EMT2014 S DE IVIS NUÑEZ.pdf

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Núm. 1: Levítico 8:18-30
Núm. 2: Porqué no oramos a los "santos" (rs pág. 351 párr. 4-pág. 352 párr. 2)
*** rs pág. 351-pág. 352 Santos ***
¿Es bíblico orar a los “santos” para
que obren como intercesores ante
Dios?
Jesucristo dijo: “Vosotros, pues, orad
así: Padre nuestro que estás en los cielos, [...]”. Por lo tanto las oraciones deben dirigirse al Padre. Jesús también
dijo: “Yo soy el camino y la verdad y la
vida. Nadie va al Padre sino por mí. Lo
que pidáis en mi nombre, yo lo haré” (Mat. 6:9; Juan 14:6, 14, EMN). Así
Jesús descartó la idea de que otra persona pudiera desempeñar el papel de intercesor. El apóstol Pablo agregó respecto a Cristo: “No solamente murió por nosotros, sino también resucitó, y está sentado a la diestra de Dios, en donde así mismo intercede por nosotros”. “De ahí que puede también salvar hasta el final a los que por su medio se van acercando a Dios, pues está siempre vivo para interceder por
ellos” (Rom. 8:34, TA; Heb. 7:25, NBE). Si verdaderamente queremos que Dios oiga nuestras oraciones, ¿no sería sensato
acercarnos a Dios como su Palabra nos instruye? (Véase también la página 232, en la sección titulada “María”.)
Efe. 6:18, 19, FS: “A este fin tened el espíritu en oración incesante. Asimismo en vela continua y perseverante, orando por
todos los santos. También por mí a fin de que me sea otorgado predicar con valentía y confianza: Dar a conocer el misterio del
evangelio.” (Las bastardillas son nuestras.) (Aquí se insta a los efesios a orar por los santos, pero no a ellos ni mediante ellos.
La New Catholic Encyclopedia, 1967, tomo XI, pág. 670, reconoce lo siguiente: “Generalmente en el N[uevo] T[estamento],
toda oración, tanto la privada como la oración litúrgica pública, se dirige a Dios el Padre por medio de Cristo”.)
Rom. 15:30, TA: “Entre tanto, hermanos, os suplico por nuestro Señor Jesucristo y por la caridad del Espíritu Santo, que
me ayudéis con las oraciones que hagáis a Dios por mí.” (El apóstol Pablo, él mismo un santo, pidió a sus compañeros cristianos, quienes también eran santos, que oraran por él. Pero note que Pablo no dirigió sus oraciones a aquellos que eran santos
como él, ni reemplazaron las oraciones de ellos a favor de él la relación íntima de que Pablo mismo disfrutaba con el Padre
mediante la oración. Compárese con Efesios 3:11, 12, 14.)
INFORMACION ADICIONAL:
*** w10 1/10 pág. 5 2 ¿A quién orar? ***
Pero ¿manda la Biblia orar a Jesús, a María, a
los santos o a los ángeles? No, solo se debe orar
a Jehová. Veamos dos razones. Primero, porque
la oración es una forma de adoración y, según las
Escrituras, debemos adorar solamente a Jehová
(Éxodo 20:5). Segundo, porque él es el “Oidor de
la oración” (Salmo 65:2). En efecto, aunque ha
delegado muchas de sus responsabilidades, hay
una que no ha cedido a nadie: escuchar nuestras
oraciones.
Semana del 16 de Junio
EMT 2014 Referencias para la Escuela del Ministerio Teocrático
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