Guia de estudio 14 15.pdf


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¿Qué traes en la boca, niño? La imperiosa necesidad de llevarse cosas a la boca se ha resuelto de
muchas maneras. Existen evidencias de que durante miles de años se mascaron y chuparon
plantas, hojas, frutas, huesos, raíces, cortezas y no sé cuántos materiales más, con el fin de
tranquilizarse, de liberar una fuerte tensión, de mantenerse distraído, de cambiarse el sabor de la
boca, de limpiarse los dientes, de disfrutar el sabor o la sensación del objeto mascado, o cualquier
otro efecto que consciente o inconscientemente buscamos cuando nos metemos algo a la boca
para mantenerlo ahí por un buen tiempo. Dentro de estos materiales se debería incluir al chupón,
que en mi opinión podría considerarse como una introducción temprana al consumo del chicle, ya
que en efecto, el recién nacido experimenta tranquilidad y placer al chuparlo —no lo masca porque
no puede—. Quizá el chicle pueda tener también un efecto de compañía, pues no dudo que haya
quien se sienta acompañado por su chicle y hasta le platique.
Recientemente Minoru Onozuka y su equipo, de la Universidad de Gifu, en Japón, encontraron que
al masticar chicle aumenta la actividad cerebral, específicamente del hipocampo, región del
cerebro relacionada con la memoria y el aprendizaje. Si bien aún no han descifrado el mecanismo,
suponen que es probable que al masticar se reduzca el nivel de estrés. Para demostrarlo usaron
ratas entrenadas para masticar chicle, a algunas de las cuales les quitaron las molares (pero no
los dientes) para que pudieran comer pero no masticar. Al envejecer, las ratas tardaban un poco
más en encontrar la salida del laberinto, pero las que no masticaban chicle, de plano olvidaban el
camino. Una vez sacrificadas, se observó que las células del hipocampo de las ratas que no
masticaron chicle mostraban un mayor deterioro que las de las ratas chicleras. Así que por si
acaso, no olvides llevar chicle a los exámenes (y a los laberintos).
López Munguía, Agustín. (octubre de 2012). No pegues tu chicle. Recuperado el 28 de octubre de 2012, de
wwwcomoves.unam.mx/articulos/81_chicle/81chicle.htm/

64.

¿Qué inferencia o deducción hace el autor en el segundo párrafo?

A)
B)
C)
D)

65.

A principios del s. XX se fabricaban chicles de verdad.
A mediados de siglo pasado se dio lugar a la goma de mascar que se usa actualmente.
De haber seguido la exportación irracional de chicle ya no habría bosques.
El 95% de la producción de chicle se exportaba a Estados Unidos.

¿Por qué el autor incluye en el tercer párrafo el uso del chupón?

A) Indicar que es una introducción temprana al consumo del chicle.
B) Explicar que proporciona tranquilidad a los recién nacidos.
C) Indicar que a los niños que les dan chupón, de adultos usarán chicle para sentirse
acompañados.

D) Postular que su uso también es parte de la necesidad del hombre de llevarse cosas a la
boca.

66.

¿Por qué el autor recomienda llevar chicles a los exámenes?

A)
B)
C)
D)

Retarda el envejecimiento.
Impide que se olviden las cosas.
Para que no se deterioren las células del hipocampo.
Aumenta la actividad cerebral.

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