SociologÃa JurÃdica.pdf

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UNIDAD III: Conformidad y desviación
1. El viejo sistema de control, que contaba con una red policial y penitenciaria financiada por
el Estado sigue vigente y en expansión. Se siguen construyendo nuevas cárceles, y en
algunos países la población penitenciaria se ha incrementado notablemente.
2. Se han ido sumando nuevos métodos más informales. El resultado es que son cada vez
más personas las que están bajo control. Ej: si antes los menores de edad cometían una
infracción o un delito sólo recibían una amonestación, lo normal en nuestros días, es que
se los obligue a seguir una terapia de grupo o cualquier otro programa de rehabilitación.
3. En su conjunto, el sistema de control ha sufrido una expansión considerable debido a la
incorporación de nuevas técnicas de vigilancia, muchas de ellas promovidas y sufragadas
por el sector privado. Nuestra sociedad se ha convertido en una “sociedad vigilante”. En
las sociedades no industriales, la vigilancia funciona de manera informal, a menudo a
través de grupos de socialización primaria. Pero en las sociedades más complejas exigen
sistemas más complejos de control (ej: circuitos cerrados de televisión). Sin embargo, no
todos los sistemas de control funcionan de manera tan formal y precisa (ej: Programas de
Vigilancia Vecinal en Reino Unido).
En resumen, las sociedades modernas han sido testigos de un considerable desarrollo de los
sistemas de vigilancia y control. Esta extensión e intensificación de los sistemas de control está
desdibujando la línea que separa el control justificado del control por sí mismo, de modo que, con
más conductas observadas y controladas, estamos “creando” más desviación.
Las cárceles
En todo el mundo ha habido un incremento notable de la población reclusa. Tanto es así, que Nils
Christie ha acuñado el término de “complejo industrial penitenciario”.
Algunos países, además, han empezado a utilizar la iniciativa privada para resolver este problema,
recluyendo a los internos en cárceles privadas. Los que defienden esta política argumentan que las
cárceles privadas resultan más económicas, son más flexibles y eficientes (pues pueden ahorrar
costes en la construcción, y en su gestión y mantenimiento). Los que se oponen piensan que,
como empresas privadas, estas instituciones están mas interesadas en obtener beneficios que en
procurar el bien de los internos, y consecuentemente, de la sociedad en su conjunto.
Las condenas
A lo largo de la historia de la humanidad se ha defendido la necesidad de las condenas por cuatro
razones distintas:
-
El desquite
La disuasión
La rehabilitación
La protección del resto de la sociedad.
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John Macionis - Ken Plummer
