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“Nos quedamos
sin agua”
Fidelina Marchena
Dipilto
Nueva Segovia
D
esde diciembre de
2013, a las 72 casas
del reparto San Agustín de unos 400 habitantes, ubicado en
un paraje de pinares de la zona oeste
del casco urbano de Dipilto Nuevo,
no llega regularmente el agua para el
consumo humano, y los grifos se han
secado.
Doña Fidelina Marchena, directiva del Comité de Agua, percibe
que la escasez del vital líquido es
más grave en este verano de 2013,
porque nunca los pobladores habían
visto que la fuente, una quebrada que
desciende de los pinares, propiedad
de la familia López, se había secado.
La joven Geisel Karina Marchena dijo que se ven obligados a ir
a escarbar hoyos por donde pasa la
quebradita para tomar el agua, a unos
400 metros del caserío, la cual apenas mostraba humedad en su cauce.
“Es la primera vez que vemos
que se seca, cuando apenas está iniciando el verano. No sabemos qué
pasará en marzo y abril”, agregó en
tono pesimista.
“En cada viaje tardamos más
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de media hora en ir y venir. Imagínese cuando lavamos ropa, venir con
ese balde cuesta arriba…”, añadió.
Los pobladores señalan a la
Alcaldía de acentuar el problema del
agua, porque sin consultarles vendió
a un empresario de la madera el sitio del bosque de pinos jóvenes, por
donde serpentea la quebradita, cuya
corriente desembocaba al río Dipilto.
De hecho, esto afecta el caudal el río
para abastecer a los 45 mil habitantes de Ocotal. El sitio concesionado
es de unas 200 manzanas, según los
vecinos del lugar.
Geisel dijo que de dos a tres
camiones por día salen cargados de
trozas producto de la ejecución de un
Plan de Manejo que supuestamente
estaba autorizado desde el año 2003,
y que para explotarlo, el empresario
introdujo maquinaria pesada, y el
paso de los camiones hasta dañó el
“roda huella”, dos bandas de concreto situadas sobre una cuesta queda
conduce al barrio.
“Con nosotros se pusieron mal
los de la Alcaldía, porque dicen que
los pusimos en mal con las demás autoridades. Pero lo que uno mira son
las consecuencias que trae ese despale”, cuestionó Marchena.
La alcaldesa Karla Meléndez y
el vice alcalde Franklín Moncada, se
negaron a hablar del tema ●
