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Dr. MÁXIMO PERCOVICH
concientizar acerca de tales problemas. (...) Incluso habíamos pensado negar el
apretón de manos a Videla. Pero no lo hicimos porque Neuberger dijo que no se
podía hacer algo así en público. Lo que hicimos fue apretarle muy fuerte la
mano, para que le doliera al llegar al número once. Eso era realmente todo lo
que podíamos hacer.”
En ese año 1978 también se jugó en Argentina un torneo mundial de hockey
sobre césped. Tim Steens, un integrante del seleccionado holandés que terminó
subcampeón tras perder la final ante Pakistán (2-3), dijo que su equipo discutió
sobre la posibilidad de no concurrir al evento:
“Todos los jugadores queríamos ir, pero acá las personas nos decían que no
teníamos que ir. Pasó lo mismo con la selección de fútbol. Nos dijimos: 'Nosotros
jugamos hockey. Entonces vamos a jugar hockey'. Cuando decidimos ir, aceptamos las consecuencias: que Videla pudiera darnos la Copa si ganábamos. Antes
de la final con Pakistán, hubo una discusión en el equipo. Hablamos sobre qué
íbamos a hacer si ganábamos. Si íbamos a recibir o no la copa de la mano de
Videla. Mi hermano, que era el capitán, dijo que si ganábamos, él la iba a tomar.” Sin embargo, la actitud asumida por Hans Jorritsma, compañero de
equipo de Steense, fue diferente: “Cuando la final terminó, él se fue al hotel
porque no estaba de acuerdo, porque Videla era un dictador. Cuando regresamos
a Holanda, fue sancionado por la federación. El plantel había asumido la consecuencia de que Videla entregara los premios y él como jugador se había hecho
cargo de eso y luego no lo hizo. (...)No jugó nunca más acá. Después dirigió a la
selección de Pakistán. (...) Jorristma era un muy buen amigo mío.”51
Con respecto a la selección holandesa, también se ha dicho que su no concurrencia a la cena de agasajo llevada a cabo en el Hotel Plaza luego de la final, en
la que estuvo presente Videla, fue una forma de protesta. Jongbloed, en el mismo
reportaje anteriormente citado, lo niega tajantemente:
“No teníamos ganas. Habíamos perdido y queríamos volvernos a casa rápido.
En el ’74, cuando perdimos la final del Mundial de Alemania contra el seleccionado local, sí habíamos estado. Pero en la Argentina decidimos no ir.”52
Sin embargo, las ya apuntadas memorias sobre el hecho escritas especialmente para El Gráfico por Krol en 1979 expresaban cosas diferentes:
“Del estadio nos trasladamos al Hotel Sheraton, donde nos preparamos para
asistir a la cena oficial en el Plaza Hotel. Ya estábamos vestidos de gala cuando
llegó un oficial y nos informó que debido a la gran cantidad de gente que había
51
Fuente: entrevista a Tim Steens realizada por Télam en Ámsterdam y publicada el 29 de junio de
2011 en www.infobae.com.
52
Agencia de noticias argentina Télam, tomada de www.infobae.com – 23 de junio de 2011 (ya
citada).
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