FEMINISMO PARA NO FEMINISTAS.pdf


Vista previa del archivo PDF feminismo-para-no-feministas.pdf


Página 1...89 90 9192 93 94

Vista previa de texto


Feminismo Para No Feministas DEF:Maquetación 1

15/9/11

11:39

Página 101

tuvieron que volver a sus nidos, a unos hogares que gracias en buena medida
a la publicidad y a Hollywood, se intentaron convertir en paraísos: “Volved al
hogar que es donde mejor se está, pues con lavadora, televisor, sandwichera,
nevera y lavaplatos vuestra vida será coser y cantar”. Se inicia la industria del
electrodoméstico (con sobrantes de materiales, por cierto, de la industria militar
tan desarrollada con la guerra) y los anuncios muestran a mujeres extasiadas
con su nueva lavadora centrifugadora. Si comparas a las mujeres protagonistas
del Hollywood de los cuarenta, por ejemplo Lauren Bacall o Catherine Hepburn,
con las de los cincuenta o sesenta como la feliz Doris Day, te darás cuenta de la
involución. Los primeros papeles eran de abogadas, periodistas o de vedettes
autónomas e irónicas con mucho traje pantalón. Luego llegan los papeles de
felices amas de casa que reprimen sus poderes y que marcan sus anchas caderas
de matronas. La serie Embrujada con una poderosa y reprimida Doris Day es un
buen ejemplo.
El otro momento de retroceso es analizado por Reacción, libro que resulta
de especial interés por la cercanía de los hechos. Faludi repasa
exhaustivamente las diversas reacciones patriarcales propiciadas por el
gobierno de Ronald Reagan ante la incorporación de las mujeres a la vida
laboral. La intención de muchas películas y estudios científicos que
abundaron en los ochenta fue entonces la de mostrar incesantemente que
las mujeres de treinta años con buena posición profesional estaban
destinadas irremediablemente a no encontrar pareja, a no ser atractivas, a
volverse locas y a atrofiarse por dentro. De forma más o menos premeditada
lo que se conseguía era hacer ver al cada vez mayor número de mujeres
estadounidenses que estaban triunfando en la esfera pública que el precio
que habrían de pagar por ello era el de la soledad, la locura e incluso la
enfermedad. Él útero al no ser llenado con una criatura se les pudría y se
volvían locas. A la ejecutiva se le “pasaba el arroz” y se convertía en
ninfómana psicópata: la película Acoso es un buen ejemplo de esto. En
definitiva, una mujer dedicada a su vida profesional era considerada por
Hollywood y por muchos científicos sociales como una aberración.
Me he detenido en estos dos ejemplos de reacción patriarcal ante la
ocupación de los espacios públicos por parte de las mujeres porque: a)
Son recientes, no son medievales. b) Son dos clásicos del feminismo
maravillosamente analizados. c) En los dos casos se insistía en que el
destino ideal de las mujeres era la maternidad. Y d) Nada garantiza que
no podamos volver a vivir reacciones de este tipo, pues sin ir más lejos,
yendo a París mismo, las jóvenes francesas de linaje argelino ya llevan
sufriendo desde hace unos años la reacción más salvaje machista teñida
de versos coránicos. La denuncia la hace Fadela Amara en el
imprescindible Ni putas ni sumisas.
-101-