Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf


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123g. Al igual que a la mañana sube algunas veces al puño dando un pasito para después si hacerlo varias
veces con unos saltos cortitos. Cuando vi que ya se había dado cuenta de qué es lo que tenía que hacer le
di su gorga completa y dimos por terminado el día con Necul pesando 137g, exactamente el mismo peso
que ayer.

9 de enero de 2012
Eran las 8:00 cuando subí por primera vez en el día a Necul a la balanza, estaba arrancando el día con 128g.
Después de pasar casi dos horas enjardinado lo volví a pesar a las 9:45 y vi que había bajado a 126g, lo
normal, un gramo por hora. Si bien era un peso que se podría considerar alto quise ver como se mostraba
ante una paloma recién sacrificada, así que lo deje en la percha y repetí las mismas acciones de ayer
tratando de que suba de un saltito al puño. Subió pero no lo hizo de un salto sino que dio un paso, por lo
que solo lo deje comer unas picaditas y lo devolví a la percha para alejarme por uno minutos. Regrese a las
10:00 con poca fe ya que no solo seguirá con los 126g de hacia un rato si no que a eso se le habían sumado
lo que había comido. Por suerte el hambre psicológica (o la costumbre de comer todos los días a la
mañana) hizo su trabajo y Necul realizo dos pequeños saltos al puño. Eso fue suficiente para mí y lo deje
comer todo lo que él quiso. Llego a los 131g.
Lo que quedaba de la mañana lo pasó dentro del transportin debajo de una planta pero a eso de la 14:00 el
calor era sofocante y su piquito ya no se podía abrir más para jadear por lo que decidí entrarlo. Lo volví a
sacar a las 16:45, cuando el calor había aflojado un poco.
Para las 18:00 ya se encontraba en 124g, pero debe seguir siendo un peso un poco alto ya que si bien
miraba a la paloma mientras la sacaba de la bolsa y estiró un poco el cuello tratando de alcanzarla al
acercársela no demostró el interés suficiente. Ni siquiera intentó dar un pasito hacia el puño y como ya no
es el pollito que era cuando llego, se quedo sin comer. Regresé a los 20 minutos y se repitió prácticamente
la misma escena con la diferencia de que esta vez sí subió de un paso, lo que le hizo ganar unas picaditas.
El tercer y último intento fue a las 19:00 con Necul pesando 126g, solo logré dos pequeños salto pero fue
algo como para justificar que lo deje comer y llegar a pesar 134g.

10 de enero de 2012
El clima se apiadó un poco de nosotros y hoy amaneció lloviendo. A las 9:00 la lluvia paró entonces
aproveche a sacarlo del transportin, pesarlo y llevarlo afuera. Estaba en 125g.
Al principio lo había dejado debajo del alero de la casa con la percha sola, sin el transportin, pero se
debatía insistiendo con irse al pasto mojado. Insistió tanto que lo lleve y en cuanto lo hice se puso a
picotear el suelo como tratando de sacar bichitos. Lo bueno es que ni se acordó del transportin, al
contrario, se subía a la percha y de ahí miraba a dónde volver a tirarse. Con eso se entretuvo hasta las
10:00 que lo prepare para intentar los saltos al puño, estaba en 124g y fue casi nulo el caso que me hizo.
Solo comió dos picadita muy chicas que se las di como para tentarlo un poco.
A las 10:30 regrese por el segundo intento y quedó en evidencia un error que venía cometiendo. Hasta
ahora yo manejaba a Necul sin el guante ya que me resultaba mucho más cómodo por lo que este
elemento le resulto prácticamente desconocido y en cuanto lo vio en vez de saltar hacia el salió volando en
dirección contraria. Para compensar este error dejé que vuelva a subir a la percha y lentamente le fui
acercando el guante, una vez que se subió a él (porque yo hice que se subiera, no porque saliera de él) le di
una picadita. Esto lo hicimos varias veces para que comience a aceptar el guante, lo dejaba en la percha, lo
subía al guante y le daba una picadita, así hasta alcanzar los 129g. El paso siguiente fue tenerlo en el