Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf

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A las 19:00 en un peso de 119g salto dos veces más. Y a las 20:00 otras dos a cambio de 1g de carne.
Después de esto lo pese y vi que se iba a dormir pesando 121g.
27 de enero de 2012
Cuando eran las 7:15 ya estaba subiendo a Necul a la balanza. Se encontraba en 118g, un peso para nada
bajo si tenemos en cuenta que el día anterior antes de irse a dormir estaba en 121g. Ahora que lo estoy
apretando un poco más paso a perder la mitad de peso que perdía antes por la noche, antes bajaba hasta
8g de un día para el otro y ahora estaba bajando solo 3g. Al igual que ayer el objetivo del día fue conseguir
mayor velocidad en su respuesta aunque debamos dejar un poco de lado lo de estirar las distancias. Acá
puedo decir que hubo un nuevo error en lo que consiste al entrenamiento y es que esto de la velocidad de
reacción tal vez lo tendría que haber trabajado antes que lo de estirar los saltos. La razón por la que no lo
hacía era que para conseguirlo hay que ir bajándolo de peso y como ya dije varias veces trato de usar esto
como último recurso.
La única forma que conozco para lograr que su respuesta sea lo más rápida posible es la de acercarme a su
percha, mostrarle el guante durante unos pocos segundos (5 o 6, no más) y si salta recompensar y si no lo
hace esconder el guante y volver a intentarlo unos minutos después. Esto tres o cuatro veces, si después
de eso no salta me retiro y vuelvo a la media hora o una hora dependiendo de cómo lo haya visto, si
amagaba a saltar pero no se decidía vuelvo enseguida pero si miraba para cualquier lado vuelvo una hora
más tarde. El objetivo de esto es aprovechar algo que es natural en ellos y es el poco tiempo que tienen en
la naturaleza para conseguir su comida, a sus parientes salvajes las presas no los van a estar esperando por
horas a que se decidan a atacar, si dejan pasar la oportunidad no comen. Entonces nosotros debemos
hacer lo mismo, si no saltan al guante cuando tuvieron la oportunidad no comen.
Así como es importante no permanecer mucho tiempo con el guante ofreciéndoselo, también lo es el
hacerlo solo 2 o 3 o como mucho 4 veces ya que si no estamos en la misma, el puede “pensar” para que
voy a saltar ahora si en un ratito ya está de nuevo dándome otra oportunidad, salto después y listo. Por
último, antes de hacer esto, es decir antes de buscar velocidad en su respuesta usando estos pasos,
debemos estar completamente seguros de que el pájaro comprendió que para comer tiene que subir al
guante de lo contrario por más que lo bajemos de peso no vamos a conseguir nada más que perjudicarlo y
perder tiempo.
A las 9:00 estando él en 116g me acerque por primera vez para ver si quería comer, me puse en cuclillas le
estire el guante pero si bien pió un poco y camino algo hacia los costados en la percha no lo vi con muchas
ganas de saltar así que me fui para volver más tarde.
Dos saltos más hizo a las 11:45 y eso fue lo último por la mañana.
Para las 16:30 estaba nuevamente en 116g pero esta vez solo realizo un único salto y con la picadita que le
di llego a los 117g de peso. Una hora y media más tarde hizo dos saltos más y a las 18:30 salto a un gorrión
que le ofrecí en el guante pero a diferencia de lo que me esperaba saltó pero no se puso a comer, más bien
jugaba con él. Lo pelaba, le retorcía el cuello, le picoteaba la cabeza y cada tanto comía un poco, pero no
mucho.
Terminó el día pesando 120g
