EMT2014 S DE IVIS NUÑEZ.pdf


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Núm. 3: Abiram. Oponerse a la autoridad de quienes Jehová ha nombrado es oponerse a Jehová mismo
(ít-1 págs. 25, 26, Abiram núm.1)
*** it-1 págs. 25-26 Abiram ***
Abiram y su hermano Datán apoyaron al levita Coré en su
rebelión contra la autoridad de Moisés y Aarón. En la etapa
inicial de la rebelión también se incluye a un tercer rubenita
llamado On, pero después no se le vuelve a mencionar. (Nú
16:1.) Después que estos hombres reunieron un grupo de 250
“principales de la asamblea”, “hombres de fama”, acusaron a
Moisés y a Aarón de alzarse arbitrariamente por encima del
resto de la congregación. (Nú 16:1-3.) Las palabras de Moisés
a Coré indican con claridad que este y sus seguidores levitas
intentaban conseguir el sacerdocio conferido a Aarón (Nú 16:4
-11); pero este no era el caso de los rubenitas Abiram y Datán.
Moisés trató con ellos por separado, y su negativa a comparecer delante de él contiene acusaciones dirigidas solo contra
Moisés, sin hacer mención de Aarón. Ellos criticaron el acaudillamiento de Moisés y dijeron que estaba ‘procurando hacerse
príncipe sobre ellos hasta el límite’, y que no había cumplido
la promesa de dirigirlos a una tierra que manara leche y miel.
De igual modo, la oración de Moisés a Jehová en respuesta a
estas acusaciones contiene una defensa de sus acciones, sin
mencionar las de Aarón. (Nú 16:12-15.)

su lucha no fue solo contra Moisés y Aarón, sino también
“contra Jehová”, quien había comisionado a Moisés y Aarón
para que ocuparan posiciones de autoridad.
Puesto que la familia de los qohatitas (a la
que pertenecía la familia de Coré) acampaba
en el lado sur del tabernáculo igual que los
rubenitas, es posible que la tienda de Coré haya
estado cerca de las de Datán y Abiram. (Nú 2:10; 3:29.) Cuando se pronunció el juicio de Jehová, Datán y Abiram estaban
de pie a la entrada de sus tiendas, mientras que Coré y los
250 rebeldes que lo apoyaban estaban congregados a la entrada de la tienda de reunión con sus incensarios en la mano.
Moisés pidió al resto del pueblo que se alejara de las tiendas
de los tres cabecillas de la rebelión, y entonces Dios manifestó
su condenación del proceder irrespetuoso de aquellos hombres por medio de hacer que la tierra se abriera debajo de sus
tiendas, tragándose a Datán, Abiram y sus casas. (Nú 16:1635; Dt 11:6; Sl 106:17.) También pereció la casa de Coré, con
la excepción de sus hijos, y él mismo fue destruido por fuego
delante del tabernáculo junto con los 250 rebeldes. (Nú 16:35;
26:10, 11.) De esta manera se terminó rápidamente la rebelión contra la autoridad nombrada por Dios, y debido a la parti-

De esto se deduce que la rebelión tenía una doble vertiente, no solo contra el sacerdocio aarónico, sino también contra
el puesto de Moisés como ejecutor de las instrucciones de
Dios. (Sl 106:16.) Puesto que poco antes el pueblo se había
quejado de Moisés en términos muy duros, había hablado de
nombrar a un nuevo cabeza que condujera a la nación de regreso a Egipto y hasta había hablado de apedrear a Josué y
Caleb por apoyar a Moisés y Aarón, la situación tal vez parecía oportuna para organizar el sentimiento popular en pro de
un cambio. (Nú 14:1-10.) Rubén era el hijo primogénito de
Jacob, pero perdió su derecho a la herencia como primogénito
debido a su mal proceder. (1Cr 5:1.) Así pues, Datán y Abiram
quizás hayan expresado resentimiento por el hecho de que
fuera un levita, Moisés, quien ejerciera autoridad sobre ellos,
ya que posiblemente deseaban recobrar la primacía perdida
de su antepasado. Sin embargo, Números 26:9 muestra que

INFORMACION ADICIONAL:
*** w02 1/8 págs. 13-14 párr. 20 Sumisión leal a la autoridad divina ***
20

Lejos de cuestionar la autoridad de estos ancianos que trabajan con empeño, realmente los valoramos. Su historial de
fidelidad, a menudo a lo largo de muchas décadas, nos inspira confianza. Fielmente se preparan para las reuniones de la
congregación y las dirigen, trabajan a nuestro lado en la predicación de las “buenas nuevas del reino” y nos aconsejan con
las Escrituras cuando lo necesitamos (Mateo 24:14; Hebreos 10:23, 25; 1 Pedro 5:2). Además, nos visitan cuando nos hallamos enfermos y nos consuelan en los momentos tristes. Velan por los intereses del Reino de forma leal y desinteresada.
El espíritu de Jehová está sobre ellos; tienen la aprobación divina (Gálatas 5:22, 23).

Semana del 31 de Marzo

EMT 2014 Referencias para la Escuela del Ministerio Teocrático

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