2013-6986