Miguel Alandia Pantoja.pdf


Vista previa del archivo PDF miguel-alandia-pantoja.pdf


Página 1 2 3 4

Vista previa de texto


La gigantesca producción artística de Alandia Pantoja
alcanza su cúspide en otro proceso revolucionario
esta vez los obreros encabezando a la nación
oprimida después de superar al nacionalismo,
llegarán a las puertas del poder, con la célebre
Asamblea Popular donde el revolucionario Alandia
Pantoja tiene una participación descollante
encabezando al sindicato de artistas, y otra vez su
arte estará al servicio de la revolución con la
ilustración de panfletos y cartelones para encender a
las masas.
La disolución de la asamblea popular en manos de la
reacción imperialista encabezada por el dictador
Banzer, significa una terrible derrota para el
movimiento obrero, los revolucionarios son
perseguidos y desterrados entre estos últimos,
Alandia Pantoja, sale del país hacia el Perú, país en el
que finalmente morirá. Esta vez la revolución
derrotada es un duro golpe para Alandia el
revolucionario y para Alandia el artista, y no es que
puedan separar sus dos facetas, ya que forman una
unidad indisoluble, unidad que permitió a Alandia
alcanzar las cumbres más elevadas del arte y tocar
las puertas del socialismo, pero esta fue también la
causa de su agotamiento artístico, ya que al haber
ligado tan estrechamente su arte a la revolución,
este sufrió todos sus triunfos y derrotas y con el fin
de la Asamblea Popular termina todo un periodo
histórico marcado a fuego por la revolución, periodo
que ha quedado testimoniado en la obra de Alandia
que con sus poderosos trazos supo escudriñar entre
el dolor, y la violencia revolucionaria para encontrar
la belleza entre ese mundo enmarañado y esos
personajes harapientos y oprimidos que intentaron
cambiar el mundo, elevando su arte como un
emblema de la revolución, como un testimonio de
que se puede cambiar nuestra triste realidad. Sin

embargo también se ganó el odio de los poderosos y
la reacción, por que el arte mueve conciencias, el
arte llama a la acción y no habiendo obras más
rebeldes y provocativas que las de Alandia Pantoja,
los generales fascistas decidieron destruir sus
murales como si así pudieran acallar su llamado a la
revolución, al socialismo, a un mundo nuevo.
Las paredes volverán a hablar
Miguel Alandia Pantoja podría ser recordado con los
más altos honores solamente por su actividad
revolucionaria que es de por sí considerable,
también podría ponérsele en un sitial por su
gigantesca obra artística con 13 murales, numerosos
cuadros, dibujos y un estilo único, pero al ser el
revolucionario y el artista un mismo hombre su
figura se agiganta como pocas en nuestra historia.
La obra de Alandia Pantoja no ha sido superada pese
a todos los ataques, la indiferencia y olvido con que
han querido sepultarla, continua allí, diseminada, en
el imaginario del pueblo boliviano, al estar ligada su
obra al movimiento obrero y a la lucha por el
socialismo su arte no puede perder su vigencia sobre
todo en una época como la nuestra en la que la clase
obrera a pesar de todas sus derrotas continua en pie
y poco a poco se reencuentra con su rica tradición
revolucionaria por lo que tarde o temprano se
reencontrará con el magnífico legado de Alandia,
donde se verá así misma en sus heroicas luchas
pasadas y es que los murales de nuestro artista más
que ser un simple documento de la revolución
pasada, son un llamado a la futura revolución. Y será
sólo en esta nueva revolución que los artistas
podrán igualar y superar al gran maestro pero no sin
antes conocerle en toda su grandeza, en todo su
genio, en toda su vitalidad revolucionaria.
7

1.- “Lucha del pueblo por su liberación” mural pintado en 1964, superficie 160 m2, Plaza Villarroel, La Paz.
2.- Miguel Alandia Pantoja.
3.- “La imilla” óleo.
4.- “Milicia India” óleo.
5.- “Huelga y masacre” mural pintado en 1954, superficie 34 m2, sede de la FSTMB, La Paz.
6.- “Testimonio” óleo.
7.- “El petróleo en Bolivia” serie de cinco murales pintados en 1958, superficie 30 m2, Edificio YPFB, La Paz.