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Dr. MÁXIMO PERCOVICH
1979 y 1981; también fue presidente de la Junta Nacional de Granos. Se dice que
Zorreguieta, desde su posición de miembro activo de la sociedad Rural Argentina, tomó parte en la desestabilización del gobierno democrático de la viuda de
Perón. Por su parte el Príncipe Claus von Amsberg (1926 – 2002), el padre de
Guillermo, fue un alemán miembro de las Juventudes Hitlerianas que sirvió en el
ejército de su país durante la Segunda Guerra Mundial, conflicto durante el cual
los alemanes ocuparon Holanda.
Pese a que el gobierno holandés no permitió la asistencia de José Zorreguieta
a la boda de su hija, parece un hecho que nada podrá impedir que, por las venas
de los futuros monarcas del Reino de los Países Bajos, corra no sólo la sangre de
un colaborador de una de las más sanguinarias dictaduras de América del Sur
sino también la de alguien que expuso su vida en defensa de Adolf Hitler, el
genocida más feroz de la historia; Máxima y Guillermo tienen actualmente tres
hijas mujeres de las cuales la mayor -la Princesa Catalina Amalia de los Países
Bajos, nacida el 7 de diciembre de 2003- es la primera en la línea directa de
sucesión al trono.
Pese a no prosperar, el intento de boicot previo a la copa del mundo de Argentina 1978 recolectó una gran cantidad de adhesiones a nivel internacional,
pero fundamentalmente permitió que la realidad de la República Argentina fuera
difundida en el primer mundo, despertando por momentos el interés de personas
y organizaciones de gran prestigio.
Argentina - Perú
El Mundial de 1978 en Argentina tuvo un régimen de disputa que consistía,
luego de finalizada la tradicional primera fase de grupos, en la división de las
ocho selecciones clasificadas en dos series. Cada una de ellas estaría conformada
por cuatro equipos -quienes se enfrentarían todos contra todos- correspondiéndole a los respectivos ganadores disputar entre sí la final del torneo. Como ha
ocurrido casi siempre en los últimos años, a igualdad de puntaje se tomaba en
cuenta el saldo de goles para dilucidar posiciones. Y precisamente eso fue lo que
le permitió a Argentina enfrentarse con Holanda por el título, en detrimento de la
selección brasileña.
Recién después del escandaloso Austria – Alemania de 1982 se tomaría recaudo de que los partidos que definían posiciones para un mismo grupo debían
jugarse en forma simultánea, por lo que la dictadura conducida por el General
Videla manejó el fixture de acuerdo a sus intereses y consiguió que la selección
local llegara a su último encuentro con todas las cartas vistas.
Perú había jugado una sorprendente primera fase, donde debutó derrotando a
Escocia (3-1), continuó empatando con Holanda (0-0) y terminó venciendo también a Irán (4-1). Estos resultados le permitieron sumar cinco puntos, los que le
posibilitaron obtener el grupo 4 por encima nada menos que de la propia Holan- 51 -
