01 las enseñanzas de don juan carlos castaneda.pdf


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los nuevos pasos del aprendizaje, y una claridad nítida lo rodea todo. El hombre siente que nada
está oculto,
"Y así ha encontrado a su segundo enemigo: ¡la claridad! Esa claridad de mente, tan difícil de
obtener, dispersa el miedo, pero también ciega.
"Fuerza al hombre a no dudar nunca de sí. Le da la segur idad de que puede hacer cuanto se le
antoje, porque todo lo que ve lo ve con claridad. Y tiene valor porque tiene claridad, y no se
detiene en nada porque tiene claridad. Pero todo eso es un error; es como si viera algo claro
peto incompleto. Si el hombre se rinde a esa ilusión. de poder, ha sucumbido a su segundo
enemigo y será torpe para aprender. Se apurará cuando debía ser paciente, o será paciente
cuando debería apurarse. Y tonteará con el aprendizaje, hasta que termine incapaz de aprender
nada más.
-¿Qué pasa con un hombre derrotado en esa forma, don Juan? ¿Muere en consecuencia?
-No, no muere. Su segundo enemigo nomás ha parado en seco sus intentos de hacerse hombre
de conocimiento; en vez de eso, el hombre puede volverse un guerrero impetuoso, o un payaso.
Pero la claridad que tan caro ha pagado no volverá a transformarse en oscuridad y miedo. Será
claro mientras viva, pero ya no aprenderá ni ansiará nada.
-Pero ¿qué tiene que hacer para evitar la derrota?
-Debe hacer lo que hizo con el miedo: debe desafiar su claridad y usarla sólo para ver, y
esperar con paciencia y medir con tiento antes de dar otros pasos; debe pensar, sobre todo, que
su claridad es casi un error. Y vendrá un momento en que comprenda que su claridad era sólo
un punto delante de sus ojos. Y así habrá vencido a su segundo enemigo, y llegará a una
posición donde nada puede ya dañarlo. Esto no será un error ni tampoco una ilusión. No será
solamente un punto delante de sus ojos. Ése será el verdadero poder.
"Sabrá entonces que el poder tanto tiempo perseguido es suyo por fin. Puede hacer con él lo
que se le antoje. Su aliado está a sus órdenes. Su deseo es la regla. Ve claro y parejo todo
cuanto hay alrededor. Pero también ha tropezado con su tercer enemigo: ¡el poder!
"El poder es el más fuerte de todos los enemigos. Y naturalmente, lo más fácil es rendirse;
después de todo, el hombre es de veras invencible. Él manda; empieza tomando riesgos
calculados y termina haciendo reglas, porque es el amo del poder.
"Un hombre en esta etapa apenas advierte que su tercer enemigo se cierne sobre él. Y de
pronto, sin saber, habrá sin duda perdido la batalla. Su enemigo lo habrá transfor mado en un
hombre cruel, caprichoso."
-¿Perderá su poder?
-No, nunca perderá su claridad ni su poder.
-¿Entonces qué lo distinguirá de un hombre de conocimiento?
-Un hombre vencido por el poder muere sin saber realmente cómo manejarlo. El poder es sólo
un carga sobre su destino. Un hombre así no tiene dominio de si mismo, ni puede decir cómo ni
cuándo usar su poder.
-La derrota a manos de cualquiera de estos enemigos ¿es definitiva?
-Claro que es definitiva. Cuando uno de estos enemigos vence a un hombre, no hay nada que
hacer.
-¿Es posible, por ejemplo, que el hombre vencido por el poder vea su error y se corrija?
-No. Una vez que un hombre se rinde, está acabado.
-¿Pero si el poder lo ciega temporalmente y luego él lo rechaza?
-Eso quiere decir que la batalla sigue. Quiere decir que todavía está tratando de volverse
hombre de conocimiento. Un hombre está vencido sólo cuando ya no hace la lucha y se
abandona.
-Pero entonces, don Juan, es posible que un hombre se abandone al miedo durante años, pero
finalmente lo conquiste,
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