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Recovecos del buen destino
...hay momentos solo como algunos y hay otros como todos los momentos, es así que uno no se dedica a
construir su destino sino a sobrevivirlo, es así que cuando las mezquindad y el dolor aplastan, ese es el
momento que el "buen destino" nos abre una puerta... y es ahí que después de las palabras y el amor... él...
nos proveerá...
buen destino
podría deliberar sobre mi presente
jugar a entender el mal destino y despecharme por ello
podría coronar con espinas esta salud ecuestre
que me abandona en los montes de mis fracasos y destiempos
podría andar por ahí cegando la luz y borrando
lo que me hizo llegar hasta aquí sin caminos ni dudas
podría irme por ahí haciendo gala de lo olvidado
desprotegido de mi inocencia y amortizando las culpas
podría recorrer los pasos que deje atrás
lamiéndome las heridas y secando estas que me queman por dentro
podría quizás mirar a los ojos de quien quebró mi humanidad
esperando una respuesta que algunas veces atino con selecto desprecio
podría correr de mis soledades y ansiedades
esperando la mañana que no borrara el odio aun después de un par de besos
aquellos que espero como la muerte y sus triviales deseos
de razón y pasión
de locura y amor
de obviedades y secretos
podría fingir que las verdades se provocan
que el futuro se arriesga y que las rosas no esconden su perfume
podría curiosamente dejar que el mundo deje caer su ropa
y que seamos señuelos de una intensidad que más pronto que tarde
será costumbre
podría ahora mismo contarles y exigirles atención
porque estas no son palabras al aire es sangre de animal
desesperado en busca del invierno y su desacelerada inspiración
humedeciendo la ciegues de quien frustra su cuento por denotada libertad
es porque hoy les dejare estas notas de lectura incomprendida
deseándoles puedan descansar al lado de quien les sostengan
el corazón no se alimenta de la desgracia cretina
sino de aquello que nos ayuda a crecer a pesar del peso y las huellas
por eso amor de mi vida aquí te dejo esta carta desenfundada
con la mira despeinada por si intentes curar tu dolor con el mío
yo dormiré esperando la guerra que me corresponde y que aun sin cuerpo y sin alma
la veo venir ungida con el celestial soplo del buen destino
