Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf


Vista previa del archivo PDF necul-relatos-y-anecdotas-de-un-halconcito-gris.pdf


Página 1...18 19 202122116

Vista previa de texto


guante casi hasta el mediodía cuando le volví a dar dos picaditas y lo deje en el transportin ya que afuera
llovía de nuevo. Para ese entonces estaba en 128g.
Permaneció dentro del transportin hasta las 15:10, hora en que la lluvia se detuvo y pude volver a
enjardinarlo, de nuevo solo con la percha y sobre el pasto mojado. A los 20 minutos de haberlo dejado
escucho ruidos de pájaros, salgo y me encuentro con 2 tijeretas (Tyrannus savana), dos benteveos
(Pitangus sulphuratus) y tres horneros (Furnarius rufus) acosando al pobre Necul. Las más violentas eran
las tijeretas quienes le hacían unas pasadas casi rasantes aunque Necul las ignoraba por completo.
A las 16:00 quise volver a trabajar el tema del guante así que me acerque y comencé a subirlo y bajarlo del
mismo dándole una picadita cada vez que subía. Fueron muy pocas picadas pero después de eso terminó
pesando 126g. Lo dejé en la percha hasta las 17:30 cuando lo recogí para tenerlo en el guante e ir dándole
picaditas que lo hicieron llegar a los 135g a las 18:45. Como la tormenta seguía a esta hora ya estaba
oscuro afuera y el andaba molesto, supongo que con ganas de irse a dormir ya que en cuanto lo acerque al
transportin se tiro dentro y no se lo escucho mas.

11 de enero de 2012
Hoy fue un día en el que trabajamos mucho para conseguir muy poco, pero todos sabemos que esto es así,
las cosas no siempre salen como a nosotros nos gustaría.
El día comenzó cuando pesé por primera vez a Necul a las 7:45 y vi estaba en 126g. Como ayer había
pasado gran parte del tiempo sobre la percha y pareció no extrañar el transportin donde suele esconderse
hoy lo enjardine de nuevo sin él, y por lo menos en eso logramos avanzar ya que se comporto como un
pájaro cualquiera, subiendo y bajando de la percha pero estando largos periodos de tiempo sobre ella. Ya
parece haber aceptado que ese tiene que ser su lugar de ahora en más.
A las 9:45, dos horas después del primer pesaje, lo pese por segunda vez y como era de esperar en dos
horas bajo dos gramos encontrándose ahora en 124g. Cada vez estoy más convencido de que este todavía
es un peso un poco alto para él, al menos para “obligarlo” a hacer algo nuevo como es saltar al puño. Digo
esto porque encontrándose en ese peso no demostró el mayor interés en acercarse al guante cuando le
mostraba una de las picaditas de cuis que había preparado para él. Comió nada más que dos micropicadas
que se las di cuando subió al guante después de que lo colocara debajo de sus manos, no porque haya sido
su intención subir. A las 10:00, es decir 15 minutos después regrese para ver si
tenía un poco más de hambre pero seguía negándose a subir, pero esta vez no
recibió nada de nada. El tercer intento lo hice a las 10:30 cuando pesaba 123g.
Comió unas picaditas pero no por saltar al puño si no por subir a él dando un
pasito y llego a pesar 127g.
Su día transcurrió debajo de un sauce, aún solo con la percha y yo acercándome
cada tanto para subirlo al guante y darle una picadita. El primer pesaje de la tarde
fue a las 16:30 y la balanza acuso 124g. Ahora no sería correcto analizar su bajada
de peso ya que estuvo comiendo picaditas de manera intercalada. Una hora
después, es decir a las 17:30 lo pese otra vez y se encontraba en 123g. Intente
hacerlo saltar al puño pero los resultados siguieron siendo negativos por lo que
solo le di dos picaditas cuando subió de un paso al guante. Un nuevo intento tuvo
lugar a las 18:00 con la diferencia de que reemplace la picadita por una tentadora
paloma todavía calentita. Lo pensó un poco más pero seguía negándose a dar ese
salto que yo tanto buscaba. Lo mismo ocurrió a las 18:30, hasta que finalmente a
las 19:00 y pesando todavía 123g POR FIN SALTÓ, no una sino dos veces. Sumando los dos saltos no creo