Los virreinatos.pdf


Vista previa del archivo PDF los-virreinatos.pdf


Página 1 2 3 4

Vista previa de texto


1) Reformas borbónicas y virreinato del río de la plata

El Virreinato del Río de la Plata
Para enfrentar el contrabando, controlar más poderosamente el Atlántico Sur y aprovechando que Inglaterra estaba
ocupada en la guerra de Independencia de sus colonias del Norte, el Rey Carlos III de España decidió crear el Virreinato
del Rio de la Plata con capital en Buenos Aires en 1776.
El virreinato ocupaba el espacio de las actuales Argentina, Bolivia, Uruguay, Paraguay y parte de Chile. En 1782 la
Corona española decidió dividirlo en ocho intendencias La Paz, Cochabamba, Charcas, Potosí, Paraguay, Salta, Córdoba y
Buenos Aires.
La inclusión del Alto Perú con las minas de Potosí garantizó los recursos necesarios para sostener a la nueva estructura
administrativa y empeoró aún más las malas relaciones que ya habían entre Buenos Aires y Lima.
España impuso un rígido sistema comercial a sus dominios en América, conocido como el monopolio, según el cual las
colonias solo podían comerciar a través suyo. El problema era que España no era un potencia industrial ni mucho menos
y no estaba en condiciones de abastecer y comprar a su vez, todos los productos que producía América. Por lo tanto, se
fue transformando en una intermediaria entre los productores y consumidores ingleses o franceses y los productores y
consumidores americanos.
Era una situación injusta que provoco distintas consecuencias. Por un lado el desarrollo del contrabando, es decir la
entrada y salida de mercaderías por puertos clandestinos para no pagar derechos de aduana. Por otra parte fue
generando mucho descontento, sobre todo en Buenos Aires, y fomentando las ideas partidarias de terminar con el
monopolio y el fomento del libre comercio.
Dentro del enorme territorio del virreinato del Río de la Plata, convivían regiones muy diferentes con situaciones
culturales, sociales y económicas muy distintas. Esto va a tener consecuencias muy importantes para nuestro futuro
como país.
Buenos Aires era la zona más rica. Las principales actividades eran la ganadería y el comercio. Los grandes campos de
Buenos Aires fueron un excelente criadero natural para las vacas y caballos. Desde entonces no pararon de reproducirse
y para la época del virreinato resultaron ser la principal riqueza de la zona. El cuero, el sebo y el tasajo (grasa salada que
se usaba para alimentar a los esclavos de EEUU y Brasil) se exportaban a muy buen precio enriqueciendo a los
estancieros de Buenos Aires. La capital disfrutaba del privilegio de tener el puerto y la Aduana, la principal fuente de
recursos.
El litoral competía con Buenos Aires en la producción ganadera pero estaba en desventaja porque no tenía puertos
habilitados al comercio internacional.
En el interior se fueron desarrollando pequeñas industrias y artesanías en las que se fabricaban vinos, licores y
aguardientes (Mendoza y San Juan), ponchos y tejidos (Catamarca, La Rioja), carretas (Tucumán, Córdoba y Salta) yerba
mate y tabaco (Corrientes y Misiones). Estas pequeñas industrias no podían competir con la gran industria inglesa. A
estas regiones el sistema de monopolio les daba cierta protección.
La industria fue el sector de la economía americana menos favorecido por el gobierno de la metrópoli. Hay que tener en
cuenta que América constituía el principal mercado consumidor de las manufacturas españolas y que por ello, tanto la
corona como los propios fabricantes y comerciantes, estaban interesados en impedir el establecimiento de
manufacturas en las colonias. Su objetivo era evitar a toda costa que la demanda de productos españoles decayera.