FEMINISMO PARA NO FEMINISTAS.pdf

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Feminismo Para No Feministas DEF:Maquetación 1
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lanzando derechos como los Reyes Magos lanzan caramelos en la Cabalgata.
La Historia tampoco son unas élites, más o menos progresistas, que redactan
leyes más o menos a nuestro favor según se les pasa por la cabeza. Porque
eso parecen reflejar los libros de historia y los falaces telediarios. No, de no
haber sido por la lucha de nuestras abuelas, madres y hermanas feministas
ahora no podrías disfrutar de ninguna de esas obviedades, de ninguna de
esas cosas tan normalitas como poder ir a la Universidad sin tener que
disfrazarte de hombre. Los derechos se conquistan tras mucha batalla moral
y corporal. Y las personas que se dedican desde hace siglos a conquistar más
derechos para las mujeres se llaman feministas3. Y hoy estás donde estás
gracias a ellas. Por ser justas, también buena parte de esas conquistas se las
debemos a mujeres valientes, que sin ser estrictamente feministas,
demostraron tenacidad y lucidez en su vivir cotidiano. Son feministas difusas
o instintivas. Por ejemplo, si tu abuela formó parte de la Asociación de
Vecinos del barrio y era de las más responsables y de las que más trabajaba
por el barrio, tu abuela, siendo un referente de activismo vecinal, fue un
impulso importante para que hoy tu presencia en todo tipo de luchas
colectivas sea vista con normalidad. Ya no te van a decir que te vayas a fregar
a casa gracias a la lucha concreta feminista, por un lado, y al ejemplo de
mujeres valientes y activas como tu abuela no específicamente feministas,
por el otro. O si tu abuela, cuando una vecina se quedaba embarazada, lejos
de criticarla por “ligera de cascos”, la defendía de las críticas de otras mujeres
u otros hombres, tu abuela, sin saberlo, estaba haciendo feminismo. Si tu
abuela se empeñó en que tu madre estudiara una carrera, porque no quería
que le pasase como a ella, que toda la vida le gustaron los libros, pero que
no pudo estudiar porque se invirtieron todos los esfuerzos en el hermano
varón, tu abuela sin saberlo estaba haciendo feminismo. Un feminismo
instintivo y cotidiano de incalculable valor. Y si tú no le ríes las gracias al jefe,
que no para de comentar el escote y “las pintas” de una compañera, y
además le paras los pies, estás haciendo feminismo. Estás siendo solidaria
con una mujer, estás llevando a cabo un pequeño acto de “sororidad”4, de
solidaridad entre mujeres. Mientras asumas éstos y otros muchos
comportamientos como algo por completo inherente a tu vida, como algo
de sentido común que no vas a discutir, mientras lo hagas y lo asumas,
3 Y tienes ciertos derechos laborales gracias al movimiento obrero. Y de ese movimiento
obrero no está de más recordar a comunistas, socialistas y a anarquistas, por ejemplo. A
comunistas no estalinistas, se entiende, y a socialistas de verdad y de base, se entiende. Y no
está tampoco de más recordar que en ese movimiento obrero las mujeres nos batimos el
cobre como el que más para en muchos casos recibir palmaditas en la espalda del tipo:
“Tranquila, mujer, vuestra revolución llegará luego. Primero lo importante, lo vuestro puede
esperar”. Este es un aviso a navegantas, a navegantas sobre todo del 15M.
4 “Sororidad” es una hermosa palabra de uso común entre las feministas. En vez de usar
“fraternidad” de frates, “hermanos”, nos gusta usar “sororidad”, de sor, hermana.
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