SociologÃa JurÃdica.pdf

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UNIDAD III: Conformidad y desviación
(“vagos y maleantes”, añadiendo los “inútiles”, llamados minusválidos o discapacitados). El que no
tiene trabajo, aunque no sea responsable de ello, tiene más probabilidad de recibir alguna de
estas etiquetas.
En tercer lugar, el capitalismo depende del respeto a las figuras de autoridad, de modo que
aquellos que no parecen tener el “debido respeto” son los que más probabilidad tienen de recibir
alguno de estos calificativos (ej: los niños “respondones”).
Por último, todo aquel que se atreva a poner en entredicho el statu quo tiene todas las cartas su
mano para recibir etiquetas o calificativos que aluden a su “desviación” (e: los pacifistas, los
ecologistas, los sindicalistas).
Por contrapartida, la sociedad otorga calificativos positivos a todos los que contribuyen al mejor
funcionamiento del capitalismo. Por ej: los deportistas son ensalzados porque refuerzan valores
como el individualismo y la competitividad, tan necesarios para el funcionamiento correcto del
capitalismo.
Por añadidura, se condena el consumo de drogas por evasión (ej: la marihuana o drogas sintéticas)
pero no el de drogas aceptadas por el statu quo (ej: el alcohol o la cafeína).
El sistema capitalista se esfuerza por controlar la categoría de personas que amenazan su
supervivencia. Aquellos grupos de personas que representan “una carga relativamente onerosa
para la sociedad, pero que son inofensivos” (como los alcohólicos, los toxicómanos, los ancianos
sin recursos o los minusválidos físicos o psíquicos) quedan bajo el control de las instituciones del
estado de bienestar. Aquellos que desafían los fundamentos mismos del sistema capitalista (como
las clases marginales que viven en las villas o los grupos revolucionarios) quedaban bajo el control,
más contundente, de la policía y de los tribunales, o del ejército, en último término.
El surgimiento del realismo de izquierda
Dentro de la criminología británica, surgió a mediados de los 80’ una nueva corriente introducida
por un grupo de criminólogos de orientación marxista [Young, Matthews y Lea], a la que se
denominó “realismo de izquierda”.
Estos autores trataron de conceptualizar el problema en lo que denominaron el cuadrado del
delito, que tiene cuatro ángulos o dimensiones: el estado, los mecanismos de control informal, los
delincuentes y las víctimas. Según los realistas de izquierda, para entender la conducta delictiva
hay que tener en cuenta estas cuatro dimensiones.
Los datos con los que trabajaron estos autores mostraron un hecho relevante: que la mayor parte
de las víctimas pertenecen a la clase obrera. Más interesante quizá: la probabilidad de que un
trabajador no cualificado sea víctima de un delito es el doble que en el caso del resto de los
trabajadores. Así, si bien es cierto que son los sectores más desfavorecidos los que más delitos
cometen, ellos son también las principales víctimas.
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John Macionis - Ken Plummer
