Digital de La Palabra.pdf

Vista previa de texto
La Palabra
EL MOVIMIENTO EVITA Y LA RECUPERACIÓN DE UN EMBLEMA PRODUCTIVO DE LA CIUDAD
Ronicevi forja nuevas generaciones
Ronicevi fue uno de los grandes
espacios productivos que tuvo la
ciudad en la época de oro de la
metalmecánica. Decisiones políticas y decisiones empresarias la
llevaron al abismo por una pendiente que comenzó en tiempos
donde la especulación se convertía en el sector financiero más
pujante y las importaciones
descontroladas eran tomadas
como signo de modernidad de un
país que no veía el precipicio.
Nicolás Carrillo
(izq.) y Micaela
Herrera (arriba),
condujeron el
proceso que hoy
se visualiza y da
esperanzas a los
trabajadores que
resistieron el vaciamiento.
R
onicevi suspendió y despidió trabajadores. La fueron vaciando hasta convertirla en una candidata segura del desguace. Pero un grupo de trabajadores
decidió resistir desde adentro. Primero tomarla, luego recuperarla. Hoy, a más de dos años de esa decisión han
empezado a producir nuevamente. Hoy, a más de dos
años de haber decidido quedarse del lado de adentro del
portón han inaugurado un centro de formación donde pretenden capacitar a los futuros trabajadores del sector metalmecánico.
Junto a ellos, a su lado, en segundo plano, un grupo de
jóvenes que portan sus banderas rojas y sus remeras del
Movimiento Evita. El mérito político mayor es haberse
puesto al frente de una pelea que muchos daban por perdida antes de empezar. Una apuesta donde había mucho
para perder y poco para ganar. “No medimos las posibilidades de éxito o fracaso. Estuvimos ahí porque era donde
debíamos estar. Entendimos que el llamado a recuperar
la Política que hizo Néstor (Kirchner) era también estar
junto a los trabajadores en todas las circunstancias”, recuerda Nicolás Carrillo.
Hoy Ronicevi no bufa por sus chimeneas como en sus
buenos tiempos pero su corazón late y busca tomar aire
para levantarse. Trabaja junto a la Universidad, toca puertas, elabora proyectos. Convertirse en Centro de Formación Profesional no es su destino final, pero no es menor,
porque se puede convertir en un espacio de relevo generacional donde los que están por jubilarse enseñarán a los
más jóvenes el arte de la fundición y el mecanizado, un arte
que cambia día a día pero cuya esencia se mantiene.
Carrillo
“Tandil ha perdido miles de puestos de trabajo y miles de
toneladas de producción metalmecánica. Tandil es parte
de una fotografía de lo que ha ocurrido en el país. Y es la
causa de lo que hoy debe afrontar el país como déficit comercial. Por eso, mantener viva la llama de Ronicevi es
importante, porque creemos que en algún momento la tendencia se tiene que revertir, la curva descendente tiene que
parar. No podemos seguir importando por siempre automóviles o autopartes”, señaló Nicolás Carrillo, del Movimiento Evita.
“La historia de Ronicevi es la historia del fracaso de la dirigencia política, empresarial y gremial de Tandil. Se expulsaron a 300 personas que todavía no tienen respuestas
y es el emblema lo que fue el traslado a Brasil de la industria nacional durante los años 90 mezclado con un em10 • OCTUBRE 2014
presariado totalmente corrupto. Cuando se fusionaron
esas dos tendencias fue un desastre, una cirugía sin anestesia”, añadió.
“Pero las cosas están cambiando. Cristina ha logrado
avances importantes. Modificar la Ley de Quiebras es uno
de ellos porque permite la continuidad de los trabajadores.
También la posibilidad de crear Centros de Formación Profesional donde los que dan los cursos son los mismos trabajadores” dijo.
CURSOS
La capacitación está organizada en conjunto por el
Ministerio Trabajo de la Nación, la Cooperativa y el
Movimiento Evita. En la presentación hablaron Micaela Herrera (ANSES-UDAI Tandil), Sebastián Ibáñez
de la Fundación Conurbano y el ingeniero Enrique Lalloz, asesor general de la formación.
Herrera hizo referencia a las diferentes herramientas
que el gobierno nacional ha puesto a disposición de
los trabajadores informales y en formación para equiparar la brecha social que se abre en torno a sus condiciones laborales.
“Este curso apunta a generar trabajo digno, a creer
en los jóvenes, a fortalecer y creer en la industria”, y
también mencionó “el monotributo social que a cooperativistas o pequeños emprendedores les permite
tener una obra social, una jubilación y hasta participar
en el PROCREAR”. Destacó que los cursos son aptos
al PROGRESAR para aquellos que tengan entre 18 y
24 años y cumplan los requisitos de ingresos familiares y también para aquellos beneficiarios del programa Jóvenes por más y Mejor Trabajo.
Carrillo recordó que cuando se hicieron cargo no tenían ni
los servicios. “Cuando entramos a la fábrica tuvimos que
esperar 6 meses para que nos reconectaran la luz pese a
tener una orden de la Jueza. Oscar Maggiori, presidente de
la Usina, nos dijo en la cara que no lo iba a hacer. Ibamos
con la orden y él apelaba, estiraba los plazos. Todo eso
hasta que un día me dijo: si esos tipos que tenés ahí no
me pagan la luz de la casa cómo me querés hacer creer
que van a pagar la luz de la empresa”, contó Carrillo.
Al día de hoy se pagan 30 mil pesos de luz por mes, religiosamente, el día que llega la factura, pero la anécdota
sirve para comprender la idea que tiene cierta dirigencia
política de estos proyectos. No sólo no acompañan, sino
que los boicotean.
“Ronicevi no tenía posibilidad de continuidad porque había
una connivencia para el vaciamiento, para el robo, ya que
se utilizaban la empresa para tomar créditos y desviarlos
a otras actividades. Todavía hoy, el robo de los herrametales significa para nosotros un gran problema. No se han
podido reponer porque se trata de millones de pesos. Llegan pedidos y no se pueden fundir porque las matrices no
están en la fábrica. Se las llevaron y la Justicia no hizo
nada. La Justicia no se moviliza por cuestiones como
éstas. No se mueve de sus escritorios. No mueve un pelo”,
señaló.
“El Centro de Formación profesional es una señal clara de
la voluntad de los trabajadores de generar un traspaso
generacional. Y a eso se le suma la gran ventaja de contar con el ingeniero Enrique Lalloz que es un profesional
incuestionable en su formación y en la voluntad de ayudar. Pero además es indispensable para que no se pierda
ese conocimiento que es necesario para dar vuelta la tendencia”, concluyó.
