ROBERT BLOCH Biografia y Compilado De Relatos.pdf

Vista previa de texto
-Le he pedido la llave al sheriff -me informó.
Abrió la celda, entró y se sentó en la litera, junto a mí.
-¿No tiene miedo? -le pregunté-. Dicen que soy un asesino.
-¿Por qué, Seth? -Mr. Cassidy rió-. No tengo miedo de ti. Yo sé que tú no querías matar.
Apoyó su mano sobre mi hombro y yo no me aparté. Era una mano suave, blanda, gruesa.Llevaba
un enorme brillante en un dedo.
-¿Cómo es Enoch? -preguntó.
Me sobresalté.
-No te preocupes. El imbécil del doctor me ha hablado de él. No entiende estas cosas,¿no es así,
Seth? Pero tú y yo, sí.
-El doctor cree que estoy loco -musité.
-Bueno, Seth; hay que reconocer que es un asunto un poco difícil de entender. Yo vengo del
pantano, donde el sheriff Shelby y otros hombres están todavía trabajando. Han encontrado el
cuerpo de Emily Robbins hace unos minutos. Y también otros cuerpos. Un hombre grueso, un
muchacho, varios indios... Las arenas movedizas conservan los cuerpos, ¿lo sabías?
Miré sus ojos. Aún sonreían; podía fiarme de aquel hombre.
-Encontrarán más cuerpos, ¿no es cierto, Seth?
Asentí.
-Pero no me he quedado más tiempo en el pantano. He visto lo suficiente para comprender que
decías la verdad. Enoch te ha obligado a hacerlo, ¿verdad?
Asentí otra vez.
-Bien -dijo Mr. Cassidy, apretando mi hombro-. ¿Ves?, nosotros dos nos comprendernos. Por eso
quiero preguntarte algo.
-¿Qué quiere saber? -pregunté.
-Oh, muchas cosas. Me interesa Enoch, ¿sabes? ¿Cuántas personas te ha pedido que mataras?
-Nueve.
-¿Están todas en las arenas movedizas?
-Sí.
-¿Sabes sus nombres?
-Sólo alguno. -le dije los nombres que conocía-. A veces Enoch me las describe y yo voy a su
encuentro -le expliqué.
Mr. Cassidy me ofreció cigarrillos:
-¿Quieres fumar?
-No gracias, no me gusta. Mi madre no me permitía fumar.
Mr. Cassidy rió. Guardó los cigarrillos.
-Tú puedes ayudarme mucho, Seth -me susurró-. Supongo que sabes lo que debe hacer el
