tomate leche pecho.pdf

Vista previa de texto
“La leche materna es el alimento más adecuado y natural para el bebé y se adapta en
cada momento a sus necesidades”
El principal estímulo que induce la producción de la leche es la
succión del bebé, por lo tanto, cuantas más veces se agarra al
pecho de la madre y cuanto mejor se vacía éste, más leche se
produce. La cantidad se ajusta a lo que el recién nacido toma
y a las veces que vacía el pecho al día. La calidad también varía
con las necesidades del lactante a lo largo del tiempo. Durante
los primeros días, la leche es más amarillenta (calostro) y contiene mayor cantidad de proteínas y sustancias antiinfecciosas;
posteriormente aparece la leche madura. Su aspecto puede parecer “aguado” sobre todo al principio de la toma ya que es hacia el final de la misma cuando va aumentando su contenido en
grasa. Sin embargo, no existe la leche materna de baja calidad;
ésta siempre es adecuada al bebé y es todo cuanto necesita.
No utilices chupetes, biberones ni
pezoneras. Es importante, sobre todo
al principio, que no se ofrezcan chupetes ni biberones. Una tetina no se
“chupa” de la misma forma que el pecho, por lo que el recién nacido puede
“confundirse” y posteriormente agarrar el pecho con menos eficacia (se
utiliza distinta musculatura de succión
con el chupete y el biberón que en el
proceso de succión del pecho). Esto
puede ser la causa de problemas tales
como grietas en el pezón, mastitis y
de que la fisiología de la lactancia se
complique sin necesidad. Tampoco es
recomendable utilizar pezoneras. En
general, las grietas surgen porque el
bebé se agarra mal al pecho, así que
lo importante es corregir la postura
(pide ayuda a tu pediatra, matrona,
enfermera de pediatría o experta en
lactancia). El uso de pezoneras acorta
la duración de la lactancia y además la
hace muy incómoda. Un recién nacido sano no necesita más líquidos que
los que obtiene de la leche de su madre, no es necesario ni recomendable
ofrecer agua ni soluciones de suero
glucosado. Antes de darle “suplementos” o cualquier alimento distinto de
la leche materna es conveniente consultar con tu pediatra.
Cómo
“Un recién nacido sano
no necesita beber agua,
le basta con la leche
materna”
