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y es así que las palabras se encuentran y se borran como estrellas fugaces
desde el humo y el neón de tantas noches en soledad goteadas en el elixir
que moja menos de lo que mojan los labios de todas tus espaldas y lunares
cuando abres tus ojos desnuda flotando en el medio de mis piernas y tu faquir
entonces todas las imágenes se juntan y deliro yo en tu segundo corazón
por los cuentos que jamás he soñado y por los que he merecido dormir
escribiéndote estos versos que retrucan la fe de que solo el sol
quema más de lo que quema tu lengua dándome una vida que no debe morir
aQuario II
la noche me estrangula y mi corazón se pierde en la niebla
los que llegarán en cualquier momento lo harán
los que no
quizás nunca más ingresen a la tienda
no queda espacio para mas montañas
aun si sé que nunca te fue suficiente ahogar la libertad
no dejaste estrellas que seguir
ni duendes ni paraíso ni acuario en el fondo del mar
no dejaste siquiera el macilento rector de estas paginas
agridulces
fumadas en campo neutral
te llevaste hasta la fiebre que tanto me ayudaba a escribir
yo por las dudas cruzo los dedos
y dejo huellas en mi andar
quizá le tema más al olvido que a sufrir
las consecuencias de no encontrar las cosas en su debido lugar
encrucijada que comparte el carbono
de tantas noches sudadas pero cortas e ilustres
sé que en ti habitas menos de lo que en el sol habita el rojo
lo que me permite pensar de que los horizontes
casi siempre terminan
donde nos permiten naufragar
es así que de tantas palabras no sobra una gota de sangre
la misma que congelaste con mis manos en tu sien
entonces aun demente
redescubrí mi misión y ahí me tienes desnudo en la calle
pero con la bendición heredada de la transparencia de mi piel
esto me ha llevado a comprender amor mío
que aun me sobran los versos para escribirte la mejor canción
que aun vivo y que aun respiro en tan ingenua ciegues
con pasos al vacio que desembocarán otra vez
en tu pluralizado amor
